La Fuerza Aérea de Uruguay presentó oficialmente sus primeros aviones de ataque Embraer A-29 Super Tucano, tras su llegada a la Base Aérea Teniente 2° Mario Walter Parallada, en Durazno. La incorporación forma parte de un plan de modernización que busca fortalecer la vigilancia y defensa del espacio aéreo nacional.
Las aeronaves son las dos primeras de un total de seis unidades adquiridas por el país. El contrato, firmado a fines de 2024, incluye además equipos de misión, servicios logísticos integrados y un simulador de vuelo, con una inversión superior a los USD 100 millones.
Cómo será la nueva flota de combate
Los A-29 Super Tucano reemplazarán a los veteranos IA-58 Pucará retirados años atrás y complementarán a los Cessna A-37B Dragonfly que aún permanecen en servicio. Las unidades fueron asignadas al Escuadrón Aéreo Nº 2, en la Brigada Aérea 2 de Durazno, tras completar vuelos de aceptación en la planta de Embraer en Gavião Peixoto, Brasil.
Según el Ministerio de Defensa uruguayo, el programa incluyó adecuaciones de infraestructura para garantizar el mantenimiento y la operación del nuevo sistema de armas.
La ministra Sandra Lazo destacó que la llegada de estos aviones implica un salto tecnológico respecto de la situación previa de la aviación de combate y señaló que se trata de aeronaves nuevas, con costos operativos más bajos que otros modelos similares.
Además, las autoridades explicaron que los aviones se integrarán con radares y sistemas de mando y control para reforzar el monitoreo del espacio aéreo, mejorar la identificación de vuelos irregulares y ampliar la capacidad de respuesta ante situaciones complejas.
El comandante en jefe de la Fuerza Aérea, Fernando Colina, afirmó que la incorporación representa “un antes y un después” para la institución y destacó su eficiencia operativa, autonomía y versatilidad.
El A-29 Super Tucano es considerado líder en su categoría, con más de 600.000 horas de vuelo acumuladas. Puede realizar tareas de patrullaje, vigilancia de fronteras, entrenamiento avanzado, escolta aérea e interdicción, además de operar en pistas no preparadas y en entornos con infraestructura limitada.
Capacitación y próximos pasos
Pilotos y técnicos uruguayos ya iniciaron su formación en Brasil y continuarán la fase práctica con instructores especializados. Las autoridades estiman que el personal estará plenamente calificado para operar las aeronaves en aproximadamente seis meses.
Además del refuerzo operativo, el simulador previsto en el contrato permitirá desarrollar programas de entrenamiento avanzados y posicionar al país como referente regional en capacitación, dado que varias fuerzas aéreas utilizan el mismo modelo.
La compra del equipamiento se inició durante el gobierno de Luis Lacalle Pou y se concretó durante la actual gestión encabezada por Yamandú Orsi. Desde el Ejecutivo señalaron que la incorporación forma parte de una política de renovación tecnológica de las Fuerzas Armadas destinada a mejorar las capacidades de vigilancia aérea.
Con la llegada de los seis Super Tucano, Uruguay busca fortalecer el control de su espacio aéreo y actualizar su aviación de combate con aeronaves nuevas y de menor costo operativo.