

Millones de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se encuentran en estado de alerta ante la posibilidad de un paro de colectivos que podría paralizar el servicio urbano en los próximos días.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresarias del sector no lograron avanzar en las negociaciones salariales, lo que mantiene al transporte público al borde de una medida de fuerza que afectaría principalmente a la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.
El conflicto se da en medio de un contexto de fuerte presión sobre el sistema de transporte, con discusiones sobre subsidios y condiciones laborales que complican aún más la situación.
Por qué podría haber un paro de colectivos en el AMBA
La UTA declaró estado de alerta y movilización tras el reciente fracaso de la paritaria con las cámaras empresarias del transporte automotor, que agrupan empresas de colectivos que operan en el AMBA:
- El sindicato rechazó una oferta salarial de sólo 1% de aumento mensual, considerándola insuficiente frente a la inflación que acumula en Argentina.
- Las cámaras empresariales insisten en que no pueden ofrecer aumentos más altos, alegando “fragilidad financiera” y dificultades para cubrir salarios y costos operativos sin una mejora en la estructura de subsidios.
- La Secretaría de Trabajo reprogramó una audiencia clave para seguir negociando a fines de enero de 2026, una instancia que podría definir el curso del conflicto.
Paro de colectivos en el AMBA: cuándo sería la medida de fuerza
Aunque todavía no hay una fecha oficial confirmada, las partes advierten que si no se llega a un acuerdo salarial que contemple aumentos más acordes a la realidad económica, la UTA no descartaría un paro total del servicio en el AMBA en los próximos días o semanas.
En versiones previas de este conflicto, la UTA llegó a confirmar medidas de fuerza de 24 a 48 horas, aunque muchas veces fueron pospuestas, suspendidas o desactivadas por acuerdos de último momento o conciliación obligatoria dictada por el Gobierno.

La combinación de negociaciones reprogramadas, reclamos por el pago completo de salarios y el rechazo de ofertas insuficientes mantienen la incertidumbre sobre cuándo exactamente podría empezar el paro.
Qué líneas podrían verse afectadas
En conflictos previos del sector, cuando la UTA ejecutó paros o retenciones de tareas, decenas de líneas urbanas dejaron de circular en el AMBA, lo que generó fuerte impacto en el transporte de pasajeros.
Algunas de las líneas que en otras medidas de fuerza quedaron sin servicio incluyen:5, 6, 7, 8, 9, 10, 20, 21, 23, 24, 25, 28, 31, 44, 50, 51, 56, 57, 74, 76, 79, 84, 91, 99, 101, 106, entre otras.
Este tipo de paralización, si se repite, impacta sobre recorridos clave del transporte urbano, afectando no solo trabajadores que dependen del colectivo para sus traslados diarios, sino también estudiantes, turistas y usuarios en general.
Las causas que agravan el conflicto gremial
El posible paro ocurre en un momento en que el transporte público en el AMBA enfrenta problemas estructurales profundos:
- El boleto de colectivo acumuló aumentos de más de 900% en los últimos dos años, hechos que no lograron equilibrar los ingresos de las empresas frente a costos crecientes de combustible, repuestos y salarios.
- Las empresas de transporte han comunicado a las autoridades que no están en condiciones de pagar sueldos completos ni aguinaldos en tiempo y forma, proponiendo incluso el pago en cuotas.
- La ausencia de una actualización eficaz de subsidios para compensar la diferencia entre tarifas y costos reales agrava la situación financiera del sector.
Este escenario eleva el nivel de tensión en las negociaciones y fortalece la posición de la UTA para reclamar condiciones laborales y salariales más favorables, advirtiendo que, si las demandas no son atendidas, no descarta un paro total del servicio.












