En esta noticia

¿Se detuvo la sangría? Esa pregunta se propagó este viernes, tras conocerse que la morosidad cayó levemente en junio, impulsada por una mejoría en tarjetas de crédito. La irregularidad mejoró en el margen, ya que apenas bajó 0,1 puntos porcentuales con respecto a mayo, ubicándose en 7,6 por ciento.

Sin embargo, la situación de familias y empresas se mantuvo igual que el mes previo. Así, el indicador de mora de las financiaciones a las familias se situó en 12,8%, mientras que el de las empresas alcanzó 3,5%.

“El desempeño del ratio de morosidad del financiamiento al sector privado estuvo explicado por una desaceleración en el ritmo de crecimiento real de la cartera en situación irregular y un aumento real del crédito total”, informó el Banco Central.

La desaceleración en el ritmo de crecimiento real de la cartera irregular estuvo explicada por la eliminación de irrecuperables del balance de deudores que hasta mayo estaban en situación irregular. Además, aumentó el denominador crediticio, es decir hubo una suba del financiamiento total en el sistema financiero.

En familias, en tanto, el ratio de irregularidad disminuyó en las tarjetas, mientras que aumentó en los préstamos personales y prendarios, manteniéndose sin cambios en los hipotecarios.

Cae crédito en pesos y sube en dólares

El saldo de financiamiento al sector privado se incrementó levemente (0,2 puntos), hasta ubicarse en 45,3%. Distinguiendo por moneda, el crédito en pesos representó 34,3% del activo total, en tanto que las financiaciones en moneda extranjera alcanzaron 11% del activo. Mientras las primeras cayeron levemente, las segundas subieron 0,5 puntos porcentuales.

La probabilidad de default estimada (PDE) para el saldo de crédito total al sector privado se redujo en el período, hasta 2,6%. El sistema financiero continuó exhibiendo elevados niveles de cobertura frente al riesgo de crédito. El saldo de previsiones totales representó 86,6% de la cartera irregular y 6,5% del total de las financiaciones.