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Después de años de congestión, avanzan las obras sobre la autopista Rosario–Santa Fe. El próximo 4 de febrero quedará habilitado el tercer carril en un tramo estratégico de la traza, una obra que promete cambiar la circulación diaria entre dos de las ciudades más importantes del país y aliviar el tránsito que afecta al cordón industrial santafesino.

Así lo confirmó el ministro de Obras Públicas de Santa Fe, Lisandro Enrico, quien además adelantó que ese mismo día se dará un paso más: se abrirán los sobres para licitar una nueva etapa de ampliación que extenderá la obra hacia el norte, entre San Lorenzo y Timbúes.

Inaugurarán un importante tramo de esta autopista

La habilitación inicial comprende el sector que va desde el kilómetro 0, a la altura de la Avenida Circunvalación de Rosario, hasta el kilómetro 16,2, en el acceso a San Lorenzo Centro.

Se trata de uno de los puntos más transitados de toda la provincia, atravesado a diario por miles de vehículos particulares y un flujo constante de camiones que abastecen y retiran mercadería de los puertos del cordón industrial.

Obras en autopista
Obras en autopista

El impacto no será solo en términos de capacidad. La obra fue pensada para responder a una demanda histórica del sector productivo y de quienes utilizan la autopista todos los días para trabajar, viajar o transportar cargas.

Otras reformas

Aunque el tercer carril es el cambio más visible, la intervención fue integral. Incluyó la repavimentación completa de los carriles existentes, la construcción de nuevas banquinas y un refuerzo estructural especialmente diseñado para soportar el tránsito pesado de alto tonelaje.

“El refuerzo se hizo en la traza por donde circulan los camiones y también se mejoraron los accesos. El próximo tramo de ampliación llegará aproximadamente hasta el peaje”, explicó Enrico, al detallar el alcance de los trabajos.

La ampliación de la autopista Rosario–Santa Fe forma parte de un plan vial estratégico del Gobierno provincial que apunta a mejorar la seguridad, la fluidez del tránsito y la competitividad logística del sur santafesino.

En paralelo a la inauguración, avanzará la licitación de la segunda etapa, que contará con financiamiento de la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. El crédito ya fue aprobado por la Legislatura provincial y cuenta con el aval del Ministerio de Economía de la Nación.

Cómo seguirá la ampliación de la autopista

La nueva fase prevé la construcción de 17,5 kilómetros adicionales de tercer carril. En una primera instancia, la obra se extenderá hasta el peaje del kilómetro 22 y, en una etapa posterior, llegará hasta el Desvío Giardino, en jurisdicción de Oliveros, a la altura del kilómetro 33,7.

Con estas intervenciones, la autopista Rosario–Santa Fe avanza hacia una mejora integral que busca dejar atrás los históricos problemas de tránsito y consolidar un corredor moderno, más seguro y preparado para el movimiento económico de toda la región.