

Los hermanos Víctor y Javier González Torres, dueños de las cadenas mexicanas de farmacias especializadas en genéricos Dr. Simi y Dr. Ahorro, respectivamente, encontraron en la Argentina el escenario más propicio para desplegar la guerra comercial –cargada de odio fraternal– que mantienen desde hace tiempo en su país de origen por la autoría del modelo de negocio.
Ayer, los diez locales de genéricos que el Dr. Simi posee en la Capital Federal –abiertos hace apenas dos meses– aparecieron con su logo tapado, debido a una orden judicial precautoria, que prohibió provisoriamente el uso del nombre en el país. La medida obedece a una presentación realizada por la firma Dr. Ahorro, que está en el mercado desde 2002, por considerar que la similitud de la marca de sus competidores confunde a sus clientes.
La historia parece un culebrón mexicano. Javier, dueño de Dr. Ahorro, fue el primero en desembarcar en la Argentina, en noviembre de 2002, y ya cuenta con 40 farmacias, con un volumen de ventas de 11.000 tickets diarios, y en las que emplea a más de 300 empleados. Pero Víctor es el que logró mayor éxito comercial en México: allí posee 2.200 locales con la imagen del Dr. Simi, que le permiten embolsar u$s 300 millones por año. Esta buena llegada llevó al empresario a ser hoy candidato a presidente por una fuerza opositora al actual mandatario, Vicente Fox.
Sin embargo, ambos se atribuyen la invención del sistema, que ofrece medicamentos con descuentos de hasta un 75%. Javier asegura que el Grupo Fénix –controlante de Dr. Ahorro– existe desde 1968, cuando era propiedad de su abuelo, Felipe González. Que también, claro, era el abuelo de Víctor. Pero agrega que él es quien tiene las acciones de ese holding.
Víctor, por su parte, jura y perjura que es el ideólogo de este modelo de descuento desde 1997, cuando creó la cadena. Y que su hermano decidió copiarlo en la Argentina ante la falta de éxito en su tierra natal.
Como en un talk show
Ahora, la reciente llegada de Dr. Simi al país acrecentó aún más la pelea entre Caín y Abel, como los llaman sus coterráneos. Y se tiran con munición gruesa. “Hicimos la presentación judicial porque en México, la cadena Dr. Simi se llama Farmacias Similares y aquí vinieron a copiar nuestra marca, modelo y precios. Esto confunde a la gente. Además, ellos tienen productos perecederos dentro de sus farmacias , disparó ayer Javier González Torre, ante la consulta de El Cronista.
El empresario también aseguró que su hermano usa marcas registradas por el grupo Fénix en diferentes publicidades, como la fotografía del abuelo Felipe. “No nos molesta la competencia, siempre y cuando cumpla con las leyes y no sea trucha , agregó.
Desde México, Víctor también dijo lo suyo. “Entendemos el miedo que tienen las farmacias del Dr. Ahorro por nuestras aperturas en la Argentina, pero eso no les da derecho a usar prácticas desleales, injustas y mentirosas para impedir que usemos nuestras marcas registradas con anterioridad y ampliamente conocidas en México , señaló el candidato. Y agregó: “Con una gran dosis de envidia y falta de lealtad comercial, Javier trató de copiar Farmacias Similares. Pero le salió mal y debió llevar el concepto a la Argentina, sin la calidad y la mística de ayudar a los que menos tienen, sino con la sola idea de ganar dinero . Así se diferenció por sus actividades altruistas.
Pese a que ambos no dudan a la hora de ventilar su pelea personal a los medios –digna de un programa de chimentos– sus temperamentos son diferentes. Mientras que Javier prefiere el perfil bajo, Víctor está acostumbrado a la sobrexposición. Por caso, en México cuenta con las Simi-Chicas, modelos pulposas que promocionan sus productos y se encargan de las donaciones de caridad que suele hacer su Fundación Best. Acá, ya se reunió con el representante Pancho Dotto para tentar a Carola del Bianco y a Araceli González.
“Nosotros cumplimos con la orden del juez. Y nos vamos a defender. Pero creemos que esta medida nos hará aún más famosos , concluyó.










