Emprendedor

Creó su negocio después de vivir lo peor de la crisis del 2001: hoy vive en España y dice que acá "no hay largo plazo"

Esteban Cervi fundó Neolo con solo 17 años. Después de la pandemia decidió instalarse en Europa con su familia.

Esteban Cervi comenzó a emprender con solo 17 años. Neolo.com, su empresa, es una plataforma que ofrece registros de dominio, servicio de alojamiento de sitio web y herramientas de ciberseguridad: les dan a emprendedores, pymes y ONGs un espacio en servidores propios para que puedan tener su propio sitio web y correos electrónicos con total independencia.

Empezó en el año 2002, post crisis argentina en la cual muchas pymes cerraban las persianas de los locales físicos, pero abrían sus persianas digitales. Los primeros meses estaba solo en la casa de mis padres, sin VCs, sin inversores ángeles, y el concepto de emprendedurismo no era lo que es hoy. Recuerda que era el encargado de hacer soporte técnico, venta, facturación, marketing, y todo por su cuenta. En paralelo, estudiaba psicología, su otra pasión.

Al poco tiempo, en 2003, decidió alquilar una oficina y contratar sus primeros empleados. Pero enseguida surgió el primer gran desafío, porque al ser tan chico no conseguía que las inmobiliarias lo atendieran. Incluso tuvo que emanciparse y pedir ayuda a su madre para que hiciera los primeros contactos y así conseguir la atención de los brokers.

Finalmente se mudó a una oficina con sus primeros empleados y la empresa fue creciendo despacio, pero siempre con números verdes, hasta que en el año 2014 una colaboradora quedó embarazada y Cervi le ofreció trabajar desde su casa. "Eso me hizo darme cuenta de que su desempeño era igual que el de los que trabajaban desde las oficinas. Así que nos fuimos todos a nuestras casas y empezamos a crear sistemas de gestión para ver el desempeño de cada persona trabajando remota", menciona el fundador de la compañía que desde ese año trabaja de forma cien por ciento remota. 

Para 2015 comenzó su expansión internacional, sumaron servidores en distintos países y clientes en el exterior. En 2018 creó Pulsión Digital, una escuela online de marketing digital.

El primero de julio del año pasado Cervi y su familia se instalaron de forma definitiva en España. Según el emprendedor, algo le hizo click en la cabeza después de convertirse en padre y decidió buscar nuevos horizontes.

Pero la salida también implicó un desafío. Luego de seis meses de planificación, su vuelo se canceló 4 días antes de la partida. "Una vez más no se puede planificar: la complejidad principal que tenemos en Argentina y esto no es responsabilidad de ningún gobierno, es un tema cultural que tenemos todos. No se puede ver cuál es el plan a dos meses, cinco meses o dos años, porque no hay estabilidad de ningún tipo. Son todas patadas y fricciones para el que quiere hacer cosas", resume.

¿Por qué decidiste emigrar?

En marzo de 2020 nació mi hija, en plena pandemia, y ahí tuve un click en la cabeza. Se me ordenaron las prioridades en la vida y me di cuenta que al mismo tiempo quería seguir trabajando en hacer crecer mi negocio, tener mejores experiencias, hacer mejores acuerdos, me di cuenta de que las empresas más grandes de tecnología están en Europa y Estados Unidos, no en Latinoamérica, y que los grandes unicornios argentinos en realidad son empresas estadounidenses: tienen founders argentinos pero constituyen su empresa afuera de Argentina. Y la empresa que vale miles de millones de dólares no es la empresa argentina, la argentina es una sucursal. La casa matriz está en el exterior. Me dije "hay que salir de Argentina para poder crecer". Y teniendo toda mi empresa de forma totalmente online, da igual si yo estoy en Buenos Aires, San Pablo, Madrid o Toronto. Si yo quería hacer crecer mi negocio, que mi hija crezca en un contexto donde hay más oportunidades, donde hay mayor seguridad, donde las pymes no son forzadas a cerrar por la pandemia, pensé que era una buena oportunidad para poder migrar.

¿Hubo una gota que colmara el vaso?

No porque fue una migración que partió desde el lugar del deseo, no tanto desde el enojo. Quizás en el día a día, cuando uno tiene que hacer un trámite en el banco y se encuentra con un millón de fricciones, cuando querés pagar un impuesto pero los sistemas no funcionan, cuando querés hacer un trámite en una oficina de gobierno y es complicado, cuando querés constituir una empresa y ya no se puede constituir de la misma forma que se podía antes, cuando querés pedir una ayuda pero no existen créditos para emprendedores o son a tasas usureras, son todas cositas que en el día a día te van trabando y no te permiten crecer ni evolucionar y de alguna manera te van expulsando a pensar en el afuera. En lugares donde te van a tratar un poco mejor.

¿Por qué elegiste España?

Elegí Europa primero porque tenemos ciudadanía italiana, tanto mi mujer, mi hija y yo. Y específicamente España por una afinidad cultural, son parecidos a nosotros en cuanto a la calidez, al trato, pero al formar parte de la Unión Europea hay un montón de cuestiones que funcionan de forma súper ordenada y con muchísima estabilidad. Y también por la calidad educativa, la gastronomía, la seguridad, por la cantidad de pymes que hay acá, por el apoyo a los emprendedores, por las políticas que hay que bajan de la UE de apoyo al que quiere trabajar y construir.

¿Cómo reciben a los extranjeros?

Hay de todo. Hay personas que te reciben con los brazos abiertos, te desean lo mejor y están para cualquier cosa que necesites, pero también hay personas que te dicen que sos ilegal y que no tenés por qué estar acá. Me ha pasado a pesar de tener la residencia y tener los mismos derechos y obligaciones de alguien que nació acá. Discriminación hay, como hay en cualquier lado, pero por suerte por lo general son excepciones. Pero yo estoy en Madrid, que es una ciudad súper grande y cosmopolita. Los madrileños son fantásticos, están muy acostumbrados a la diversidad, me tratan igual que a cualquier persona así que bárbaro.

¿Cómo tratan a los emprendedores?

Lo mismo, la visión es buenísima. Que estás viniendo para acá a constituir una empresa, vas a generar trabajo, bienvenido. Eso en cuanto a la gente en general. Después los bancos funcionan muy parecido a la Argentina, son súper burocráticos y te ponen trabas para todo, y la administración pública también tiene mucho que mejorar. Pero aquí hay muchísimas fintech que ayudan a quien quiera tener un crecimiento desde el punto de vista financiero, apalancándose en la tecnología. Y en España hay muchísimas opciones y competencia de lo que se te ocurra, entonces si en un lugar no te sirve te podés ir a otro y ya. Desde el supermercado, donde tenés 50 opciones de leche, hasta un auto o lo que sea.

¿Otros argentinos te consultan cómo hiciste para irte?

Si, me consultan muchísimo. Primero les recomiendo que sí o sí lo hagan de forma legal y seguir todos los pasos que a uno le indican. Segundo, si pueden empezar a gestionar ya sea con su jefe, jefa o sus trabajos cambiar a una modalidad remota eso les va a ayudar. Otra recomendación es que se capaciten, sobre todo quienes trabajan en tecnología, que estudien y se preparen muchísimo porque aquí en Europa hay muchísima inversión en formación. Acá todo el tiempo están nutriéndose y aprendiendo cosas nuevas y eso es clave. Es obligatorio porque acá uno compite contra toda Europa, donde son muchísimos más y están más preparados. Y después tener muchísima paciencia, eso es fundamental, porque las cosas no funcionan fácil, no es que todo anda espectacular tampoco. Hay mucha burocracia y uno tiene que tener paciencia y perseverar mucho.

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