

América Latina se prepara para un hito histórico en arquitectura e ingeniería. La Torre Rise, en Monterrey, México, alcanzará más de 480 metros de altura. Con 96 pisos habitables, será el edificio más alto jamás construido en la región. El proyecto busca posicionar a Monterrey como polo inmobiliario y financiero global.
Este rascacielos superará ampliamente a los actuales líderes en altura en la región. Además, se ubicará entre los más elevados del mundo, detrás del One World Trade Center. Más allá del récord, la torre será símbolo de innovación y modernidad urbana. Su diseño apunta a marcar un antes y un después en la historia arquitectónica latinoamericana.

Cómo será la Torre Rise, el edificio más alto de América Latina
El edificio contará con 34 niveles de oficinas y ocho pisos para un hotel de lujo. Tendrá 21 pisos residenciales y cuatro niveles comerciales, además de cinco subsuelos. Las residencias incluirán nueve tipologías y 12 penthouses exclusivos.
Los departamentos partirán en los 114 metros cuadrados, con vistas privilegiadas. Entre sus atractivos, sobresale un mirador público en los tres pisos más altos.
Ofrecerá vistas de 360 grados de Monterrey y sus alrededores. El complejo sumará 4.300 m2 de áreas verdes y 8.000 m2 de amenidades. Entre ellas: parque elevado, lobby amplio, sala de juegos y parque para mascotas.
Diseño de la Torre Rise: para qué se va a usar
El proyecto está impulsado por un consorcio internacional de desarrolladores y arquitectos. Se destaca por integrar sistemas de eficiencia energética y reutilización de agua.
Las fachadas inteligentes y materiales de baja huella ambiental son parte del diseño. Todo alineado con estándares internacionales de construcción sostenible.

La Torre Rise ofrecerá un mix de usos: residencias, oficinas, hotel y espacios comerciales. También incluirá áreas culturales abiertas al público y miradores panorámicos.
Los jardines elevados y espacios comunes buscan integrar vida urbana y bienestar. El objetivo es combinar funcionalidad, lujo y sostenibilidad en un solo complejo.
Arquitectura del proyecto
Según los arquitectos del proyecto, “la estructura y la resistencia al viento fueron los principales desafíos durante el desarrollo del proyecto”.
“Ante el incremento sustancial de las cargas de viento con la altura del edificio, se implementó, desde la fase conceptual, un diseño de esquinas curvas, lo que permite disminuir el impacto del viento y aumentar la resistencia de los materiales”, indicaron a la revista especializada AD Magazine.
Los desafíos técnicos fueron proporcionales a la escala del proyecto. La torre incorpora fachada acristalada con control térmico, materiales de baja huella de carbono y sistemas eficientes de iluminación natural y artificial.

“La iluminación fue diseñada para equilibrar funcionalidad, eficiencia energética y estética. Gracias a vidrios de alta eficiencia con doble acristalamiento y baja emisividad, se regula la entrada de luz natural, creando ambientes agradables y reduciendo la necesidad de luz artificial durante el día”, afirmaron
Este enfoque sustentable le otorgó la certificación LEED Silver, estándar global en construcción verde.
“Para Pozas Arquitectos era fundamental que Torre Rise fuera un espacio donde la comunidad pudiera encontrar espacios de conexión y convivencia”, señalaron los responsables.
El proyecto incluye áreas verdes, miradores panorámicos y espacios culturales abiertos al público. Entre sus amenidades destacan el Gran Parque y el Sky Deck, diseñados para fomentar la interacción social.
¿Dónde estará ubicado el edificio más alto de América Latina?
La torre se levantará en la zona del Obispado, sobre la Avenida Constitución 2219, en Monterrey. El complejo integrará áreas verdes, espacios culturales y zonas comerciales. Todo está pensado para dinamizar la vida urbana y potenciar el desarrollo local.

La construcción generará empleos directos e indirectos en varias etapas. Se espera que funcione como motor de reactivación económica para la región.
El proyecto también atraerá inversiones extranjeras y consolidará a Monterrey como nodo estratégico. Especialistas destacan que estos megaproyectos impulsan mejoras en infraestructura y transporte.
Cuando esté completo, será el edificio más alto de México y de América Latina. Además, se ubicará como el segundo más alto del continente, detrás del One World Trade Center.

















