

La líder conservadora Angela Merkel se convirtió hoy, a falta del visto bueno garantizado del Bundestag (Cámara Baja del Parlamento) en la primera mujer que accederá a la Cancillería en Alemania, tras el acuerdo alcanzado por su partido, la Unión Cristiano Demócrata (CDU), con el Partido Social Demócrata (SPD), del canciller saliente Gerhard Schroeder, que según todos los indicios se quedará fuera del nuevo Ejecutivo.
A cambio de ocupar la Cancillería, así como la Presidencia del Bundestag, la CDU ha cedido en el reparto de los ministerios en detrimento del SPD, que ocupará un total de ocho carteras, entre ellas las de Asuntos Exteriores, Finanzas, Trabajo o Sanidad, mientras que los conservadores coparán otras seis, entre las que destacan las de Interior y Defensa, así como la nueva cartera de Economía, Europa y Nuevas Tecnologías, que será ocupado por el hombre fuerte de los conservadores en Baviera, Wolfgang Stoiber, presidente de la CSU (la poderosa ’hermana’ de la CDU en este Estado).
Después de que la noticia del acuerdo saltara a los medios esta mañana, fue la propia Merkel la que acabó de confirmarla en rueda de prensa. Según indicó la líder conservadora las negociaciones para la formación del gobierno de coalición con el SPD y cuál será su programa comenzarán el próximo lunes 17 de octubre y deberán finalizar el 12 de noviembre.
Merkel afirmó sentirse "bien" y "de buen humor" tras confirmarse su designación, lo que convierte a esta mujer crecida en la antigua República Democrática Alemana en la primera en ocupar la cancillería, si bien advirtió de que "queda mucho trabajo por delante" para formar el equipo de gobierno.
En las próximas negociaciones, dijo, "no se trata sólo de lograr satisfacciones propias, sino de que haya buena cooperación con el SPD" del canciller saliente Gerhard Schroeder, "algo que no ha sucedido desde hace siete años", con el SPD en el Gobierno y la CDU en la oposición.
La ya más que probable futura canciller calificó de "buen reparto" y "equilibrado" la asignación de ocho Ministerios al SPD y seis a la CDU-CSU, si bien no quiso dar ningún nombre sobre quién ocupará cada cartera.
Merkel admitió implícitamente que el nuevo gobierno tendrá que hacer frente a puntos de vista opuestos en algunos asuntos, como las relaciones exteriores --Merkel no precisó qué hará para sacar adelante su rechazo a que Turquía entre en la UE--, una cartera que será ocupada por un socialdemócrata. Los medios alemanes apuntan ya al ministro de Defensa saliente, Peter Struck, para este puesto.
COALICION DE NUEVAS OPORTUNIDADES
"Veremos si logramos hacer una coalición de nuevas oportunidades", fueron las palabras de Merkel para referirse a los retos pendientes de la CDU y la SPD para aunar puntos de vista en temas como la política exterior o la reforma económica. "No hay más camino que una política de reformas", advirtió en lo relativo al empleo.
En el ámbito de la política exterior, Merkel se mostró confiada en que se podrá llegar a un acuerdo con el SPD, que será quien ocupe la cartera, pero sí calificó de "importante" tener buenas relaciones tanto con Estados Unidos --un flanco débil del último gobierno de Schroeder-- como con Rusia y Estados Unidos. "Estoy convencida de que unas buenas relaciones transatlánticas son una labor importante y que están en el interés de Alemania", señaló, destacando la necesidad de "construir una buena base de confianza".
A partir de ahora, las negociaciones para la formación de gobierno las encabezará, por parte de la CDU, la propia Merkel, aunque es posible que haya reuniones específicas para tratar contenciosos concretos. El jueves y el viernes se reunirá la presidencia de la CDU para tratar el contenido de las negociaciones.
Por su parte, el presidente del SPD, Franz Muentefering, indicó en rueda de prensa que su partido había aceptado la formación de un gobierno de coalición con la CDU con dos votos en contra y siete abstenciones, al tiempo que dijo que los socialdemócratas habían aceptado a Merkel como canciller "con respeto".
Según el líder socialdemócrata, la principal labor del nuevo gobierno será "combatir el desempleo" para lo cual ambos partidos deberán trabajar juntos. Para Muentefering, una coalición de este tipo sólo puede "tener éxito" si ambos miembros "se responsabilizan no sólo de sus ministerios sino de todo el espectro político".
PAPEL DE SCHROEDER
Muentefering dijo que su partido está comprometido a que el gobierno resultante de las negociaciones sea estable y pueda acabar su mandato de cuatro años. En este sentido, consideró que el acuerdo preliminar alcanzado es una "buena base" para las negociaciones de gobierno, en las que precisó que participará Schroeder, si bien no quiso precisar si el canciller saliente ocupará algún puesto en el nuevo Ejecutivo.
Sin embargo, según los medios alemanes, Schroeder habría anunciado en una reunión de su partido hoy en Berlín que no tiene intención de participar en el futuro ejecutivo. "No es lo que tenía pensado para mi vida", habría señalado el canciller saliente, principal artífice de la recuperación del SPD en los comicios del 18 de septiembre, después de que los sondeos apuntaran a un resultado mucho peor del final.
Aunque ni la CDU ni el SPD han querido dar nombres para quiénes de entre sus filas ocuparán las carteras, los medios alemanes ya han empezado a hacer quinielas. Así, en el caso del SPD, que debe designar a los titulares de Exteriores, Finanzas, Justicia, Trabajo, Salud, Tráfico, Medio Ambiente y Cooperación Económica y Desarrollo, ya se habla del ministro saliente de Defensa Peter Struck para ocupar la jefatura de la Diplomacia.
En el caso de la CDU, sólo se sabe que Stoiber se ocupará del nuevo ministerio, mientras que se desconoce sobre quién recaerán las carteras de Presidencia, Defensa, Interior, Agricultura y Protección de los Consumidores y Educación e Investigación. La salida de Stoiber de Baviera, provincia que preside, obligará a la celebración de elecciones en las que aparecen como principales candidatos el ministro de Interior bávaro, Guenther Beckstein, --al que los medios alemanes también sitúan en Berlín como ministro de Interior-- y Erwin Huber, actual jefe de gabinete de Stoiber.
Entretanto, el Partido Liberal Demócrata (FDP), que hasta las elecciones del pasado 18 de septiembre en Alemania era considerado el principal socio de la CDU para formar un gobierno de coalición, anunció hoy que no votará a favor de la líder conservadora, Angela Merkel, en el Parlamento.
Según declaró el secretario general liberal-demócrata, Dick Niebel, "el FDP asumirá su papel de oposición desde el primer día y se comportará en consecuencia", en declaraciones recogidas por los medios. No obstante, Niebel se mostró satisfecho de que se haya "finalizado la disputa que no valía la pena de las últimas semanas" para la formación de un gobierno de coalición, ya que el SPD se negaba a que Merkel asumiera la cancillería e insistía en que el canciller saliente Gerhard Schroeder mantuviera el cargo.











