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Las tasas de interés en moneda local han operado con mayor volatilidad. Ya sea por cuestiones estacionales de fin de año, elevando la demanda de pesos, así como por medidas del BCRA y limitando la cantidad de dinero, la volatilidad financiera en pesos se elevó.

Los analistas esperan que el mercado se normalice y señalan oportunidades en bonos en pesos.

Tasas bajo presión

El mercado de deuda en pesos se encuentra operando con un elevado nivel de volatilidad.

Las tasas en pesos se han desplazado al alza en las ultimas semanas, ya sea por cuestiones estacionales, así como también por medidas implementadas por el BCRA, reduciendo la cantidad de dinero.

Generalmente, cada fin de año suele darse un incremento en la demanda de dinero. Cuando la demanda de un activo crece, su precio también tiende a subir.

Dado que el precio del dinero es la tasa de interés, ante un aumento en su demanda, los rendimientos tienden también a crecer.

Desde comienzo de diciembre hasta la fecha se ha evidenciado una fuerte suba en la demanda de dinero, lo cual se trasladó a las tasas interbancarias, así como también en los activos que cotizan en pesos, ya sea cauciones y las tasas de los títulos en moneda local.

Javier Martínez Serra, Portfolio Manager de Grupo SBS, detalló que la demanda de dinero reflejada con M2 transaccional del sector privado como proxy creció un 12% mensualmente hacia fines de diciembre (29/12/25), mientras que la base monetaria se incrementó solo 3,3% y la liquidez de las entidades financieras se redujo

Según explicó Martínez Serra, esto provocó que tanto las tasas de préstamos interbancarios como de adelantos a empresas se incremente significativamente.

“En gran parte, esto podría estar explicado por la estacionalidad de la demanda de dinero al alza hacia fin de año (SAC, fiestas y vacaciones), lo que luego se revierte rotundamente en febrero y marzo. La mayor volatilidad se refleja en tasas bien cortas, como las interbancarias, para empresas, de caución, y de instrumentos del Tesoro más que nada tasa fija”, afirmó.

En paralelo, el BCRA ha restringido la cantidad de dinero, haciendo que esto provoque un incremento en la volatilidad financiera.

Los analistas de la Consultora 1816 explicaron que la curva de tasa fija se movió al compás de las tasas de corto plazo en las primeras ruedas del mes y a la política monetaria contractiva implementada por el BCRA al absorber pesos del sistema.

“El fuerte rebote de las tasas se debe a que el Gobierno retira más Pesos vía venta de Lelink (BCRA) y spot (Tesoro) que los que inyecta el Central comprando divisas en el MLC. Como resultado de esto, el stock de pasivos remunerados del BCRA , los Pesos que toma a 1 día, estuvo por debajo de $1 billón en cada rueda desde el 29 de diciembre”, explicaron.

Cuándo puede bajar la volatilidad de tasas

Lo que se percibe no es solo un incremento en el nivel de tasas en pesos en el margen, sino también un aumento en la volatilidad.

La tasa de caución viene operando con mayor tensión, con varias jornadas rindiendo cerca de 100% (TNA), o cerca de ello.

Incluso, a finales de diciembre y comienzo de año, en varias oportunidades la caución supo operar por encima del 100% (TNA), con un máximo de 140% (TNA).

El mercado espera que la demanda de pesos comience a normalizarse, por lo que ello debería traer consigo un relajamiento en la volatilidad financiera y en el nivel de tasas de interés.

Ante una posible baja en las tasas de interés conforme baja también la demanda de dinero, el mercado comienza a ver oportunidades en posicionarse en títulos en pesos, buscando alargar duration en las carteras.

Nicolas Merea Vega, Portfolio Manager de Mariva Fondos, consideró al reciente aumento en la volatilidad de tasas como un fenómeno fundamentalmente asociado a factores estacionales y que pronto debería revertirse.

“La mayor demanda de dinero responde, casi exclusivamente, a cuestiones típicas de fin e inicio de año (principalmente vinculadas al período de vacaciones). Estimamos que este efecto debería extenderse, como máximo, hasta fines de enero”, afirmó Merea Vega.

A su vez, consideró que la actitud del BCRA comprando dólares también debería contribuir a una baja de la tasa de interés en pesos.

“Por el lado de la oferta monetaria, el BCRA comenzó a acumular reservas a través de compras de dólares en el MLC. Esta emisión de pesos no sería esterilizada, en la medida en que responde a una mayor demanda transaccional, y debería contribuir, a mediano plazo, a una normalización de las tasas hacia niveles inferiores a los actuales”, detalló.

Los analistas de Portfolio Personal Inversiones consideran que hay elementos que podrían favorecer una menor volatilidad de tasas.

Entre tales argumentos destacan una vuelta al cómputo de encaje diario de 25% del promedio mensual, que daría mayor margen de maniobra en el manejo de liquidez bancaria intrames.

Además, destacan una “normalización” de encajes descendente, que reduzca la integración en efectivo del 11,6% de los depósitos en diciembre a niveles similares a los de marzo 2025 (9,1%), lo cual redundaría en una suba de la liquidez de $3,3 billones.

Finalmente, resaltan como clave a la compra de dólares del BCRA.

“A pesar de estas medidas, que jugarían a favor, la suba de la demanda de BM de 4,2% a 4,8% PBI se traduce en pesos corrientes en una suba promedio de $17,4 billones y en una entre puntas (estimada) de $19,3 billones. Esto pone blanco sobre negro, que la única manera de abastecer esta demanda de liquidez es con el BCRA comprando dólares (u$s 10.000 millones a un TC promedio de $1595 equivalen a $15,95 billones).

Inversiones en pesos

Las tasas de interés muestran un desplazamiento al alza, la cual se traduce también en presiones sobre los títulos en moneda local.

La curva a tasa fija se encuentra operando con tasas de 41% en el extremo mas corto, y bajando a niveles de entre 35% a 39% en el tramo corto.

El tramo medio opera con rendimientos de 36% y los plazos mas largos de entre 33% a 35%.

Si la demanda de dinero comienza a ceder, es esperable también ver una baja en las tasas, pudiendo estas tasas representar una oportunidad de inversión en moneda local.

Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, señaló que el aumento de la demanda de dinero a fin de año es algo estacional que se suele dar por el consumo ligado a las fiestas de fin de año, la mayor demanda de liquidez de las familias que se van de vacaciones y el pago del segundo medio aguinaldo.

Sin embargo, Yarde Buller explicó que la diferencia es que en el pasado era habitual ver sobrantes de liquidez por todos lados y fuertes inyecciones de liquidez por la monetización del déficit fiscal, por eso este año tal vez se sintió más marcadamente el efecto.

“Fue tan marcada la suba de la demanda de dinero que en pocas semanas el BCRA pasó de tener más de $7 billones en su stock de simultáneas a estar colocando pases activos a los bancos. Este fenómeno debiera durar hasta la segunda semana de enero, momento en que empieza a revertirse la suba estacional que tuvo la demanda de dinero en diciembre y pasa a transformarse en una caída que se profundiza hasta fines del primer trimestre”, estimó.

Desde el lado de las inversiones, Yarde Buller espera que se dé una baja en las tasas de interés y que ello favorezca el posicionamiento en bonos de mayor plazo en moneda local.

“En la medida en que la caída estacional de la demanda de dinero presione tasas de interés reales a la baja habrá un contexto más favorable para la toma de duration en renta fija en pesos. En las carteras ya estamos viendo atractivo en tomar este tipo de posiciones, especialmente en Boncap largos que permiten además capturar un sendero de inflación implícita que creemos quedó bastante pesimista para este año ubicándose más cerca del 30% de 2025 que del 20% que esperamos para este año”, indicó Yarde Buller.

En términos de oportunidades o estrategia, Martínez Serra señaló que se elevó el atractivo de títulos más cortos.

“En el tramo bien corto a tasa fija incrementó su valor relativo si uno aún espera que en pocos meses la inflación retome su desaceleración. Títulos como la Lecap a abril (S17A6), la Lecap a Mayo (S29Y6) o Boncap a junio (T30J6), con breakeven inflación promedio algo por arriba del 2% promedio, algo que también se ve en el tramo bien largo con el Boncap largo (T30A7) con breakeven 1,9% promedio”.

Finalmente, en relación a las oportunidades en pesos, Merea Vega resaltó que desde las últimas semanas de diciembre observamos un desplazamiento al alza en las tasas de las letras del Tesoro en el mercado secundario, y que ello podría abrir oportunidades de bonos en moneda local a mediano plazo.

“Creemos que este escenario abre una ventana interesante para posicionarse en letras a tasa fija del tramo 2027 de la curva, siendo nuestro top pick el T30A7 que hoy rinde por encima del 34% TEA. Bajo un escenario base de continuidad en el proceso de desinflación (con inflación convergiendo a niveles del 20% a 25% anual en 2026), estos rendimientos implican un retorno equivalente a CER +8%, superando claramente a los instrumentos ajustables por inflación de duration comparable”, sostuvo.