

El presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, sobrevivió ayer a un ataque con un artefacto explosivo casero contra el convoy en el que se trasladaba durante una visita a la ciudad occidental de Hamadan para dar un discurso.
El presidente resultó ileso pero otras personas sufrieron heridas por la explosión.
Aunque un hombre fue arrestado por el incidente, hasta el momento nadie se adjudicó la responsabilidad del ataque.
Sin embargo, posteriormente la agencia estatal de noticias IRNA restó importancia al hecho y dijo que sólo se trató de un joven que encendió un petardo, emocionado por ver al presidente. Y agregó: “Algunos medios nacionales llamaron a este petardo inofensivo una explosión de granada, lo que llevó a alguna ambigüedad. Otros medios extranjeros intentaron aprovechar este evento, en línea con sus metas .
Ahmadinejad, apareció más tarde en la televisión iraní en vivo en un estadio de Hamadan. Aparentemente estaba bien y no hizo mención a ningún al hecho.
Dudas
Pero el confuso hecho despertó las sospechas de la prensa internacional, dado la historia política del mandatario iraní.
El mandataario, un populista de línea dura, persigue a la oposición desde una disputada elección presidencial en junio del 2009, y ha acumulado enemigos en círculos conservadores y reformistas en la república islámica tanto como en el extranjero.
Aunque disfruta del amplio apoyo del líder supremo, ayatolá Ali Khamenei, y las poderosas Guardias Revolucionarias, la popularidad del mandatario también se vio disminuida por la inflación y el desempleo, y en más de una ocasión necesitó realizar viajes frecuentes a las provincias, a menudo ofreciendo dinero, para consolidar el apoyo de la población.
En otro orden, su país, el quinto exportador de petróleo del mundo, también enfrenta presiones económicas por las nuevas sanciones internacionales impuestas a su polémico programa de energía nuclear.
Por estos motivos, los analistas pronostican que Ahmadinejad utilizará el asunto como la evidencia de que es atacado por enemigos extranjeros. En efecto, esta semana el mandatario declaró que los israelíes lo tenían en la mira: “‘Los estúpidos sionistas han contratado mercenarios para asesinarme .
Pero los analistas sugieren que por la pequeña escala de la explosión el atacante actuó en solitario: “No está bien organizado. Es un ataque individual, no un grupo , dijo desde Dubái el analista de seguridad Mustafa Alani, quien apuntó al malestar étnico kurdo o baluchi como una causa posible.










