

Dos plantas textiles del grupo Will Der SA cerraron definitivamente sus puertas en la provincia de Buenos Aires y dejaron a 120 trabajadores sin empleo. Las fábricas, ubicadas en Las Flores y General Pacheco, producían prendas deportivas para reconocidas marcas nacionales e internacionales.
El cierre se concretó en medio de una fuerte crisis para el sector textil, marcada por la caída del consumo y el avance de productos importados sobre la producción nacional. La empresa también advirtió que atraviesa dificultades financieras que complican el pago de las indemnizaciones.
Dos fábricas que trabajaban para grandes marcas bajaron sus persianas
Las plantas afectadas tenían una función clave dentro de la producción de indumentaria deportiva. La fábrica de General Pacheco, donde trabajaban 90 personas, se encargaba del corte de telas y el estampado. Luego, los materiales eran enviados a Las Flores, donde otros 30 trabajadores realizaban las tareas de confección antes de que las prendas regresaran hacia el norte del conurbano para su empaque.
La compañía producía para marcas de gran reconocimiento, entre ellas Adidas, Puma, Lacoste, Fila, Salomon, New Balance, Ruge y Macron. El cierre de ambas instalaciones significó, de esta manera, la interrupción de una estructura productiva que llevaba años vinculada con importantes empresas de indumentaria.
El empresario Marcelo López Imizcoz, fundador de Will Der en 2006 y con 35 años de trayectoria en la actividad, decidió desvincular a la mayor parte del personal de la provincia. La empresa mantendrá únicamente en funcionamiento la planta de medias Der Will, ubicada en Malvinas Argentinas, y la sucursal Rocotex, en Catamarca.

El anuncio tomó por sorpresa a los empleados y terminó en un momento de máxima tensión
La comunicación del cierre se realizó el viernes pasado y tuvo lugar directamente en las plantas. Por la mañana, los responsables de la compañía informaron la decisión a los 30 trabajadores de Las Flores. Horas más tarde, hicieron lo mismo con los 90 empleados de General Pacheco.
Según trascendió, el encuentro estuvo atravesado por el llanto y la preocupación de los trabajadores, que recibieron la noticia de manera abrupta.
Durante la reunión, además, los dueños reconocieron que el nivel de endeudamiento y la existencia de cheques rechazados impedían garantizar el pago completo de las indemnizaciones correspondientes a los empleados desvinculados.
Despidos, indemnizaciones y una fuerte incertidumbre sobre qué cobrarán
La situación laboral quedó marcada por la incertidumbre. Según lo informado por la empresa, la primera propuesta para los trabajadores contempla el pago de solo el 50% de las indemnizaciones, debido a la falta de fondos para afrontar las obligaciones laborales.
La noticia generó angustia entre los empleados, que además de perder sus puestos de trabajo enfrentan dudas sobre cuándo y cuánto podrán cobrar. Algunos trabajadores comenzaron a analizar alternativas para reclamar ante la falta de liquidez de la compañía, entre ellas la posibilidad de solicitar maquinaria como forma de compensación.













