

Mientras el Gobierno continúa evaluando el plan para aplicar retenciones a la exportación de metales, que anticipó El Cronista dos semanas atrás, las multinacionales mineras empezaron a circular entre sí una durísima carta que aún no enviaron formalmente a despacho oficial alguno pero que advierte que la medida expulsaría del país proyectos de inversión por unos u$s 30.000 millones.
El texto –al que tuvo acceso este diario– subraya que los proyectos mineros anunciados por las empresas en el país “son ejemplo de la importancia de la estabilidad jurídica que ofrece la Argentina . Recién en segundo término ubica a la “rica diversidad geológica , que sólo “luego de evaluada, indica la presencia de materias primas buscadas y necesarias .
Para los empresarios que redactaron su contenido, “terminar con esa estabilidad jurídica, cuyos buenos resultados están a la vista en Santa Cruz, Catamarca, San Juan, Salta y Jujuy, es alejar las inversiones que el país necesita . También significa a su juicio congelar ocho proyectos con inicio de obra inminente, que también enumera.
Las afectadas –siempre según el texto– serían cuatro explotaciones en San Juan (incluyendo el gigantesco emprendimiento binacional aurífero Pascua-Lama) y otras cuatro repartidas entre Jujuy, Santa Cruz, Catamarca y Neuquén. Junto con los proyectos de ampliación de los emprendimientos existentes, esas empresas “representan inversiones por $ 30 mil millones , se estima allí.
La misiva corrió como un reguero de pólvora por compañías y medios especializados en el sector y lleva la firma de la gerenta general de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (Caem), Lila Kowalewski. Voceros de la entidad negaron haberla difundido pero no desmintieron su autoría. “Es un documento interno , dijo una de las fuentes consultadas.
El Gobierno estudia desde hace al menos dos semanas un plan para aplicarles retenciones a quienes venden metales en bruto al exterior, como parte del alza generalizada de impuestos que ya impuso al agro y a las petroleras. El esquema empezó a evaluarse más seriamente ante las alzas que experimentaron en 2007 el precio del cobre (más del 80%) y el oro (25%), que constituyen los principales envíos al exterior de las firmas del sector.
Hasta ahora, la administración de Néstor Kirchner mantuvo intacto el régimen que consagró la Ley de Inversiones Mineras de 1993, por el cual las compañías pueden no liquidar en el país las divisas de sus exportaciones, están habilitadas a deducir de Ganancias sus gastos de exploración y también a computar como aportes de capital propio hasta el 50% de sus avalúos de reservas. Gracias a la misma norma, refrendada en decretos del actual gobierno, las mineras tampoco pagan impuesto al gasoil ni impuesto al cheque. Sólo tributan regalías a las provincias, pero con un tope del 3% del valor extraído en boca de pozo.
Las ventas de metales al extranjero representaron el año pasado u$s 2.650 millones, según cifras oficiales. Por eso en el Gobierno calculan que una retención del 10% podría llevar a las arcas fiscales cerca de $800 millones anuales. Junto a los flamantes tributos sobre el agro y las naftas, la medida redondearía una recaudación adicional cercana a los $ 10.000 millones para 2008.
Según el texto que afilan los empresarios, ese monto “es muy inferior a los impuestos nacionales y provinciales y a las regalías previstas como aportes de los proyectos que se caerían si se anuncia la medida. La Caem prevé que “en dos a tres años y con esos proyectos en marcha, sólo el ingreso por Impuesto a las Ganancias se incrementará en $ 1.500 millones por año . El aporte tributario anual del sector llegaría así a $ 4.500 millones.
“Cambiando la estabilidad jurídica, perdemos los proyectos, los impuestos y la reputación de ser un país donde invertir , agrega la carta. En una comparación con Chile –donde el cobre es controlado por la gigante estatal Codelco– agrega que “muchos proyectos mineros están cercanos a la cordillera de los Andes y que “está probado que la detectada riqueza geológica al Este de estas montañas, también está al otro lado .
Fuentes oficiales arriesgaron ayer que el anuncio será esta semana. Pero el tema generó fuertes internas en el Gobierno, por lo que habrá que esperar a ver quién se impone.










