El Banco Central (BCRA) flexibilizó a partir de este viernes las exigencias de encajes para los bancos. Estableció que podrán trasladar al mes siguiente (única y exclusivamente) una subintegración del 5% de la exigencia total, pero, por otro lado, le puso un encaje del 20% a las líneas financieras del exterior, pero sólo a las que están realizadas con bancos vinculados y a menos de 180 días.
“La integración es 100%. Si un mes integro 95%, al mes siguiente, puedo integrar 105%. Si integran menos, pagan cargos”, explicó una fuente del BCRA a El Cronista.
Las líneas con bancos no vinculados siguen en 0% y las comerciales y con organismos internacionales están excluidas del encaje.
Así lo dispuso la Comunicación “A” 8397, que actualizó las normas de Efectivo Mínimo con vigencia para las operaciones que se formalicen desde el 06 de febrero (mañana).
Para la integración de la exigencia del efectivo mínimo en pesos “se contempla la posibilidad que no podrá ser superior al 5% (cinco por ciento) de esa exigencia y deberá compensarse totalmente en la posición del mes siguiente”, indica la norma.
En tanto la nueva exigencia para las líneas de crédito al exterior con bancos vinculados apunta a terminar con una maniobra financiera que hacían los bancos con los dólares del crédito para comprar CCL, una jugada que BCRA buscó cortar porque, si bien el dinero regresaba, la maniobra reducía la brecha cambiaria mientras afectaba la liquidez temporal y daba más volatilidad al mercado.
Un pedido de bancos y el FMI
“Las tasas están tensionadas sobre todo de la última licitación y esto puede liberar pesos porque gana una marginal liquidez expansiva, pero, en sí, puede cambiar un poco la estrategia de los bancos con este excedente”, dijo el economista Federico Glustein.
Los bancos vienen reclamando al BCRA que reduzca la presión de los encajes hace meses y esto se hizo más notorio tras una muy mala temporada de balances para el sector.
“Los cambios en encajes son positivos y se suman a que se flexibilizó el cumplimiento diario de los encajes porque antes debían cumplir al menos el 95% de la exigencia diaria y ahora ese mínimo baja a 75%, lo que redujo esos costos”, dijeron desde un banco. En ese sentido, consideran que “eso, combinado con una normalización de tasas contribuirá a aumentar la demanda de crédito”.
En ese sentido, la norma va en línea con las necesidades de los bancos de tener mayor flexibilidad para otorgar de la política monetaria y también “es uno de los puntos que venía reclamándole el Fondo Monetario (FMI) al Gobierno desde el Staff Report de la primera revisión”, señaló a El Cronista Martín Fernandez Dubais, asesor financiero que opera en Buenos Aires y Nueva York.
Misión bajar tasas
“Bajar el costo de capital resulta fundamental para empujar el crecimiento. El propio ministro de Economía había reconocido en la semana que las tasas de interés están altas”, dijo el experto.
Y afirmó que la Comunicación “A” 8397 de la autoridad monetaria debe interpretarse como parte del camino a recorrer para normalizar la integración del efectivo mínimo, dinamizar el crédito con la reducción del costo del fondeo de los bancos y minimizar la volatilidad de las tasas de caución.
Los cambios en encajes efectivamente mejoran el apetito de crédito dentro del sistema financiero, pero en el muy corto plazo los bancos esperan que no se verá un salto inmediato en la oferta.
Las entidades siguen atravesando un proceso de digestión de la mora acumulada, lo que obliga a reforzar provisiones y operar con modelos más exigentes que en otros momentos del ciclo. Se espera una mejora del crédito para después del primer trimestre, cuando se podría acelerar nuevamente el ritmo de colocaciones.
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