Durante más de seis décadas, un enorme predio ubicado en el barrio porteño de San Cristóbal permaneció cerrado y con usos exclusivamente operativos. Sin embargo, esa historia está por cambiar.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires confirmó que el antiguo terreno donde funcionó una histórica estación de tranvías y trolebuses será transformado en una gran plaza que incorporará nuevos espacios recreativos, deportivos y culturales.
El proyecto busca recuperar un lugar con un fuerte valor histórico para convertirlo en un pulmón verde que beneficiará a más de 20.000 vecinos.
Además de sumar árboles y sectores de descanso, la obra también pondrá en valor parte del patrimonio ferroviario que aún se conserva en el lugar.
Un predio histórico que estuvo cerrado desde 1966 volverá a abrir sus puertas
La futura plaza se construirá sobre un terreno de casi media manzana ubicado entre las calles Matheu, Alberti, Constitución y la avenida Pavón, en pleno barrio de San Cristóbal.
El lugar fue inaugurado en 1904 como la Estación Constitución del antiguo Tramway Metropolitano, una de las principales terminales del sistema de tranvías de Buenos Aires.
Desde allí partían distintas líneas que conectaban importantes sectores de la ciudad, convirtiéndose durante décadas en un punto clave del transporte público.
Con el paso de los años, el predio fue adaptándose a los cambios en la movilidad urbana. Primero pasó a funcionar para los trolebuses eléctricos y, tras la desaparición definitiva de ese servicio en 1966, dejó de estar disponible para los vecinos.
Desde entonces, el espacio fue utilizado como depósito, oficinas administrativas y centro de almacenamiento de materiales ferroviarios, permaneciendo inaccesible para el público durante casi 60 años.
Así será la nueva plaza que sumará más de 11.000 metros cuadrados de espacios verdes
El proyecto contempla la construcción de una plaza de 11.470 metros cuadrados de superficie verde dentro de una intervención total de 13.550 metros cuadrados, que también incluirá la renovación completa de las veredas que rodean toda la manzana.
Entre las principales obras previstas se destacan:
- amplios sectores parquizados con nuevos árboles y vegetación;
- patios de juegos infantiles con pisos de caucho;
- una cancha deportiva de uso múltiple;
- espacios para realizar calistenia y actividad física;
- un sector cultural semicubierto para eventos y exposiciones;
- nuevos bancos, mesas y cestos de residuos;
- iluminación LED en todo el recorrido peatonal.
Además, se plantarán alrededor de 70 árboles nuevos junto con especies arbustivas y enredaderas que cubrirán pérgolas metálicas recicladas de las antiguas estructuras ferroviarias, generando sectores de sombra para quienes visiten el lugar.
La obra también mejorará la accesibilidad mediante senderos renovados y conexiones peatonales más seguras para quienes circulan por la zona.
La antigua estación conservará parte de su patrimonio histórico
Uno de los aspectos más destacados del proyecto será la preservación de la fachada original de ladrillos del antiguo edificio ferroviario ubicado sobre la calle Alberti.
En lugar de demoler esa estructura centenaria, el plan contempla restaurarla e integrarla al nuevo espacio público para conservar parte de la identidad histórica del barrio.
La iniciativa es impulsada de manera conjunta por el Ministerio de Espacio Público porteño y Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), organismo propietario del predio.
Según el cronograma oficial, las obras demandarán aproximadamente 14 meses y se espera que la nueva plaza quede inaugurada durante el segundo semestre de 2027.