El comisario de Comercio de la Unión Europea, Peter Mandelson, llegará el martes próximo al país con el objetivo de lograr precisiones sobre la propuesta que la Argentina junto con las naciones en desarrollo que integran el grupo denominado G-20, presentarán en la negociación multilateral de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

El funcionario europeo, que también hará una escala fugaz por Chile y Brasil, quiere llevarse una impresión clara de lo que están dispuestos a dar los tres países en la etapa decisiva de la Ronda Doha.

Durante una entrevista telefónica realizada ayer desde Bruselas, Mandelson aseguró que un acuerdo no está lejos al tiempo que intentó desligar a su bloque de la responsabilidad de un eventual fracaso.

Desde finales del 2005, muchos países de la OMC acusan a la UE de haber boicoteado la negociación tras presentar una propuesta de reducción de sus tarifas a productos agrícolas, considerada insuficiente. El bloque ofreció cortar en un 39% sus aranceles, en comparación con el 54% del G-20 y con la propuesta de Estados Unidos, que va del 55 al 90%. A pesar del rechazo general, Mandelson dijo repetidamente que no tiene mayor margen de maniobra para mejorar lo presentado dada la resistencia de algunos miembros, como Francia y España, a la liberalización.

“Sé que América latina quiere más acceso de sus productos agrícolas a Estados Unidos y la UE, así como menores subsidios a este sector. Comparto esa visión , aseguró ayer el funcionario, desde Bruselas. Sin embargo, dijo que la prioridad para su bloque es que se reduzcan las barreras para el comercio de bienes industriales y de servicios.

En este sentido, Mandelson aseguró que durante su breve estadía en el país pedirá que la Argentina mejore su ofrecimiento en estas áreas. “Si fracasamos (en la Ronda Doha) habremos perdido una gran oportunidad para impulsar el comercio global , advirtió.

Interés por el Mercosur

Por otra parte, el funcionario europeo se mostró optimista de que la próxima cumbre de presidentes de América latina y la UE que se realizará en mayo en Viena pueda impulsar la negociación con el Mercosur. “El premio (de un acuerdo bilateral) vale el esfuerzo. Si se concluye exitosamente, como espero que suceda, estaremos creando la mayor zona de libre comercio regional y una fuerte alianza política y económica agrego. De cualquier manera, ratificó que todo avance está sujeto a lo que ocurra en la Ronda Doha, por lo que es probable que hasta mediados del próximo año no haya novedades.

Los dos bloques, que llevan adelante conversaciones desde 1999, mantienen un flujo de comercio que llega a los u$s 50.000 millones anuales.