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Los dólares llegan antes que los votos. En lo que va de 2026, los ETF (fondos de inversión) dedicados a Brasil que cotizan en el exterior captaron u$s 3800 millones, contra u$s 2700 millones que acumularon en todo 2025. El dato surge del último relevamiento de Bank of America sobre los fondos cotizados latinoamericanos. Allí, Brasil aparece en el centro de la escena, que, con la primera vuelta electoral resuelta, encontró una nueva excusa para acelerar.
El informe es la séptima edición del manual que el banco dedica a los ETF de la región. Contabiliza 114 vehículos enfocados en América latina, con u$s 50.000 millones en activos. Los ingresos a ese universo suman u$s 5500 millones en el año, por encima de los u$s 4600 millones de 2025.
Brasil explica la mayor parte. Le siguen los fondos regionales, con u$s 2900 millones, que por el peso del índice destinan cerca de dos tercios de su cartera a acciones brasileñas. México quedó del otro lado, con salidas por u$s 1500 millones.
El vehículo emblemático es el EWZ, el ETF de iShares que replica el MSCI Brazil. Administra u$s 9085 millones, recibió u$s 1350 millones en el año y ya subió 36% en dólares. Su volumen diario promedio de los últimos tres meses ronda los u$s 930 millones. BofA destaca que estos fondos son mucho más que una puerta de entrada.
Históricamente, el EWZ agregó una liquidez equivalente al 31% de lo que opera el propio MSCI Brazil, y hoy está por debajo de ese promedio. Entra más dinero, pero se opera menos. El inversor que llegó, por ahora, se quedó quieto adentro.
Flujos hacia emergentes
Según BofA, en los últimos meses los flujos hacia emergentes con fuerte peso tecnológico, como Corea del Sur y Taiwán, impulsados por la Inteligencia Artificial, le quitaron capital a la región. La primera vuelta electoral del domingo en Brasil cambió el tablero.
Flávio Bolsonaro obtuvo 47,03% de los votos válidos contra 45,16% de Lula, una diferencia de 1,87 puntos que las encuestas no anticipaban. JPMorgan, en el resumen de un webinar realizado tras el resultado, señala que el mercado reaccionó con alzas y un real más firme.
Y subraya un antecedente: “históricamente, Brasil no vio al segundo candidato revertir el resultado en el balotaje”. El Congreso refuerza la apuesta. El PL pasó a ser el mayor bloque del Senado con 28 bancas, y la derecha y la centroderecha reúnen 50 de las 81. Pero JPMorgan advierte que más bancas no garantizan reformas.
La cuenta a futuro es tentadora. Brasil cotiza a unas 8,8 veces las ganancias proyectadas a doce meses. Un regreso a la zona de 10,9 veces, típica de los ciclos de mejora, implicaría una suba de 23% para el MSCI Brazil. JPMorgan cree que esa revalorización podría darse rápido, dado el bajo posicionamiento y la demanda contenida por activos brasileños. Sostenerla es otra historia: hará falta conocer nombres, agenda y ejecución.
Para la Argentina, la comparación resulta incómoda. Los ETF enfocados en el país recibieron u$s 100 millones en el año, tras salidas por un monto similar en 2025. El “ARGT”, su principal vehículo, administra u$s 687 millones y pierde 1% en 2026. Brasil juega en otra liga: concentra más de la mitad de los activos de los ETF latinoamericanos que cotizan en el exterior.