

Dos pescadores lograron una captura histórica en el sur de Polonia al sacar del agua un siluro de 292 centímetros. El ejemplar ya es considerado el más grande jamás documentado.
La escena tuvo lugar en el embalse de Rybnik, una ciudad situada al sur de Polonia. Allí, Krzysztof Pyra y Adrian Gontarz protagonizaron una jornada que rápidamente dio la vuelta al mundo tras batir el récord global de tamaño en bagres.
La información fue difundida por el medio especializado Blue Win, que detalló que el pez alcanzó los 292 centímetros de largo, superando el anterior récord de 285 centímetros, registrado en Italia en 2023.
Una pelea de más de una hora y media para pescar al siluro
Los pescadores habían llegado al lago artificial el domingo pasado para una jornada habitual de pesca. Sin embargo, todo cambió cuando uno de ellos sintió un tirón fuera de lo común.
La lucha contra el animal se extendió durante una hora y media, hasta que finalmente lograron llevarlo a la orilla. Recién entonces tomaron real dimensión del tamaño del pez.
“Cuando finalmente lo vimos, no podíamos creer lo enorme que era”, relataron luego en declaraciones recogidas por la televisión local.
Por qué hay peces gigantes en este embalse de Polonia
El embalse de Rybnik presenta características muy particulares. Se encuentra próximo a una central eléctrica, cuyo calor residual mantiene el agua a temperaturas más elevadas durante todo el año.
Este fenómeno crea un ecosistema favorable para el siluro europeo (Silurus glanis), una de las especies de agua dulce más grandes del continente, capaz de superar los 100 kilos y alcanzar tamaños excepcionales cuando las condiciones son óptimas.
Datos del embalse de Rybnik
- Construido en 1971
- Formado por la represa de los ríos Ruda y Nacyna
- Superficie: 4,5 km²
- Capacidad: 22 millones de m³
- Función energética y de control de inundaciones

La central asociada genera cerca del 7 % de la energía eléctrica de Polonia, mientras que el embalse cumple un rol clave en la regulación hídrica de la región.
Pyra y Gontarz, pescadores experimentados, participaron de una jornada de pesca con señuelos (spinning). Tras controlar al animal, procedieron a medirlo y registrar la captura con fotografías y videos que rápidamente se viralizaron en redes sociales y medios especializados. Luego, decidieron devolver el bagre al agua, respetando la práctica de catch and release.
“El pez desapareció lentamente en las aguas turbias, mientras nosotros seguíamos parados en la orilla sin poder creerlo”, relataron.
Otros hallazgos de peces gigantes
La captura generó repercusión inmediata entre aficionados y expertos. En redes sociales, numerosos usuarios destacaron que las aguas interiores de Europa siguen siendo el hábitat de ejemplares extraordinarios.
La magnitud del hallazgo se suma a otros episodios recientes. En agosto pasado, el pescador checo Jakub Vágner capturó un siluro de 2,68 metros en la cuenca de Vranov, tras una lucha de 50 minutos.
Según especialistas, la aparición de un ejemplar de casi tres metros en un lago artificial es un hecho extremadamente raro y posiciona al embalse de Rybnik como un nuevo punto de referencia dentro de la pesca deportiva internacional.

















