

El arroz es uno de los ingredientes más versátiles y rendidores de la cocina diaria. Funciona como guarnición, base de platos orientales, risottos y ensaladas. Pero antes de encender el fuego, hay un paso fundamental que muchas personas pasan por alto y que cambia el resultado por completo: lavarlo bien.
Este hábito sencillo no solo mejora el sabor y la textura del arroz, sino que también ayuda a eliminar impurezas y restos de almidón que pueden arruinar la cocción.

El motivo por el que se debe lavar el arroz antes de la cocción
Enjuagar el arroz bajo el chorro de agua, idealmente hasta que el líquido salga casi transparente, permite eliminar el exceso de almidón evitando que los granos se peguen y mejorar la textura, que queda más suelta y liviana.
Además, ayuda a retirar restos de polvo, cáscaras o partículas que pueden acompañar el fraccionamiento del producto y reducir la presencia de posibles microresiduos que pueden venir del proceso de envasado.
A nivel práctico, lavar el arroz es el primer paso para lograr un plato más prolijo, más digerible y con mejor aroma.
Cómo cocinar el arroz de la mejor manera
Una vez limpio, elegir una buena técnica de cocción hace toda la diferencia. Esta es una de las más recomendadas por cocineros profesionales :
1. Relación agua-arroz correcta
Usá 2 tazas de agua por 1 taza de arroz (salvo variedades especiales como el basmati o el jazmín, que requieren un poco menos).
2. La olla adecuada importa
Un recipiente con buen reparto de calor evita que se queme el fondo y ayuda a que los granos cocinen de forma pareja. Las ollas de acero inoxidable con triple fondo, como la cacerola de acero inoxidable de 26 cm de Hudson, distribuyen el calor de manera uniforme y mantienen mejor la temperatura.

3. Cocción perfecta paso a paso
- Calentar apenas unas gotas de aceite en la olla de buena calidad, como la de Hudson.
- Sumar el arroz ya lavado y remové un minuto para sellar los granos.
- Agregar el agua medida y una pizca de sal.
- Cuando rompa hervor, bajar el fuego al mínimo y tapar.
- Cocinar entre 12 y 15 minutos sin destapar.
- Apagar el fuego y dejá reposar 5 minutos más, siempre tapado.
4. Soltar el arroz al final
Pasado el reposo, usá un tenedor para separar suavemente los granos sin aplastarlos.
















