

Recalentar una porción de pizza parece una tarea sencilla, hasta que la masa queda gomosa, el borde demasiado duro o el queso pierde su textura original. Aunque el microondas y el horno son las opciones más utilizadas, varios cocineros profesionales coinciden en que hay un método más rápido, más eficiente y con mejores resultados.
La técnica ideal combina calor directo y vapor, logrando que la base recupere su crocante natural mientras la parte superior se calienta sin secarse. Es un truco simple, económico y que no requiere equipamiento especial: solo una buena sartén con tapa.

El método que recomiendan los expertos
Según especialistas en cocina, la mejor forma de recalentar una porción del día anterior es hacerlo sobre el fuego, utilizando una sartén antiadherente. Este enfoque, muy usado en cocinas profesionales, devuelve a la pizza una textura sorprendentemente similar a la original.
Incluso algunos cocineros sugieren utilizar sartenes de aluminio con revestimiento resistente, porque distribuyen mejor el calor y evitan que la masa se adhiera.
Las líneas modernas, como el juego de Hudson diseño verde oliva, con 26 cm de diámetro y 1.8 L de capacidad, permiten calentar la base con mayor precisión y mantenerla crocante sin esfuerzo. Quienes deseen adquirir este producto puede hacerlo directamente desde el sitio web de la marca.
Paso a paso, ¿cómo calentar la pizza?
- Colocar la porción en una sartén a fuego medio, sin aceite.
- Calentar la base durante unos minutos, hasta que se vuelva firme y crujiente.
- Sumar apenas unas gotas de agua a un costado de la sartén (nunca encima de la pizza).
- Tapar inmediatamente, para generar vapor.

Por qué este método funciona mejor que el horno y el microondas
Los cocineros lo explican que el microondas calienta desde adentro, atrapando humedad en la masa y dejándola blanda o gomosa.
Por su parte, el horno seca la pizza, especialmente los bordes, que se endurecen con facilidad. La sartén, en cambio, aporta calor directo a la base (lo que la vuelve crocante) y el vapor creado bajo la tapa derrite el queso sin resecar. Esta combinación replica, en pequeña escala, el ambiente húmedo y caliente de un horno profesional para pizza.














