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Un truco casero se volvió viral en Argentina por ser un aliado ideal para los ahorradores. Se trata de poner botellas de plástico, cartón o agua en los techos de la casa para nivelar la temperatura y la iluminación sin gastar electricidad.

Aunque a simple vista puede parecer un adorno extraño o un invento rudimentario, colocar envases de PET en techos o chapas responde a principios físicos concretos desarrollados para combatir el calor extremo en zonas de escasos recursos.

Poner una botella en el techo de las casas: el truco para ahorrar electricidad

Uno de los usos más conocidos de esta práctica es el denominado “Eco-Cooler”, un sistema de refrigeración casero creado en Bangladesh por la agencia Grey Dhaka y Grameen Intel Social Business.

En este país asiático, donde las casas de chapa metálica alcanzan temperaturas sofocantes y el acceso a la red eléctrica es limitado, este invento ofreció un alivio inmediato.

Colocar una botella de plástico con agua en el techo: para qué sirve y por qué se utiliza en la Argentina.
Colocar una botella de plástico con agua en el techo: para qué sirve y por qué se utiliza en la Argentina.Generado con Gemini imagen ilustrativa | El Cronista Audiencias

El sistema consiste en cortar botellas de plástico a la mitad e insertarlas en una placa rígida o cartón que se coloca en aberturas o tragaluces del techo y paredes.

La parte más ancha de la botella queda orientada hacia el exterior para captar el viento, mientras que el cuello angosto apunta hacia el interior de la vivienda.

Los beneficios de poner una botella de plástico en el techo

Se basa en una variante del efecto Venturi. Cuando el aire caliente del exterior entra por la boca ancha y se comprime al pasar por el cuello estrecho, sale hacia el interior a mayor velocidad y con una temperatura más baja.

Especialistas y pruebas de campo aseguran que este flujo continuo logra reducir la sensación térmica entre 3 °C y 5 °C sin consumir un solo watt.

Cómo usarlas como lámparas solares de agua

Existe una segunda versión muy popular de este truco que no busca enfriar, sino iluminar de forma gratuita durante el día.

Creada originalmente por el mecánico brasileño Alfredo Moser en 2002 y masificada por organizaciones globales, esta técnica consiste en insertar botellas PET transparentes en orificios del techo o la chapa.

La botella se llena con agua limpia y se le agregan unas gotas de lavandina (cloro) para evitar que se formen algas o el agua se ponga verde.

Se fija herméticamente en la cubierta del techo dejando la mitad al exterior y la otra mitad hacia adentro.

Cuando la luz del sol incide sobre la botella, el agua refracta los rayos en 360 grados, generando una potencia equivalente a la de un foco de entre 40 y 60 watts totalmente gratis.