

La tortilla de papa sigue como uno de los platos más queridos de la cocina española y una receta que pasó de generación en generación.
Aunque cada familia tiene su versión, una abuela llamada Julia, de 86 años, explicó un método que muchos cocineros adoptaron para lograr una tortilla más pareja, jugosa y con sabor equilibrado.
Su secreto empieza desde el primer paso: cortar las papas y la cebolla en trozos chicos y cocinarlas juntas desde el inicio. Este detalle, que parece menor, cambia por completo la preparación porque permite que los dos ingredientes se cocinen de manera pareja y que los sabores se mezclen desde el primer minuto.
La cebolla se vuelve más dulce y suave, mientras que la papa se ablanda sin perder forma. A su vez explicó: “Tiro las papas al colador, y debajo pongo un platito para que se vaya todo el aceite, que me sirve para otra cosa; no lo tiro”, explicó
¿Por qué mejora la tortilla?
El método de Julia marca diferencias claras:
- La cebolla se carameliza con el tiempo y suma sabor.
- Los ingredientes se integran de forma natural sin pasos extras.
- La mezcla queda más uniforme por dentro.
- Evita que la papa quede dura o que la cebolla quede cruda.
Cuando las papas ya están tiernas, Julia recomienda aplastar suavemente algunos trozos con la cuchara. Este gesto ayuda a que la tortilla quede más cremosa y unida por dentro, sin perder la textura característica.
El paso que casi nadie hace: colar el aceite
Otro de sus hábitos, que también influye en el resultado, aparece al sacar las papas de la sartén. Para que no queden pesadas ni aceitadas, Julia pone la mezcla en un colador y deja que el aceite escurra sobre un plato. Ese excedente, dice, sirve para otras recetas, por lo que evita desperdiciarlo.
La receta definitiva para preparar la mejor tortilla de papa
A partir de su método, así queda armada la preparación para cuatro personas:
Ingredientes
- 4 papas medianas
- 1 cebolla grande
- 4 o 5 huevos
- Aceite para freír
- Sal

Cómo se hace
- Lavar y preparar: limpiar bien las papas y la cebolla.
- Cortar chico: picar la cebolla fina y cortar la papa en cubitos pequeños.
- Cocinar juntos: poner todo en la sartén con aceite y cocinar a fuego medio-bajo, mezclando cada tanto.
- Aplastar un poco: cuando la papa está blanda, presionar apenas algunas partes para lograr una mezcla más cremosa.
- Colar el aceite: pasar todo por un colador y dejar que escurra bien.
- Mezclar con los huevos: batir los huevos con sal e incorporar la mezcla de papa y cebolla.
- Cocinar la tortilla: llevar nuevamente la mezcla a la sartén, dorar de un lado, dar vuelta con un plato y cocinar hasta el punto deseado.













