José María, el “presi está al borde del colapso nervioso. Pero, la Liga Deportiva de Ecuador y Olimpo de Bahía Blanca, con el último suspiro, le permitieron sonreír como hace tiempo no sucedía.

Seamos claros: para el Planeta River es vital que Ramón Díaz muerda el polvo. Que Ramón se vaya de San Lorenzo hecho trizas, enojado con todos, vituperado por muchos, perdiendo todo lo que jugó, resulta mil veces más edificante que lo que pueda lograrse puertas adentro.

Es más, todos los caminos de la apuesta conducen a Río. Cual santo a la espera de una promesa que se cumpla, José María prende velas para que el Flu haga historia pasado mañana en el Maracaná.

Después, solo después, vienen el Cholo, las tapas de Caras, Carolina en Intrusos y las dentelladas de Marcelo, Ortega recuperado en el último instante, los dichos de Ahumada, la interna de los Borrachos del Tablón, la decisión de poner a Ponzio de líbero, atacar con seis (en esa suerte de Bielsa “recargado que es Simeone), las “canchereadas de Carrizo y la mar en coche. Todo eso viene después. Se había desacostumbrado José María a alegrías mínimas. Pero lo que le negó “su River, se lo terminó dando el acabadísimo Ramón con sus palabras de despedida en Bahía Blanca. Ríe José, “llora Ramón, así es la vida.