

El otoño llegará con temperaturas más altas de lo habitual en gran parte de la provincia de Buenos Aires. Así lo indica el último informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que marca un escenario distinto al del verano, donde no se registraron olas de calor prolongadas.
Para los próximos meses, el organismo espera valores térmicos superiores al promedio, aunque con precipitaciones dentro de los rangos normales.
El SMN usa el sistema de terciles para clasificar el comportamiento del clima en tres grupos: inferior, normal y superior a lo esperado. Cuando una región ingresa en el tercil superior, como ocurrirá en varios municipios bonaerenses, significa que la temperatura se ubicará por encima del nivel típico del período.
¿Qué temperatura habrá en otoño?
Esa diferencia ronda los 0,5°C adicionales, aunque varía según la zona. En términos históricos, el otoño presenta promedios cercanos a 14°C en el sur bonaerense y alrededor de 16°C en el norte, valores que ahora podrían quedar levemente superados.
El método por terciles no permite anticipar picos de calor ni fenómenos puntuales, por lo que el organismo recomienda seguir los reportes diarios, los pronósticos semanales y las alertas tempranas que se activan ante eventos de impacto.
¿Qué se espera con las lluvias?
En cuanto a las precipitaciones, el panorama para la provincia de Buenos Aires se mantiene estable. El informe oficial proyecta que el trimestre tendrá lluvias dentro de los valores normales, una tendencia que también se replica en el centro y norte de la Patagonia, La Pampa, el litoral, el este de Salta y varias provincias del norte argentino.

Sin embargo, este escenario convive con alertas de otros servicios meteorológicos. Un análisis reciente de Meteored señaló que los próximos meses podrían ser más cálidos de lo habitual y con menos lluvias, lo que incrementa el riesgo de incendios forestales. Este punto preocupa especialmente en zonas productivas donde la humedad del suelo continúa baja.
Los especialistas remarcan que el comportamiento del clima todavía no está influido por un patrón global definido. Según proyecciones internacionales, El Niño podría instalarse hacia mitad de año, por lo que el otoño transitará un período de transición sin un fenómeno dominante que marque la circulación atmosférica.













