

Si hiciéramos una encuesta rápida en cualquier lugar de Argentina, las empanadas aparecerían como una de las comidas más elegidas.
Y si profundizamos apenas más, descubriríamos que los sabores clásicos, como pollo o carne suave, son los que ganan por goleada.
Sin embargo, el buscador de Google muestra una tendencia completamente distinta esta semana: cuando los argentinos buscaron una receta, el interés se desplazó hacia un solo sabor.
Sobre Google Trends
Para saber qué buscan los internautas en tiempo real o a lo largo del tiempo Google ofrece una herramienta gratuita que mide las búsquedas que los internautas llevan a la plataforma: Google Trends.

El gráfico de interés a lo largo del tiempo exhibe cómo en Argentina todos los días se buscan empanadas en Google. Y estas búsquedas explotan justo antes del mediodía y antes de la cena cada día de la semana.
El ranking de los rellenos: ni carne, ni pollo
Si el consumo diario lo lideran la carne o el jamón y queso, el interés en Google nos cuenta otra historia. Esta semana, el buscador puso el foco en un sabor que suele quedar en segundo plano: la empanada caprese, con un aumento en el interés del 120%.

Cuando vemos que las empanadas caprese tienen un +120%, significa que las búsquedas se duplicaron en tiempo récord respecto a los días anteriores. Esta semana fue la receta de empanadas caprese la que los argentinos salieron a buscar de golpe.
¿Santiagueñas, tucumanas o salteñas?
Google Trends revela que antes que el sabor está la técnica. Al analizar las consultas relacionadas a las recetas de empanadas, encontramos “En aumento” (Rising) de los últimos siete días, los datos son contundentes:
Si bien las empanadas salteñas y santiagueñas son instituciones nacionales, esta semana la empanada tucumana fue la que alcanzó el pico de búsquedas.
Mientras que otras recetas se dan por sentadas, la tucumana genera una necesidad de consulta. Entramos a Google para buscar la “receta original” porque hay un secreto en el matambre cortado a cuchillo con el que no queremos fallar.













