ABRE UNA PLANTA TANDILENSE CON SOCIOS ITALIANOS PARA EXPORTARCARNEA EUROPA

Cagnoli, con nuevo frigorífico

Tandil, la ciudad bonaerense que supo hacer de los quesos y salamines sus embajadores, tendrá a partir de hoy también un frigorífico exportador de cortes de carne vacuna: Compañía Italo Argentina de Alimentos.

La nueva firma es resultado de una sociedad entre la casi centenaria fábrica de embutidos Cagnoli, perteneciente a la familia del mismo nombre, y el grupo Todini, con sede en Roma, Italia.

Si bien ayer no había ejecutivos disponibles de las empresas para dar precisiones sobre la inversión, la nueva compañía informó a través de un comunicado que se dedicará al “procesamiento de carne vacuna de alta calidad, para ser exportada y comercializada en forma directa en el mercado europeo , aunque también en otros países, como Chile, Brasil, Ecuador, Rusia y Sudáfrica, así como en el mercado interno.

La iniciativa cortará cintas hoy, y contará con presencias significativas, como la del vicepresidente de la Nación, Daniel Scioli; del secretario de Agricultura, Miguel Campos, y de los embajadores de Italia y Rusia, Stefano Ronca y Yuri Korchagin, respectivamente, entre otros funcionarios municipales y provinciales.

La planta de Italo Argentina será ciclo II, como se denomina a las que no realizan el proceso inicial de faena de los animales, sino que comienzan desde el paso posterior, el de separar la carne del hueso, y preparar los cortes para su envasado. Según el comunicado de la empresa, el área de desposte está preparada para procesar 200 reses y media por día.

Cuando esté operativa, en unos meses, la fábrica podrá dar trabajo a unas 70 personas, con lo que se convertirá en un empleador importante en la zona, dijeron sus dueños.



Salida exportadora

Como ya comprobó antes el gigante santafecino Paladini, tener un frigorífico de cortes vacunos habilitado abre las puertas de la exportación, prácticamente cerradas para los embutidos, fiambres y chacinados. Esta es la ventaja que parece traerle la apuesta a Cagnoli, hoy manejada por la cuarta generación de descendientes del fundador.

En tanto, el grupo Todini –que tendría una red de distribución en los países a los que planean exportar–, pertenece a la familia Sargit.

Cagnoli produce fiambres, distinto tipo de salames y salamitos (más pequeños, para snacks), y los comercializa también feteados, como la bondiola y algunos salamines.