Luego de tocar un piso de 400-410 puntos entre junio y julio, el indicador de riesgo país inició una marcada tendencia alcista que lo sitúa actualmente alrededor de las 650 unidades. Para Santiago Casas, economista jefe en EcoAnalytics, este avance no responde a las dudas del mercado sobre Argentina para afrontar los compromisos de deuda inmediatos, sino a la preocupación de los inversores por los vencimientos que se activan en los años siguientes.
En una entrevista por Cuentas Claras, en El Cronista Stream, Casas señaló: ”Bonos hard-dollar que vencen en 2027 hay uno solo, más allá de los bonos del Banco Central. Entonces, el riesgo está más allá de 2027”.
Por lo tanto, el analista remarcó que la verdadera preocupación no radica en la capacidad de pago del mandato actual. “El riesgo país está en niveles altos por lo que puede llegar a pasar a partir del 2028”, afirmó.
La escalada del indicador, señaló, no solo responde a la mirada internacional, sino que existe un factor de la economía local que deteriora la confianza crediticia: “Hay una parte por afuera, pero hay una parte idiosincrásica: cuando uno compara con el resto de los bonos emergentes, estamos aumentando por encima del resto”.
En paralelo, vinculó la evolución del indicador con la actividad y la política. “Los datos de actividad empezaron a ser malos, y esto se lee como más descontento social y una menor probabilidad de reelección del Gobierno”, sostuvo.
Cómo llegará la economía a 2027
Consultado sobre sus proyecciones hacia 2027, Casas destacó que existe “una dualidad muy importante entre la macro y la micro”. Mientras las cuentas públicas muestran solidez, los ingresos familiares permanecen rezagados frente a la inflación.
En el terreno macroeconómico, el analista resaltó que hay “un Banco Central recontrasaneado y superávit fiscal”. A su vez, remarcó que “el base caja del superávit primario está y eso es inédito en Argentina”.
Además de la consolidación fiscal, Casas subrayó el ordenamiento del balance del Banco Central y la trayectoria de los precios. “La economía viene muy ordenada en las cuentas fiscales, muy ordenada en el Banco Central y la inflación seguirá desacelerándose tenuemente hacia el año que viene”, puntualizó.
Respecto al mercado cambiario, el economista consideró que el valor del dólar se mantiene “bastante bajo”. Aclaró que no se trata de un atraso cambiario, sino de un “tipo de cambio endógenamente bajo porque todo lo demás está parado”.
Pese al rigor fiscal, Casas fue tajante sobre la situación de los asalariados al expresar: “No veo que haya un crecimiento de salarios”. Por eso, el analista anticipó un terreno complejo para las familias. “La economía llega mucho más ordenada, pero la gente va a llegar probablemente estresada”, completó.