Abundan los problemas financieros en el Gobierno: no sólo debía refinanciar los vencimientos de la abundante deuda emitida en pesos, sino que también tiene que conseguir fondos en el mercado para cubrir el rojo fiscal.
Se ingresa ahora en las semanas con mayor crecimiento del gasto en el año por pagos de medio aguinaldo e intereses lo que pone en aprietos a los funcionarios del Palacio de Hacienda.
Según un cálculo realizado por Portfolio Personal Inversiones, "el Tesoro deberá obtener $ 262.875 millones de financiamiento neto mensual durante estos últimos dos meses para cerrar el programa financiero en 2022".
Para ello. estimaron: "Nuestro escenario base es que el 2022 cierra con un déficit primario de 2,8% del PBI, el desembolso de u$s 500 millones de organismos multilaterales, y ninguna asistencia monetaria del Banco Central. "¿Llegará el Gobierno a este nivel, o se verá obligado a recurrir a nuevos trucos para salvarlo?" se interrogan en el informe.
El monto no es imposible de obtener en función a esos diversos trucos que tiene a mano el equipo económico.
En primer lugar, se hallan los organismos oficiales como el ANSES y el Banco Nación que pueden reducir el hueco financiero a cubrir hasta fin de año.
Pero luego está siempre presente el Banco Central como prestamista de última instancia del Gobierno. Un clásico de la historia económica argentina y origen de los males inflacionarios existentes desde hace 70 años.
La intervención del Banco Central en los mercados de bonos comprando papeles que vencen en 2024 fundamentalmente despiertan sospechas en la plaza.
Desde que comenzará con estas operaciones, el total adquirido de deuda se acerca a los $ 200.000 millones. En teoría el BCRA no puede asistir más al Tesoro con financiamiento según el acuerdo con el FMI.
Pero hecha la ley, hecha la trampa: puede comprar deuda en el mercado secundario argumentando que se trata de política monetaria. Esa deuda la compra a agentes que luego financian al Tesoro en las clásicas licitaciones de deuda.
"El Tesoro seguirá pagando tasas altas a la hora de renovar vencimientos. El mayor problema es que no pueden extender los vencimientos más allá de diciembre del 2023 y eso hace que el año electoral, sea delicado y sensible ya que cualquier declaración política sobre la bola de deuda en pesos puede terminar en una corrida cambiaria" advierte Esteban Monte, trader y asesor financiero.
Ese monto difícil de obtener, los casi $265 mil millones, hasta fin de año tiene sus repercusiones políticas.
Detrás del mismo se encuentra la resistencia del Gobierno a dar bonos de fin de año o plus de ayuda social a dirigentes piqueteros.
A cambio optó por una medida sin mayor costo fiscal al previsto: direccionar la obra pública a cooperativas que administran esos dirigentes con un tope de $ 300 millones según el decreto publicado el viernes en el Boletín Oficial.
Súbitamente el Gobierno descubrió la restricción presupuestaria: no hay dinero para todos. La inflación en 100% anual y el corte del crédito al Tesoro en dólares y ahora casi en pesos, lo lograron.
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