Inversiones

Suben las reservas y crece el apetito por las obligaciones negociables en dólares

La deuda corporativa local ofrece tasas de entre 6% al 8% en el corto plazo. A medida que crecen los fondos del Central, el mercado ve esta opción cómo una buena alternativa de inversión.

Las Obligaciones Negociables (ON´s) han logrado despertar interés. Con tasas por encima de los rendimientos del mercado global, los bonos de grandes empresas aparecen como una buena opción. En especial en momentos como el actual, en el que las posibilidades de default de las grandes compañías es cada vez menor.

La Argentina tiene rendimientos mejores que sus pares y con un escenario cambiario más estable, de la mano de la recomposición de reservas del Banco Central (BCRA), podría ofrecer una alternativa atractiva.

La deuda de alto rendimiento en Estados Unidos ofrece tasas históricamente bajas, al ubicarse en niveles del 4,65%. El mundo emergente ofrece tasas ligeramente superiores para la deuda de alto rendimiento, del orden del 5,3%, pero también se encuentran en zona de mínimos históricos. 

En ese sentido, la deuda corporativa argentina tiene bastante más para ofrecer ya que los rendimientos promedio de los bonos de grandes compañías locales operan con rendimientos del 7% al 8%. Incluso, en algunos casos, con tasas de dos dígitos.

Según datos recopilados por los analistas de Buenos Aires Valores, durante las últimas semanas, y particularmente luego de la emisión de Pan American Energy, las ON´s en dólares de empresas argentinas se han apreciado, reduciendo sus rendimientos. Pocos créditos quedan con tasas superiores al 8% anual.

De la mano de la mejora en las reservas del BCRA, la deuda de argentina en general y corporativa en particular evidenció una recuperación sustancial en las ultimas semanas.

Lucas Caldi, analista de Portfolio Personal Inversiones (PPI), dice que los bonos de empresas argentinas en dólares han tenido un muy buen rally este primer semestre de 2021. Pero le atribuye esta dinámica alcista al viento de cola de la fuerte suba del precio los commodities, que le permitió al BCRA acumular reservas netas, calmar el frente cambiario y relajar parcialmente el acceso al MULC para el pago de deuda corporativa.

"Ante un panorama cambiario más sereno, creemos que los bonos corporativos locales en dólares son una buena alternativa de inversión para aquellos que quieran posicionarse en activos hard dollar y evitar el riesgo soberano", comentó.

Para perfiles conservadores, el analista de PPI destaca los bonos de Tecpetrol 2022 y Pan American 2027, que al estar garantizados por sus respectivas casas matrices cuentan con una parcial diversificación geográfica. Para perfiles moderados, desde PPI favorecen los bonos de Pampa Energía 2023, Capex 2024 y Telecom 2025, ya que le ven buenos ratios crediticios y rendimientos de entre 9,5% y 10%.

más cintura que el soberano

Dado que el mayor riesgo que percibe el mercado recae sobre los créditos soberanos, analistas ven que las grandes compañías tienen más márgenes de acción de cara a una situación de estrés financiero y que cuentan con mayores recursos para evitar un default

Por ello, y ante las chances de ofrecer cupones altos, las obligaciones negociaciones lucen como una buena opción para los dólares en las cuentas comitentes de los inversores.

Paula La Greca, analista corporativa senior de Adcap Asset Management, entiende que la deuda global corporativa argentina es muy atractiva, debido a que pertenece a las empresas con mayores recursos y alternativas financieras para afrontar la cancelación de deuda de un bono o pagar un cupón.

"Respecto a las obligaciones negociables corporativas, nosotros preferimos las que se encuentran denominadas en dólares bajo ley internacional debido a su mayor grado de liquidez versus las que se encuentran bajo ley local. Por el momento, no vemos atractivos los instrumentos dólar linked debido a que vemos poco probable un salto devaluatorio hasta no pasadas las elecciones", dijo.

A su vez, La Greca remarcó que el management de las empresas argentinas con bonos globales está acostumbrado a lidiar con los vaivenes económicos y que solo las empresas más sólidas y de mayor envergadura tienen posibilidad de acceder a los mercados internacionales, por lo que de por sí tienen muchas más herramientas de financiamiento.

"En este momento, la percepción internacional sobre Argentina hace muy difícil pensar en que se den nuevas emisiones, debido a que implicaría emitir a cupones altos, arriba del 9% anual. Frente a esto y a las restricciones de acceso al MULC, las empresas cuyos bonos globales están por madurar, eligen el camino de ofrecer otro bono a cambio para extender el vencimiento del capital", señaló.

Francisco Odone, gerente de inversiones de Quinquela Fondos, también ve valor en la deuda corporativa local. Y remarca que el nivel de endeudamiento corporativo, salvo algún caso puntual, siempre es bajo, lo que le permite mayor margen de maniobra ante escenarios globales y locales adversos.

"La problemática particular de los últimos meses ha estado marcada por las restricciones de acceso a divisas y no por las dificultades propias de las empresas para hacer frente a sus vencimientos. Por tanto, la situación actual de mayor oferta de dólares en el mercado cambiario ha mejorado las expectativas con respecto a esas restricciones", comentó.

Opciones con FCI

Debido a que muchos créditos tienen tickets mínimos, luce conveniente para el inversor suscribir a ellos mediante fondos comunes de inversión (FCI´s). De esta manera, podrá apostar al crédito corporativo local y a la vez mantener una cartera diversificada. 

Como dato positivo adicional es que en el caso en el que el inversor necesite rescatar sus fondos, mediante la suscripción de FCI podrá hacerlo y contar con la liquidez dentro de las 72 horas.

En cambio, si comprara una ON de forma puntual, podría no solo enfrentar los desafíos de los tickets mínimos sino también de la poca liquidez en algunos papeles, un escollo a la hora de desarmar la posición.

Desde Quinquela Fondos ven valor en bonos con duration corta y recomiendan la suscripción de fondos comunes de inversión para invertir de manera diversificada. Los fondos de Quinquela que apuntan a este segmento, el Quinquela Infraestructura y Quinquela Ahorro Dólares, muestran una cartera con duration corta y que buscan aprovechar el rendimiento que en el segmento corporativo.

Otro ejemplo dentro del mercado es el Schroder Retorno Total FCI, el cual le da al inversor la alternativa de inversión en dólares con la que podrá acceder a un amplio abanico de bonos corporativos denominados en dólares. La cartera rinde 9,8% en dólares, con una duration de 2,3%

Una mejora global

La deuda corporativa a nivel global defaultea cada vez menos. De hecho, la crisis del coronavirus dejó como saldo un menor grado de defaults respecto de otras crisis severas, tanto en Estados Unidos como a nivel mundial.

En un informe elaborado por los analistas del gigante de inversiones Lord Abbet, la tasa de default corporativo tiene una pendiente negativa en todos los grados crediticios de bonos de alto rendimiento.

El informe del fondo especializado en deuda global señala, además, que si bien la crisis del COVID-19 provocó un aumento en la tasa de incumplimiento de los bonos de alto rendimiento de EE.UU., esto se ha ido revirtiendo. 

De hecho, el trabajo señala que solo han habido cinco incumplimientos en los cinco meses que transcurrieron entre noviembre de 2020 y marzo de 2021.

Según datos de los especialistas del fondo, al 31 de marzo, la tasa de incumplimiento de los bonos de alto rendimiento de EE.UU. había disminuido del 6,1% al 4,8% para los últimos 12 meses

Desde la compañía entienden que esta tendencia debería continuar a medida que el promedio de default se va agotando ante la perspectiva de que lo peor de la pandemia de coronavirus va quedando atrás. 

Según datos recopilados por los analistas de Lord Abbett, el volumen de mejoras de calificación (u$s 153.000 millones) superó el volumen de bonos que sufrieron rebajas en su calificación crediticia (u$s 72.000 millones), lo cual arroja una proporción de 2 a 1.

"Dado que los perfiles crediticios de los emisores de alto rendimiento continúan mejorando, creemos que la tasa de incumplimiento podría caer por debajo del promedio y hacia mínimos históricos. Creemos que el pico de incumplimiento del año pasado representó solo una reversión temporal de una tendencia a más largo plazo caracterizado por el fortalecimiento de la calidad crediticia de bonos de alto rendimiento de EE.UU.", dijeron desde Lord Abbet.

Se resalta también que dentro del mundo de alto rendimiento, hay una mayor concentración en calificaciones más altas. Según el desglose de la calidad crediticia de los bonos dentro del ICE BofA US High Yield Restrained Index, los bonos de alto rendimiento con calificación BB alcanzaron a fines de 2020 constituir el 55% del índice, el nivel más alto de la historia del índice y 20 puntos porcentuales por encima del 35% de enero de 2000.

Francisco Odone, de Quinquela Fondos, entiende que el nivel de default de la deuda corporativa ha bajado significativamente en las últimas crisis de magnitud. Según Odone, detrás de este comportamiento se observa un rol relevante de las políticas de contención que se han aplicado tanto en 2008 a 2009, como en la actual crisis sanitaria.

"En ese marco, si bien las empresas pueden haber enfrentado diversas problemáticas de nivel de actividad o rentabilidad, han encontrado siempre un mercado líquido y con bajas tasas de interés, llegando inclusive en muchos casos a ser negativas en términos reales. Las mayores dificultades del segmento corporativo se han dado siempre ante otro tipo de crisis, donde el problema es la inflación y la respuesta de política monetaria es la suba de la tasa de interés o la restricción de liquidez", comentó.

Con un visión similar, Lucas Caldi, de PPI, explicó que durante la crisis del 2020, la tasa de default de bonos high yield aumentó menos que en experiencias pasadas de estrés debido al rápido accionar de los gobiernos y los bancos centrales por inyectar liquidez y aumentar el déficit. Eso favoreció el acceso al mercado de capitales de las empresas para financiar necesidades de capital.

Hacia adelante, Caldi entiende que el avance de la vacunación en Estados Unidos y Europa apunta a una acelerada recuperación de la actividad económica a nivel global, lo que favorece a una continuación de la caída de las tasas de default.

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