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Un roadshow de Banco Galicia en Nueva York, en el que tuvo 22 reuniones con fondos, brokers y bancos internacionales, dejó un diagnóstico sobre el momento argentino: el capital global no se retiró, pero tampoco convalida una compresión adicional del riesgo sin evidencia más contundente.
El balance de los encuentros es que la Argentina sigue en cartera y despierta interés táctico por la tasa, especialmente en estrategias de carry trade, pero el riesgo país no cede porque el mercado aún no descuenta como estructurales los avances fiscales y financieros. En pocas palabras están invertidos, pero no convencidos.
El documento concluyó que los inversores mantienen exposición a la Argentina, principalmente en bonos soberanos ley extranjera, aunque con poco apetito por incrementar o reducir dichas posiciones.
Si bien representa una señal de estabilidad, también es de pausa, pues el mercado está “adentro”, pero no redobla la apuesta. Ese comportamiento explica por qué el riesgo país encontró un piso (500) y no logra una compresión más agresiva, pues no hay salida masiva, pero tampoco flujos nuevos que modifiquen el equilibrio.
Carry manda: tasa en pesos, pero vía offshore
Un dato relevante del viaje es que varios inversores están operando la curva NDF offshore para capturar tasa en pesos. Es decir, buscan rendimiento argentino sin asumir plenamente el riesgo local. También, sostiene la bitácora del viaje, que empieza a verse un interés más firme, aunque todavía gradual y con bajo posicionamiento, en bonos en pesos.
En los días previos a la última licitación del Tesoro se registraron compras significativas de dólares por parte del BCRA. En el mercado circularon rumores de participación de fondos offshore en la colocación en pesos a través de bancos internacionales, lo que podría explicar parte de esos flujos, sugirió el documento
Las preguntas que dominaron la agenda
Según Galicia, las principales inquietudes de los inversores giraron en torno a la consistencia de la acumulación de reservas y a los últimos datos de inflación.
El consenso es que la Argentina podría sostener el orden fiscal, pero persisten dudas sobre el ritmo de crecimiento y su impacto en el empleo, en un contexto de recuperación heterogénea entre sectores.
El ajuste fiscal es bien visto, lo que todavía no se compra plenamente es la narrativa de crecimiento sostenible sin rebrotes de inflación ni tensiones sociales.
El verdadero foco: la deuda en dólares
En todas las reuniones, aseguró el documento, apareció la cuestión del manejo de pasivos en moneda extranjera. El mercado descuenta que algún tipo de operación de liability management (intervenir antes de los vencimientos para ordenar el calendario, bajar riesgos y mejorar el perfil financiero) terminará ocurriendo, pero no existe claridad sobre el cuándo ni el cómo.

El calendario de vencimientos en moneda extranjera muestra obligaciones por aproximadamente:
- 2026: u$s 17,3 mil millones
- 2027: u$s 31,6 mil millones
- 2028: u$s 26,0 mil millones
- 2029: u$s 26,6 mil millones
- 2030: u$s 26,2 mil millones
El pico en 2027 concentra la atención. Mientras no haya una hoja de ruta clara para ese frente, el riesgo país difícilmente comprima con fuerza. El mercado necesita ver cómo se construye el puente hacia ese año.
El Gobierno muestra acumulación de reservas, desinflación y disciplina fiscal. Pero desde Nueva York la lectura es más exigente: quieren evidencia de que esos avances son sostenibles y compatibles con crecimiento.
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