Aprovechando el buen humor para los mercados globales y para los activos de riesgo, el peso se aprecia contra el dólar y vuelve a caer debajo de los $1400.
La apreciación cambiaria se mantiene en medio de las compras de dólares del BCRA y la expectativa de mayores flujos de divisas en las próximas semanas. Sin embargo, las bajas tasas de interés plantean un riesgo para las inversiones en pesos. ¿Dónde ven oportunidades los analistas?
Cae el dólar
El dólar a nivel global opera a la baja, luego de haberse confirmado la tregua en la guerra entre Irán y EEUU.
El dólar Index cae con fuerza, retrocede 1,1% hasta los 98,8 puntos.
En esa línea, el tipo de cambio en Argentina también baja, retrocediendo 0,8% hasta los 1381.
En lo que respecta al tipo de cambio financiero, el dólar MEP cae 0,8% hasta los $ 1418, mientras que el contado con liquidación cae 0,6% hasta los $ 1476.
Con el conflicto bélico llegando a una pausa, el mercado ahora ve que las presiones inflacionarias producto del rally del petróleo podrían ser transitorias, haciendo que los bancos centrales del mundo vuelvan a virar hacia un sesgo laxo en su política monetaria.
Esto hace bajar las tasas de interés en EEUU, en línea con una caída en el dólar a nivel global, el cual la Argentina viene acompañando.
Como dato interesante, el dólar oficial vuelve a ubicarse debajo de los $1400 y esto hace que el tipo de cambio se ubique en el mismo nivel en el que hubiese cotizado si es que el BCRA hubiese mantenido el crawling peg del 2% con el que se inicio la actual gestión.
Los analistas de Sailing Inversiones consideraron que, el hecho de que hoy el tipo de cambio esté en niveles similares a los que hubiese implicado sostener el crawling peg al 2% refleja, en gran parte, el cambio de régimen macro.
“El cambio de régimen macroeconómico se basa en la existencia de superávit fiscal, mejora en la balanza comercial y un frente externo más ordenado. A eso se suma una balanza energética que empieza a jugar a favor y un Banco Central con menor necesidad de emisión”, comentaron.
De esta manera, desde Sailing Inversiones explicaron que el valor del dólar es un reflejo de los fundamentals, aunque la continuidad en la apreciación podría generar ciertas tensiones.
“La apreciación real del tipo de cambio no luce inconsistente en el corto plazo, especialmente si se sostiene el ingreso de dólares por exportaciones y el apetito por activos locales. Sin embargo, el margen para seguir apreciándose empieza a acotarse, ya que los niveles actuales comienzan a tensionar la competitividad de algunos sectores”, detallaron.
Los flujos que vienen y el dólar
El hecho de que el dólar se mantenga estale en un contexto adverso como el actual es un reflejo de la confianza que tienen los inversores sobre la macro local, así como también las perspectivas de los flujos de dólares que están por venir a la Argentina vía la balanza comercial y la energética, tanto de corto como de mediano plazo.
Las estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires apuntan a que, entre el sorgo, la cebada, el girasol, el trigo, el maíz y la soja, la campaña de 2025 y 2026 alcance los 150 millones de toneladas.
Esto se traduciría en flujos de dólares de entre u$s 30.000 millones a u$s 36.000 millones.
Este dato no es menor ya que el hecho de que ingresen semejante cantidad de dólares implica una buena noticia en dos ámbitos, ya sea desde el lado cambiario como para los bonos ya que el BCRA podría hacerse de dólares y acumular reservas.
Facundo Barrera, socio de Fincoach, resaltó que es clave determinar la posible oferta de dólares en los próximos meses.
En ese sentido, detalló que el agro, con una cosecha de 150 millones de toneladas de soja y precios al alza de los commodities, debería generar un flujo de entre u$s 30.000 a u$s 35.000 millones.
Además, agregó que dado que el país se convirtió en exportador neto de energía y los altos niveles del precio del petróleo incrementan las expectativas de oferta de dólares hacia adelante.
“En la medida en que las empresas continúen tomando deuda en el exterior y el stock de dólares en bancos continúe disponible para ser prestado, creemos que el tipo de cambio en el corto plazo se mantendrá estable. Hoy el dólar se ubica a un 17% de dicho techo, lo cual le otorga margen para incrementar sin intervención del BCRA”, indicó Barrera.

Los analistas de Portfolio Personal Inversiones estiman que, a precios promedio de marzo, que el valor total de la cosecha rondaría los u$s 37.800 millones.
De ese total, unos u$s 31.700 millones corresponden solamente a soja y maíz, cuyos precios subieron en promedio 4,3% y 5,0% en marzo frente a febrero.
Solana Cucher, analista de Research de PPI, resaltó que una cosecha récord se traduce en mayores flujos de oferta en el MLC.
Sin embargo, advierte que la capacidad de compra de divisas depende de múltiples factores, como la demanda minorista (recordar que los productores son minoristas) y el nivel de importaciones.
De esta manera, Cucher ver argumentos para que el tipo de cambio mantenga su estabilidad de cara a los próximos meses.
“Incluso con un tipo de cambio oficial ubicado 20,4% por debajo del techo de la banda, el hecho de que el BCRA lleve comprados cerca de u$s 4000 millones refuerza la percepción de sostenibilidad del esquema cambiario (se alejan todas aquellas expectativas devaluatorias). Esto resulta en un círculo virtuoso para el Gobierno ya que esto mismo tiende a moderar la demanda de dolarización de los minoristas y, al menos de forma transitoria, sostiene la demanda de pesos”, afirmó Cucher.
Los analistas de Max Capital, remarcaron que el aumento de la superficie sembrada, junto con un clima que viene siendo favorable y la mejora en los precios internacionales de los granos, permiten anticipar una campaña con un valor de cosecha superior al de 2025.
“Como consecuencia, se espera una mayor oferta de dólares, y de hecho, esta dinámica ya comienza a evidenciarse dado que el BCRA viene registrando compras diarias superiores a los u$s 150 millones. A su vez, la suba en los precios del petróleo, dado que Argentina ha pasado a ser exportador neto de energía, refuerza el escenario de mayor oferta de dólares, contribuyendo a una mayor estabilidad cambiaria”, indicaron.
Bajo este contexto, desde Max Capital ven un contexto positivo para la dinámica cambiaria y para el carry trade.
“Las estrategias en pesos nos siguen resultando atractivas, particularmente en la curva CER. Priorizamos el posicionamiento en el tramo corto, donde aún es posible capturar niveles de devengamiento atractivos con menor exposición al riesgo de duration”, afirmaron.

Tipo de cambio apreciado
Con un dólar a la baja, combinado con una inflación que ha mostrado persistencia al alza en los últimos meses hico que el tipo de cambio se aprecie en términos reales.
El índice de Tipo de cambio real multilateral se ubica en 85 puntos, siendo el nivel más bajo desde mediados de 2024 y en valores similares a los de 2016.

De esta manera, el dólar opera con una presión alcista por el lado de su apreciación a la vez que opera con una presión bajista por el lado de los flujos que pueden llegar a venir a la Argentina desde el lado comercial y financiero, el cual aplaca cualquier potencial suba en el tipo de cambio.
Eric Ritondale, economista jefe de PUENTE, consideró que la dinámica de flujos cambiarios y el set de políticas seguirán brindando soporte al peso argentino durante el segundo trimestre del año, en línea con la tendencia observada desde la elección de medio término.
No obstante, también advierte que actualmente hay un menor espacio para la apreciación del peso que el registrado en el primer trimestre.
“El espacio para una mayor apreciación es menor, aun a pesar de la estacionalidad positiva de las exportaciones agrícolas, producto de un relajamiento marginal de la política monetaria y una remonetización que acelere en el corto plazo, con tasas en pesos que esperamos se mantengan relativamente bajas respecto a la inflación esperada y realizada”, detalló Ritondale.
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, considera que la baja en el tipo de cambio podría estar llegando a su límite, aunque tampoco ve fuertes presiones alcistas, por lo que ve una lateralización en el dólar.
“No vemos margen para una apreciación adicional significativa del tipo de cambio. Creemos que, por ahora, debería mantenerse en niveles similares a los actuales.

Inversiones en la calma cambiaria
El nivel del tipo de cambio y las perspectivas cambiarias resultan determinante para las inversiones en pesos.
El mercado ve cierto piso en la apreciación cambiaria a la vez que las tasas de interés en pesos son bastante ajustadas, mientras que el tipo de cambio se ubica un 20% debajo del techo de la banda.
Todo ello hace que los analistas se tornen más conservadores sobre las inversiones en pesos.
Sin embargo, el hecho de que la Argentina se encuentra en las puertas del ciclo mas fuerte del lado comercial hace que los inversores se inclinen por mantener el posicionamiento en activos en moneda local, aunque advirtiendo los riesgos que tal estrategia conlleva.
Lisandro Meroi, Analista de Research de TSA Bursátil, advierte que luego del rally del último tiempo en un contexto de baja volatilidad y apreciación cambiaria, surgen algunas dudas sobre la continuidad del “carry”.
“Con un tipo de cambio acoplándose a la mediana del último REM (quizás hoy considerado algo pesimista), prácticamente no existen retornos positivos medidos en dólares para los instrumentos en pesos. Un escenario de stress como el del percentil 90 dejaría incluso fuertes pérdidas para el carry”, advierte.
A su vez, agrega que con un tipo de cambio más moderado )como el que plantea el percentil 10), comienzan a verse retornos positivos, aunque no sobresalientes.
“Tales retornos en parte dependen de la evolución de la inflación y la tasa TAMAR. Si bien las expectativas para el tipo de cambio probablemente se verán corregidas a la baja, queda claro que los posicionamientos en pesos dependen en gran medida de una relativa estabilidad para la moneda o una mayor apreciación. La oferta del agro podría contribuir favorablemente en los meses más próximos, aunque continuar posicionándose en pesos debería hoy ser considerado con mayor cuidado”, alertó Meroi.
En cuanto a las inversiones, Ritondale consideró que las posiciones en pesos mantienen su atractivo, aunque también destacó que los bonos en dólares empiezan a lucir más atractivos de lo que eran a principios de año, sustentados tanto por el diferencial de rendimientos a su favor como por la dinámica que esperamos por delante.

Los rendimientos en pesos se encuentran ajustados, con las tasas de los bonos a tasa fija en niveles debajo del 31% (TNA) a lo largo de la curva, lo cual implica rendimientos del 2% (TEM) en promedio.
A su vez, la curva CER muestra retornos reales negativos de hasta -12% en el tramo corto, elevándose a niveles de 0% para bonos a 2027 y 2028 y alcanzndo valores de 8% a 8,5% en los extremos mas largos de la curva.
De esta manera, también se perciben rendimientos ajustados en los bonos que ajustan por inflación.
Hacia adelante, desde Sailing consideran probable que el tipo de cambio se mantenga relativamente estable o con una apreciación más gradual, en un contexto donde la nominalidad de la economía sigue bajando y las tasas en pesos continúan comprimiendo.
Por lo tanto, advierten que esto reduce el atractivo del carry trade en comparación con meses anteriores, especialmente considerando que buena parte de las ganancias ya se materializaron.
“La menor brecha cambiaria y la acumulación de reservas ayudan a anclar expectativas, pero cualquier ruido político o externo puede rápidamente reintroducir volatilidad en el dólar. En este escenario, vemos valor en una estrategia más balanceada. Por un lado, mantener exposición a instrumentos en pesos para seguir capturando carry. Por otro, comenzar a rotar hacia bonos hard dollar soberanos, que vuelven a ofrecer rendimientos de dos dígitos y brindan cobertura ante un eventual cambio en la dinámica cambiaria”, afirmaron.

En cuanto a las inversiones en pesos, Barrera ve valor en Lecap para perfiles agresivos y bonos en dólares para los moderados.
“Dado este contexto, recomendamos para un inversor con perfil agresivo continuar con el carry con LECAPs a julio, que rinden 2,1% TEM, otorgando un retorno directo de, aproximadamente, 8% en USD. Para perfiles más conservadores, recomendamos rotar hacia bonos hard dollar como el AO27, que tiene una TIR del 5%”, detalló.
En relación al posicionamiento, Lazzati entiende que sigue habiendo valor en los CER a la vez que no encuentra un punto de entrada en los bonos en dólares.
“Seguimos viendo valor es en instrumentos en pesos ajustados por CER, especialmente con horizonte hacia junio o julio, ya que permiten capturar rendimiento manteniendo cobertura frente a eventuales desvíos inflacionarios o movimientos del tipo de cambio. En este contexto, por el momento no estamos priorizando posiciones en bonos en dólares”, detalló Lazzati.
















