Se acentúa la disociación entre bonos y acciones locales en lo que va del año. La renta variable local toca mínimos del año, mientras que la fijase mantiene cerca de niveles máximos en los paneles.
En tanto, el riesgo país frena su baja a causa de una pausa en la deuda y esto y golpea con fuerza a las acciones. El mercado se mantiene optimista con la renta fija local y con las acciones, en general. Pero, ¿cuáles prefieren los analistas?

Bonos y acciones con disociados
Generalmente, hay una marcada correlación entre la tendencia de corto plazo entre bonos y acciones. Sin embargo, ese lazo se rompió con fuerza desde la salida del cepo en abril a la fecha.
El S&P Merval en dólares cerró junio con una caída del 16% y acumula una merma del 23% en lo que va del año. De esta manera, ha regresado a operar en zona de mínimos del año.
En cambio, los bonos han sabido recuperarse y, aun con el recorte de esta semana, tras el fallo en contra de la Argentina por el juicio de estatización de YPF, la deuda opera en zona de máximos históricos.
El tramo corto de la curva ha alcanzado máximos históricos en el mes de junio, mientras que el tramo medio y largo de la curva opera cerca de sus picos.

Los analistas de Don Capital explicaron que, desde inicios de 2025, las acciones locales mostraron una corrección más profunda que la deuda soberana en dólares, lo que genera un diferencial que deja a la renta variable en un punto de entrada más atractivo en términos de valuación y relación riesgo-retorno.
Desde la compañía señalan que un factor clave para explicar el movimiento del Merval en dólares es la evolución del Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM).
"Su apreciación durante buena parte del año actuó como driver técnico para las acciones, mejorando la percepción de consistencia nominal y abaratando los activos locales en términos relativos. Sin embargo, tras la flexibilización parcial del cepo y la introducción de mayor transparencia en el acceso a divisas, el ITCRM dejó de apreciarse y se estabilizó, eliminando uno de los soportes técnicos del rally. En este nuevo equilibrio cambiario, el equity corrigió, con mayor foco en fundamentos macro, riesgo político y factores internacionales", dijeron.
¿Comprar bonos o acciones?
En los papeles puntuales, las acciones de Globant son las que más bajan en 2025, marcando una merma de 57%, seguida por Edenor, que retrocede 38%. Luego le siguen papeles como Grupo Supervielle, Telecom, Banco Macro, YPF, Pampa, Central Puerto, con mermas de entre 20% y 29% este año.

Lisandro Meroi, Research Analyst de TSA Bursátil, coincide en el diferencial que existe entre los bonos y las acciones. Remarcó que el mercado exigía desde principios de 2025 algún tipo de catalizador que empujara las cotizaciones.
"En este sentido, el acuerdo con el FMI y la recomposición de reservas parecieran ser una buena noticia para los bonos, mientras que las acciones se encontraron con un MSCI reacio a siquiera iniciar una consulta para potencial reclasificación del país", explicó.
En relación a lo que viene, Meroi considera que hay potencial en las acciones, aunque el driver clave hacia adelante es el factor electoral.
"Considerando que se requerirá un buen resultado electoral en octubre y un avance en reformas que permitan apuntalar la actividad, el Merval tiene recorrido por aproximadamente +40% para alcanzar los máximos de enero, mientras que los bonos podrían tener subas cercanas a +27% en el tramo medio-largo en caso de converger hacia fines de 2025 a una curva de rendimientos en torno a 8%", comentó.
Por su parte, Dante Ruggieri, socio de AT Inversiones, consideró que en el escenario actual ambas clases de activos tienen aún recorrido.
En este sentido, y en cuanto al posicionamiento, Ruggieri advirtió que dependerá de la volatilidad que quiere inyectarle cada inversor a su cartera.
"Desde el lado de las acciones, en los niveles actuales podríamos estar cerca de un piso técnico. El mercado de renta variable volvió a tener valores un poco más razonables después de la abrupta suba que se dio en el 2024", afirmó.
En esa línea, detalló que, en los niveles actuales empieza a ser constructivo por el lado energético con YPF por mejora de ratios y por liquidez. Otra alternativa que ve Ruggieri como oportunidad muy atractiva es TGN, por el crecimiento y la solidez financiera que tiene actualmente la compañía.
Desde el sector financiero, Ruggieri detalló que también se muestra hoy bastante más atractivo que hace unos meses atrás.
"Para alguien que quiere empezar a aumentar exposición en Argentina, como vehículo elegiría la renta variable. Si en las elecciones legislativas el gobierno logra ganarlas podemos ver un nuevo rally alcista en donde el potencial upside desde el lado del equity podría ser considerablemente mayor que el de los bonos", sostuvo.

Acciones y riesgo país
El valor actual de una compañía se calcula como el flujo de fondos descontados que dicha empresa genera en el tiempo, traído a valor actual.
Para descontar dicho flujo se requiere una tasa de interés, y cuanto más baja la tasa de interés, mayor es el flujo, y por lo tanto, más alto seria el valor actual de la compañía.
Dicha tasa de interés está relacionada con el riesgo país, y por ello, el valor actual de las acciones depende del riesgo país, y cuanto más bajo sea el riesgo argentino, el valor actual de las compañías tiende a ser menor.
Sin embargo, el rebote del riesgo país desde los mínimos de 2024 hizo que el rally en las acciones se frene. Las acciones necesitan que el riesgo país se ubique en niveles más deprimidos para que el rally en los papeles se amplíe.

Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, resaltó que los papeles accionarios locales no están siendo impulsados por los drivers locales de corto plazo.
"La mejora del riesgo país impulsó principalmente a los bonos y eso hizo que se disocien del rendimiento de las acciones locales que todavía no capitalizan todas las mejoras estructurales macroeconómicas de esta gestión que potencian (directa o indirectamente) sus valores pero con una reactivación un poco más lenta de lo esperado", indicó.
A su vez, Lazzati le sigue viendo potencial alcista en las acciones.
"Mientras el MERVAL se mantenga entre los u$s1600 y u$s 1700, todavía hay oportunidad de entrar y posicionarse en acciones en precios baratos. Desde Insider destacamos los papeles de BYMA, BBVA Argentina, Grupo Supervielle, YPF y TGS", indicó.
Dado el diferencial entre los dos tipos de activos, desde Don Capital ven un potencial punto de entrada en los papeles accionarios locales y entienden que el actual nivel de valuación, combinado con un riesgo país en retroceso, representa una oportunidad si no hay disrupciones externas adicionales.
"El castigo a la renta variable en relación a la renta fija sugiere un posible agotamiento en la penalización al equity argentino. Con múltiplos deprimidos a comparación del año pasado y a la gestión de Macri, el Merval luce descontado frente a un entorno fiscal y externo más estable. Esto posiciona al equity como una alternativa con mayor convexidad: ya incorporó escenarios adversos y es más sensible a drivers de mejora como flujos, tasa real o commodities", dijeron.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, se mantiene optimista con las acciones, en especial en el sector de Oil & Gas como el de mayor valor a mediano y largo plazo, incluso en un contexto altamente volátil para la cotización del precio del petróleo.
Respecto a bancos, Franco reiteró que el atractivo del sector bancario puede pasar por la apuesta a la normalización macro y, sobre todo, a la potencial reclasificación de Argentina en índices internacionales en caso de removerse en gran parte muchas de las restricciones cambiarias que aún rigen para personas jurídicas.
"De normalizarse la macro, el sector bancario tendría valor tanto por la mejora en sí como por la eventual reclasificación, para la que al menos, faltarían 2 años, tomando los calendarios de MSCI", dijo Franco.
Potencial en los bonos
Los bonos han regresado a zona de máximos históricos, aunque también han frenado el rally.
En el último mes, la deuda se mantiene lateral y el tramo medio y largo de la curva no alcanzó aun máximos históricos, sino que dichos picos fueron solo alcanzados por los bonos del tramo corto.
Aun así, los analistas se mantienen optimistas con la deuda local y esperan que el riesgo país apunte a la baja, dando espacio para mayores subas en la renta fija local y que, de esa manera, se reduzca el costo financiero de la Argentina y que el Gobierno pueda regresar a los mercados de deuda global para rollear los vencimientos.
En ese contexto, los analistas siguen viendo valor en la renta fija local.

Los analistas de Cohen esperan mayores subas para los bonos soberanos, en los cuales se mantienen constructivos en el largo plazo.
"Vemos potencial en los bonos y constructivos en cuanto a los Globales 2035 (10,9% TIR), por su capacidad de captar el mayor upside potencial ante una caída del riesgo país y dado que ofrece un rendimiento corriente del 6%, superior al 0,9% que ofrecen los Bonares y Globales 2030", dijeron.
La Argentina necesita volver a los mercados internacionales de deuda y para ello, es clave que el riesgo país siga apuntando a la baja.
Para que el riesgo país caiga, la deuda deberá seguir subiendo.
En ese sentido, las estimaciones de los analistas sobre el futuro de la deuda está relacionada con un posible nivel de riesgo país que le permita a la Argentina volver a emitir deuda en los mercados globales.
Adrián Yarde Buller, economista jefe y estratega de Facimex Valores, resaltó que el equipo económico sigue haciendo sintonía fina al plan de estabilización, consolidando el atractivo de mantener exposición al soberano.
"En las últimas semanas comenzó a tomar fuerza la compra de divisas contra ingresos de capitales, algo que debiera gradualmente aliviar las preocupaciones en torno a la dinámica de las reservas netas y favorecer la caída del Riesgo País", detalló.
Entre los bonos que prefiere Yarde Buller se encuentra el GD41 y el GD35.
"En nuestro escenario base, los spreads de la deuda argentina estarán entre el EMBI (296pbs) y los emergentes high yield (410pbs) hacia fin de año, consistente con un escenario donde Argentina ya estará en condiciones de acceder al mercado. Esto favorecería particularmente a bonos largos como GD41 y GD35. La reinversión de los cobros de cupones y amortizaciones puede ser un driver adicional para las valuaciones", consideró Yarde Buller.
Según sus cálculos, los bonos del tramo más corto podrían evidenciar subas de 12% a 15%, mientras que la deuda de mayor plazo podría mostrar ganancias de hasta 31%.
En ese caso, el GD35 podría subir 31% si rindiese 7,7%, y el GD41% podría subir 32%, con un rendimiento similar.

Finalmente, los analistas de Adcap Grupo Financiero también ven al Global 2035 como el de mayor potencial alcista dentro de la curva.
Según sus cálculos, la Argentina debería rendir en niveles similares a los de "El Salvador", por lo que, ante dicho contexto, el GD35 es el de mayor retorno potencial de corto y mediano plazo.
"Mantenemos a "El Salvador" como objetivo de nuestro escenario base y, por lo tanto, recomendamos mantener posiciones en bonos ARGENT 2035 (rendimiento objetivo del 8,5%). En cuanto a los diferenciales globales, tras una reducción de 100 puntos básicos desde el máximo del Día de la Liberación, no prevemos una mayor compresión significativa de los diferenciales debido a este catalizador", dijeron.
En el caso en que los bonos compriman hacia la deuda del El Salvador, los bonos podrían subir entre 12% y 23%, siendo el GD35 el de mayor potencial alcista.















