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En medio del entusiasmo oficial por la acumulación de reservas y la estabilidad de la brecha, el economista Martín Rapetti, director de la consultora Equilibra, lanzó una fuerte advertencia sobre la fragilidad del escenario cambiario y los riesgos que acechan a la competitividad argentina.
Según el analista, la narrativa de que el país se encamina a una “lluvia de dólares” no solo es prematura, sino que esconde problemas estructurales profundos.
“No estamos nadando en dólares porque hay cepo”, disparó Rapetti durante una entrevista en Ahora Play. Con una metáfora punzante, el economista describió la situación actual de las reservas y el mercado de cambios: “Si estuviéramos nadando en dólares con cepo, es como nadar con el flotador y la pileta baja”.
El riesgo de la “enfermedad holandesa”
Uno de los puntos más críticos de su análisis fue la advertencia sobre la “enfermedad holandesa”, un fenómeno económico donde la exportación masiva de recursos naturales (como energía y minería) aprecia el tipo de cambio real, restándole rentabilidad al resto de los sectores transables. Es lo que le sucedió a lo que ahora se conoce como “Países bajos”, cuando en la década de 1960 descubrieron grandes yacimientos de gas natural en el Mar del Norte. La masiva exportación de gas inundó el país de florines, fortaleciendo la moneda nacional. Aunque esto aumentó la riqueza inicial, generó un efecto dominó negativo en el resto de la economía
“Los sectores que compiten con importaciones pierden rentabilidad porque sus costos y salarios en dólares suben, y se quedan fuera del mercado. Se achica la industria y los servicios como el turismo o el conocimiento”, explicó. Para Rapetti, el país corre el riesgo de generar una economía dualizada, donde un puñado de sectores “pujantes” convive con una industria manufacturera en contracción.
El “baño de realidad” frente a Chile
Rapetti también buscó moderar las expectativas sobre el impacto inmediato de Vaca Muerta y el sector minero en la balanza de pagos. Aunque reconoció que hay un cambio estructural relevante, aportó cifras para ponerlo en perspectiva regional.
- Exportaciones actuales: “Este año vamos a estar exportando u$s 500 per cápita de minería y energía”.
- Proyección optimista: “Si nos va muy bien, en 5 o 6 años vamos a duplicar eso a 1100 o a 1200 dólares”.
- El espejo chileno: “Chile exporta de cobre solo entre 3500 y 5000 dólares per cápita. Es decir, exportan entre 3 y 5 veces más de lo que nosotros aspiramos a tener en el mediano plazo”.
La economía del 93% y el empleo de “baja calidad”
Más allá de lo macrofinanciero, Rapetti hizo hincapié en que la mejora de los balances del Banco Central todavía no llega a la “economía real”. Según sus cálculos, mientras la energía y el agro muestran signos positivos, el 93% restante de la economía argentina está estancada o en contracción.
“El PBI se expande por tres o cuatro sectores, pero el grueso de la economía cae. El ingreso disponible está contraído y la capacidad de gasto de asalariados y jubilados es peor que antes”, detalló.
Finalmente, advirtió sobre el desplazamiento del empleo: “Los sectores que se contraen, como industria y construcción, despiden gente que termina en el cuentapropismo informal, en delivery y plataformas. Son servicios de baja productividad y baja calificación”.
Para el director de Equilibra, la transición hacia un nuevo modelo productivo que propone el Gobierno no está siendo una “reasignación de recursos” eficiente, sino una destrucción de capacidades industriales que el sector extractivo no logra absorber.