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Lo que para Jonatan Gómez comenzó como una apuesta terminó convirtiéndose en un problema que atravesó su economía, su carrera y su vida familiar.

El futbolista santafesino contó que llegó a acumular una deuda de 50.000 dólares con una plataforma clandestina de juego y que hoy intenta recuperarse de las consecuencias de la ludopatía.

El exmediocampista de Rosario Central y Racing comenzó a apostar a mediados de 2025. En una entrevista con MargaTV, explicó que lleva cuatro meses sin jugar y que se encuentra realizando un tratamiento, mientras intenta reconstruir los vínculos que se deterioraron durante ese período.

Cómo la ludopatía cambió la vida de Jonatan Gómez para siempre

Gómez explicó que las apuestas no quedaron limitadas al aspecto económico. Con el tiempo, comenzaron a modificar su rutina, su estado de ánimo y la relación que mantenía con las personas más cercanas.

“Perdí todo”, expresó al hablar de las consecuencias que tuvo la adicción. También reconoció que su familia quedó muy afectada y que actualmente atraviesa un proceso para recuperar la confianza de sus seres queridos.

El futbolista santafesino contó que llegó a acumular una deuda de 50.000 dólares. (Fuente: Instagram @jonatandavidgomez)
El futbolista santafesino contó que llegó a acumular una deuda de 50.000 dólares. (Fuente: Instagram @jonatandavidgomez) Instagram @jonatandavidgomez

El futbolista contó que sus amigos comenzaron a notar cambios en su comportamiento. Según relató, se alejaba de reuniones y actividades habituales sin explicar claramente qué le ocurría.

Algo similar sucedió con su pareja. Gómez recordó que su mujer le preguntaba qué le pasaba porque estaba irritable durante buena parte del tiempo, mientras él no lograba dimensionar el alcance que estaba teniendo el problema.

El uso constante del teléfono también facilitaba que pudiera apostar sin que las personas de su entorno lo advirtieran. “Esto es una droga”, afirmó Gómez al explicar por qué considera que la ludopatía puede avanzar de manera silenciosa.

La deuda con una plataforma clandestina y la denuncia judicial

La situación económica derivada de las apuestas también desembocó en una presentación ante la Justicia. Gómez sostuvo que había contraído una deuda de 50.000 dólares y que luego recibió reclamos de pago e intimidaciones.

De acuerdo con su denuncia, el conflicto llegó hasta la firma de cuatro pagarés por una suma cercana a los 505.000 dólares. El futbolista afirmó que había sido trasladado a una escribanía y que firmó bajo amenaza.

Sin embargo, el fiscal Aquiles Balbis desestimó la denuncia. La resolución sostuvo que no existían elementos serios que permitieran continuar con la investigación por una presunta extorsión.

Entre los argumentos considerados por la fiscalía estuvo el hecho de que el propio Gómez había coordinado los horarios del encuentro en el que se concretó la firma de los documentos.

La situación judicial, por lo tanto, tuvo un desenlace diferente al que había planteado inicialmente el futbolista. La denuncia por las supuestas amenazas no continuó, aunque la deuda y las consecuencias personales de su adicción forman parte del proceso que Gómez asegura estar atravesando.

El impacto de la ludopatía en su familia y su carrera

Uno de los aspectos que más preocupa al futbolista es el efecto que tuvo el juego compulsivo en su relación con sus hijos. Gómez contó que algunas situaciones familiares fueron especialmente dolorosas y que hoy busca recuperar el tiempo perdido.

“Cuando voy a ver a mis nenes, lloran y me dicen: ‘¿Por qué papá se va?’”, relató durante la entrevista. Para el jugador, ese momento fue una de las consecuencias más difíciles de afrontar.

La adicción también puso en duda su continuidad dentro del fútbol profesional. Gómez reconoció que no sabe si podrá volver a jugar, pese a que ese deporte ocupa un lugar central en su vida.

Actualmente, asegura que lleva cuatro meses sin apostar y que está enfocado en sostener ese cambio. También señaló que quiere recuperar los vínculos con sus amigos, su familia y las personas a las que considera que perjudicó durante ese período.

“Cambiaría todo. La plata, el momento, todo, para tener paz”, sostuvo Gómez al referirse a lo que desea para esta nueva etapa.

El futbolista aseguró que quiere revertir la situación y continuar con el proceso que comenzó para alejarse de las apuestas. Mientras tanto, la causa por la presunta extorsión quedó desestimada y su relato puso nuevamente en primer plano las consecuencias que puede generar la ludopatía.