

En Argentina, la Ley de Sucesiones establece que no todos los testamentos son válidos para repartir una herencia, incluso cuando fueron firmados por el titular de los bienes.
El Código Civil y Comercial fija una serie de requisitos estrictos que, de no cumplirse, pueden dejar sin efecto total o parcialmente la última voluntad del testador.
Esto genera dudas frecuentes entre herederos y familiares, ya que la existencia de un testamento no garantiza automáticamente que la herencia se distribuya según lo allí indicado. En determinados casos, la Justicia puede declarar su nulidad y aplicar otras reglas sucesorias.
Cuándo un testamento puede ser declarado nulo en Argentina
La nulidad de un testamento ocurre cuando el acto presenta vicios que afectan su validez legal. El Código Civil y Comercial regula estas situaciones y distingue entre nulidad total y nulidad parcial, según el alcance del defecto detectado.

Un testamento puede ser invalidado si fue otorgado por una persona que no tenía capacidad legal o si no respetó las formalidades exigidas por la ley. También puede perder validez cuando su contenido contradice normas legales vigentes.
Entre las causas más habituales se encuentran:
- Incapacidad del testador al momento de firmar
- Defectos formales graves en el tipo de testamento
- Disposiciones contrarias a la ley o al orden público
- Falta de voluntad real por error, engaño o violencia
En estos casos, el juez puede dejar sin efecto todo el testamento o solo algunas cláusulas específicas.
Qué es la nulidad absoluta y relativa de un testamento
La nulidad absoluta se produce cuando el testamento viola normas fundamentales del sistema legal argentino. Puede ser solicitada por cualquier interesado e incluso declarada de oficio por el juez interviniente.
En este aspecto, los puntos más importantes son:
- Incapacidad legal del testador al momento de otorgar el testamento
- Falta de cumplimiento de las formalidades legales exigidas
- Inclusión de cláusulas ilícitas o contrarias a la ley
- Disposiciones que afecten derechos de herederos forzosos
La nulidad relativa, en cambio, solo puede ser reclamada por quienes resulten directamente perjudicados. No invalida automáticamente todo el testamento y depende de la prueba aportada en el proceso judicial.

En efecto, se le otorga esta denominación en los siguientes casos:
- Vicios del consentimiento como error, dolo o coacción
- Influencias indebidas de terceros sobre el testador
- Participación de testigos no aptos o con interés en la herencia
Ley de Sucesiones: cómo se impugna un testamento
Para declarar la nulidad de un testamento es necesario iniciar una demanda judicial ante el juez de sucesiones. El proceso incluye la presentación de pruebas y la evaluación del caso.
Si el juez declara la nulidad total, la herencia se reparte según las reglas de la sucesión intestada. De este modo, el testamento deja de tener efectos legales en la distribución de los bienes.













