

Aunque parece una de las recetas más simples de la cocina, hacer un buen arroz blanco tiene más secretos de los que muchos imaginan. La cocinera Ana Casanova sorprendió al revelar que el arroz “no se hace con agua”, sino con otros ingredientes que cambian por completo el sabor y la textura del plato.
Su consejo rápidamente se volvió viral entre amantes de la cocina y abrió un debate inesperado sobre cómo se prepara el arroz.
El truco que usan muchos chefs para que el arroz tenga más sabor
Según explicó Casanova, el error más común es cocinar el arroz solamente con agua y sal. Para lograr un resultado mucho más sabroso, recomienda reemplazar el agua por un buen caldo casero y sumar ingredientes básicos que potencian el gusto desde el primer minuto de cocción.
Entre los ingredientes que suele utilizar aparecen ajo, media cebolla y caldo de verduras o pollo. El objetivo no es únicamente darle sabor, sino también conseguir una textura más aromática y menos “plana”.
La especialista remarca que muchos cocineros profesionales usan este método desde hace años porque permite transformar un acompañamiento simple en un plato mucho más completo.
Por qué el caldo cambia completamente el resultado
El caldo aporta grasa, profundidad y aromas que el agua no tiene. Además, durante la cocción el arroz absorbe todos esos sabores y logra una consistencia más intensa sin necesidad de agregar demasiados condimentos después.

Otro punto importante es el sofrito previo. Antes de incorporar el líquido, Casanova recomienda cocinar ligeramente el ajo y la cebolla con un poco de aceite de oliva para que el arroz se impregne desde el inicio.
Ese paso, aunque parezca menor, es uno de los más utilizados en cocinas profesionales y restaurantes.
Cómo hacer arroz blanco con el método que recomiendan los expertos
La preparación es sencilla y no requiere ingredientes difíciles de conseguir.
Ingredientes
- 1 taza de arroz
- 2 tazas de caldo casero
- 2 dientes de ajo
- Media cebolla
- Aceite de oliva
- Sal a gusto
Paso a paso
- Picar el ajo y la cebolla en trozos pequeños.
- Sofreír ambos ingredientes en una olla con un chorrito de aceite de oliva.
- Incorporar el arroz y mezclar durante uno o dos minutos.
- Agregar el caldo caliente.
- Cocinar a fuego medio hasta que el líquido se absorba por completo.
El resultado es un arroz mucho más sabroso, suelto y aromático que la versión tradicional hecha solo con agua.
El detalle que muchos olvidan y arruina el arroz
Además del líquido utilizado, los expertos señalan que el fuego también es clave. Una temperatura demasiado alta puede hacer que el arroz se pase o quede pegado en el fondo.
Por eso, recomiendan cocinarlo a fuego medio o bajo y evitar revolver constantemente, ya que eso libera almidón y modifica la textura final.
Otro consejo importante es dejar reposar el arroz unos minutos antes de servirlo para que termine de asentarse y absorba mejor los sabores.
















