Después de algunos meses de incertidumbre por la falta de agua que padeció el campo, la soja muestra señales de recuperación y la cosecha podría alcanzar un nuevo récord si llega a las 39,5 millones de toneladas previstas por la Secretaría de Agricultura. Pero el entusiasmo general muestra como contracara un panorama de precios en baja por la buena campaña que está cerrando Brasil y por la perspectiva de mayor producción en Estados Unidos.

A medida que comienza la recolección, se confirman los pronósticos de que la cosecha de soja argentina superará las 38,3 millones de toneladas del ciclo pasado. Aunque los primeros lotes muestran rendimientos desparejos se espera que los plantíos tardíos y de ciclos más largos, que se beneficiaron de las lluvias de los pasados dos meses, mejoren la tendencia. Tanto la Bolsa de Cereales porteña como el Departamento de Agricultura estadounidense son más optimistas que el Gobierno y creen que se terminarán levantando más de 40 millones de toneladas.

Aunque inicialmente estaba previsto que la superficie sembrada con soja se mantendría sin cambios en la actual campaña, muchos productores optaron por la oleaginosa luego de que la sequía de la primavera les impidió implantar maíz.

Algo parecido ocurrió en Brasil, segundo productor mundial de soja, donde el antecedente de dos malas campañas y el desincentivo para exportar que supone la apreciación del real hacían muy probable una caída del área sojera. Sin embargo, el país ya comenzó a cosechar y las proyecciones indican que se alcanzará una producción de 57 millones de toneladas de la oleaginosa, muy por encima de las 53,8 millones que se habían logrado en el ciclo 2004/05.

Mientras tanto, el precio de la soja tuvo una caída del 10% en el último mes siguiendo lo que ocurre en el Mercado de Chicago, principal plaza de granos del mundo. Por esta época, los operadores estadounidenses siguen muy de cerca la evolución de los cultivos en Sudamérica y las buenas cosechas que se perfilan en la Argentina y en Brasil están detrás de la caída de las cotizaciones. Al mismo tiempo, las condiciones climáticas en las regiones sojeras de EE.UU. son favorables por lo que el valor de la soja podría seguir cayendo en la medida en que la producción de este ciclo supere las expectativas de demanda mundial.