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El Aeroparque Jorge Newbery dejará de operar temporalmente a partir de la mañana del martes 25 de agosto y retomará su actividad durante la tarde del jueves 27. El cierre tendrá una duración estimada de entre 48 y 55 horas y alcanzará tanto a vuelos de cabotaje como internacionales.

La interrupción afectará a unos 900 vuelos y se realizará para ejecutar tareas de mantenimiento consideradas necesarias para conservar las condiciones de seguridad de la pista. Las obras contemplan diferentes intervenciones sobre el pavimento y los sistemas utilizados para las operaciones aéreas.

Qué pasará con los vuelos durante el cierre de Aeroparque

Los trabajos incluirán reparaciones de fisuras y juntas, limpieza de la superficie, renovación de las marcas de circulación y mejoras en el sistema de balizamiento. La intervención busca evitar inconvenientes operativos y mantener la infraestructura en condiciones adecuadas.

Los pasajeros con vuelos programados durante esas fechas deberán consultar las modificaciones comunicadas por cada compañía, ya que las alternativas serán definidas dentro de los planes de contingencia de las aerolíneas. Los servicios internacionales tendrán una derivación específica hacia otro aeropuerto.

Los pasajeros deberán verificar previamente el aeropuerto desde el cual finalmente partirá o al que llegará su servicio.

En concreto, Ezeiza recibirá los vuelos internacionales que originalmente tenían como destino Aeroparque. Para los servicios domésticos restantes, cada empresa deberá establecer dónde operará sus vuelos durante la interrupción.

El aeropuerto internacional dispone de capacidad para absorber una parte importante de esa demanda adicional, aunque no todos los vuelos de cabotaje serán necesariamente trasladados allí. Por ese motivo, los pasajeros deberán verificar previamente el aeropuerto desde el cual finalmente partirá o al que llegará su servicio.

Qué obras se realizarán en Aeroparque y cuánto costará el proyecto

El cierre forma parte de una segunda etapa del programa de renovación integral del aeropuerto, que contempla una inversión superior a US$85 millones. El objetivo es actualizar tanto la infraestructura como los servicios que utilizan los pasajeros.

El proyecto incorpora herramientas para agilizar diferentes procesos dentro de la terminal y ampliar los espacios disponibles para los viajeros. Entre las principales modificaciones previstas se encuentran nuevos sistemas de autogestión y sectores adicionales para las operaciones.

La interrupción se realizará para ejecutar tareas de mantenimiento consideradas necesarias para conservar las condiciones de seguridad de la pista (Fuente: NA).

También se instalarán soluciones automatizadas para el check-in y el despacho de equipaje, junto con puestos de atención que podrán ser utilizados por distintas aerolíneas. Según las estimaciones del proyecto, estas mejoras permitirían reducir un 26% el tiempo destinado al check-in y un 33% el de los controles previos al embarque.

La ampliación también alcanzará las áreas de preembarque, con 400 metros cuadrados adicionales en el sector nacional y otros 1.000 metros cuadrados operativos en el área internacional. A esto se sumará Bis Café, una propuesta gastronómica vinculada al chef Gonzalo Aramburu.