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A la hora de realizar las tareas del hogar, es clave tender la ropa de forma adecuada para cuidar las fibras y reducir el tiempo de planchado. Sin embargo, la gran mayoría de las personas desconoce la verdadera función de los broches para tender y ha estado cometiendo un error común durante años.

Esos pequeños objetos de madera o plástico cuentan con un diseño particular que no es casualidad: poseen dos orificios de diferente tamaño con un propósito específico. No obstante, no muchas conocen para qué sirven los dos agujeros en los broches del tender y cómo usarlos correctamente.

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¿Para qué sirven los dos agujeros en los broches para colgar la ropa?

Lo más habitual suele ser doblar la prenda por encima del cable del tendedero y clavar el broche arriba. No obstante, este hábito genera arrugas profundas y dobles marcas molestas. El diseño con dos ranuras busca optimizar el secado de las telas:

  • El agujero pequeño: está diseñado específicamente para engancharse al alambre o cuerda del tender, asegurando la posición de la pinza de manera fija.
  • El agujero grande: es el espacio destinado a sostener las prendas de vestir por debajo, permitiendo que la tela cuelgue estirada y caiga suavemente.

Al separar estas funciones, el flujo de aire circula mejor entre las prendas y se evita el desgaste innecesario en la indumentaria.

Paso a paso: cómo usarlos de manera adecuada

Para aplicar este método correctamente en tu rutina de lavado y cuidar la ropa, basta con seguir una sencilla técnica:

  1. Enganchar primero el broche en la cuerda del tendedero utilizando el orificio más pequeño.
  2. Sujetar el borde de la prenda utilizando el espacio del agujero grande, dejando que la pieza caiga libremente hacia abajo.
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Al colgar las prendas de forma vertical sin doblarlas sobre el alambre, se evita la deformación de cuellos, mangas y dobladillos. Como resultado directo, se ahorrará bastante tiempo a la hora de pasar la plancha.

Consejos según el tipo de prenda

Saber usar los agujeros de los broches es solo la mitad del trabajo; la ubicación donde se sujeta cada pieza de ropa es clave para evitar arrugas y deformaciones:

  • Camisetas y tops: engancharlas siempre por el dobladillo inferior. De esta forma, si el broche deja una leve marca, quedará en la parte interna o baja de la prenda y totalmente invisible al vestir. Nunca deben ser colgadas por los hombros para no deformar la caída.
  • Camisas: lo ideal es colgar las camisas directamente en perchas de plástico y sujetar la percha al tendedero con un broche. Si no queda espacio, sujetarlas por la costura inferior del bajo.
  • Pantalones y vaqueros: colocarlos del revés y engancharlos por la cintura o por los dobladillos de los tobillos. Al ser telas más pesadas, el agujero grande del broche sostendrá el tejido firmemente sin aplastar las costuras.
  • Vestidos y faldas: sujetarlos por la pretina o las costuras laterales superiores donde la tela es más resistente y no se deforma por el peso del agua.
  • Ropa interior y calcetines: al ser prendas ligeras, el agujero pequeño o mediano permite sujetarlas rápidamente por las elásticas sin estirarlas ni dejarlas flojas.