

Las hormigas aparecen con frecuencia en las huertas y jardines de Argentina, aunque no todas las especies tienen el mismo comportamiento ni provocan daños en las plantas. El INTA explica que existen distintos tipos de hormigas y que algunas pueden afectar los cultivos, mientras que otras no se alimentan de vegetales.
Entre las más problemáticas para las huertas se encuentran las hormigas negras o cortadoras, que pueden dañar las hortalizas al cortar partes de las plantas.
Las recomendaciones que siguen fueron difundidas por el INTA hace algunos años y pueden utilizarse como pautas de manejo para huertas familiares.
Hormigas negras u hormigas rojas: cuáles aparecen en las huertas
Las hormigas negras cortadoras pueden convertirse en un problema para los cultivos porque cortan hojas y otros materiales vegetales. El INTA señala que estas hormigas se encuentran entre las especies más frecuentes y menos deseadas en las huertas.
Las hormigas coloradas, en cambio, no tienen todas el mismo comportamiento. El organismo explica que las típicas hormigas rojas asociadas a hormigueros elevados no se alimentan de vegetales, aunque pueden provocar molestias por sus picaduras.

Para diferenciar a las hormigas cortadoras de las que no lo son, el especialista del INTA Francisco Pescio señala una característica visible: las cortadoras tienen espinas en la parte dorsal del tórax.
Por qué las hormigas negras atacan las plantas
No todas las plantas tienen el mismo nivel de atracción para las hormigas. Según el INTA, algunas pueden ser atacadas primero, entre ellas determinadas leguminosas como las habas y las arvejas.
Por eso, el organismo recomienda no pensar el control solamente como una eliminación de hormigas. La propuesta es realizar un manejo biológico integrado, buscando regular su presencia y mantener un equilibrio dentro de la huerta.
Entre las plantas que el especialista menciona como posibles repelentes aparecen menta, ajo, cebolla, ajenjo, lavanda, ruda y sésamo. La combinación de especies puede formar parte de una estrategia para reducir los ataques sobre las hortalizas.
Cómo reconocer y controlar las hormigas en la huerta
- Hormigas negras o cortadoras: pueden dañar las hortalizas al cortar partes de las plantas.
- Hormigas rojas: no todas se alimentan de vegetales y algunas especies pueden provocar picaduras.
- Cómo reconocer a las cortadoras: tienen espinas en la parte dorsal del tórax.
- Plantas que pueden ser atacadas primero: el INTA menciona habas y arvejas entre las especies susceptibles.
- Plantas mencionadas como repelentes: aparecen menta, ajo, cebolla, ajenjo, lavanda, ruda y sésamo.
- Cebos utilizados: el INTA menciona cáscaras de cítricos, miel y granos de arroz partido.
- Control biológico: la recomendación es combinar distintas estrategias y especies para regular la población de hormigas y evitar que ataquen las hortalizas.
Qué recomienda el INTA para controlar las hormigas negras
Una de las alternativas mencionadas por el INTA son los cebos y las trampas. Entre los cebos que aparecen en sus recomendaciones están las cáscaras de cítricos, la miel y los granos de arroz partido.
También pueden utilizarse determinadas plantas como trampas, aprovechando que algunas son atacadas antes que otras. El organismo menciona a las habas como ejemplo para detectar la presencia de hormigas en la huerta y actuar antes de que el problema avance.
El INTA también describe alternativas basadas en extractos vegetales, macerados y purines, elaborados a partir de distintas plantas. Estas opciones forman parte del manejo biológico que propone el organismo para las huertas familiares.
La recomendación principal es evitar depender de una única técnica. Según el INTA, el control biológico debe realizarse de manera integrada, con combinación de especies, presencia de aromáticas y observación de los cultivos para regular la población de hormigas.













