En el Valle de Punilla existe un pueblo que invita a frenar desde el primer paso. Villa Giardino construyó su identidad a partir del verde, el silencio serrano y una propuesta que combina paisajes cuidados, cultura local y sabores típicos. No es casual que muchos lo conozcan como el Jardín de Punilla.
Ubicado a unos 70 kilómetros de la ciudad de Córdoba, el pueblo se presenta como una opción ideal para escapadas cortas o estadías más largas.
Desde el acceso principal, el reloj floral marca el tono del recorrido: calles arboladas, canteros llenos de flores y un entorno pensado para disfrutar sin apuros.
¿De que se trata este pueblo escondido?
Uno de los grandes atractivos de Villa Giardino es su entorno natural. La reserva ecológica El Portecelo se consolida como un punto clave para quienes buscan contacto directo con el paisaje serrano. El lugar ofrece espacios para caminar, descansar y pasar el día al aire libre, rodeado de vegetación autóctona.
Para quienes prefieren rincones más tranquilos, el arroyo Los Quimbaletes aparece como una opción ideal. Su entorno invita al descanso y al silencio, lejos del movimiento urbano.
Muy cerca, el histórico Molino de Thea funciona como mirador natural y permite obtener vistas abiertas del valle, especialmente atractivas al atardecer.
El Dique El Portecelo completa el circuito al aire libre. Es un espacio elegido para picnic, caminatas suaves y momentos de contemplación, con un paisaje que cambia según la época del año.
A todo esto se suma un circuito religioso que incluye la Capilla Nuestra Señora de la Merced y la Gruta de la Virgen de Lourdes, dos puntos que forman parte del patrimonio local.
Sabores serranos que completan la experiencia
La gastronomía ocupa un lugar central en la experiencia de Villa Giardino. El pueblo ofrece opciones que van desde pastas caseras y parrillas hasta tradicionales casas de té, una postal clásica de las sierras de Córdoba.
Las meriendas con tortas artesanales y vistas al verde se repiten entre los visitantes. También hay restaurantes con cocina regional que priorizan productos locales y recetas simples, ideales para disfrutar sin apuro.
Para quienes buscan una actividad diferente, el viñedo Nébula suma una propuesta que gana interés. El espacio ofrece degustaciones de vinos regionales y experiencias de maridaje en un entorno natural, lo que permite conocer una faceta menos conocida del valle.
¿Cómo llegar y cuándo visitar?
Villa Giardino se ubica al norte de La Falda, dentro del Valle de Punilla. Desde la ciudad de Córdoba, el viaje en auto demora alrededor de una hora. Se puede acceder por la Ruta Nacional 20 o por la Ruta E53, y luego continuar por el Camino del Cuadrado.
También existen servicios de transporte público que conectan la capital provincial con localidades cercanas como La Falda o Capilla del Monte, con paradas en Villa Giardino. Esto facilita la llegada sin necesidad de vehículo propio.
El pueblo se puede visitar durante todo el año. En primavera y verano, el verde y las flores marcan el paisaje. En otoño, los colores serranos suman un atractivo especial. El invierno, en tanto, invita a caminatas suaves y tardes de té junto al fuego..