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Los bonos argentinos caen a nuevos mínimos históricos y operan con rendimientos muy elevados en términos comparativos. En relación a sus pares, la deuda argentina es la que más cayó en las últimas semanas, y a partir de ello es que los inversores empiezan a buscar oportunidades para dolarizar carteras.

Los más débiles

Desde mediados de abril, la deuda argentina cae 12%. De esta manera se posiciona, dentro del mundo emergente de alto rendimiento, como la que más cayó.

La deuda de Ghana pierde 11%, al igual que Pakistán. Los bonos de Gabón, Azerbaiyán, Zambia, Sri Lanka, Armenia, Mozambique, Angola e Iraq muestran retrocesos de entre 9% y 3% en los dos últimos meses.

Con el reciente selloff de la deuda, el riesgo país volvió a operar por encima de los 1900 puntos, y de esta manera, el indicador que mide JP Morgan sube 75% desde el canje de deuda.

El hecho de que las metas con el FMI se vean comprometidas, fundamentalmente la de acumulación de reservas, termina impactando sobre los bonos locales y por ello es que se observan caídas más pronunciadas respecto de sus pares.

Mariano Calviello, head portfolio manager de FIMA, considera que la débil performance en la acumulación de dólares por parte del Banco Central es lo que está pesando sobre los bonos.

"La posición de acumulación de reservas claramente afecta la cotización de los bonos emitidos en dólares, ya que el inversor analiza la posición de caja de cualquier emisor. En un contexto donde prácticamente el mundo emergente ha acumulado reservas de manera importante los últimos años, la no acumulación luce aún mas notoria", comentó.

En nuevos mínimos históricos

La deuda alcanzó nuevos mínimos históricos. Desde que salieron a cotizar, los bonos argentinos acumulan pérdidas de entre 45% y 28%. Eso hizo que las paridades se desplomen por debajo del 35% en todos los tramos de la curva y que incluso toquen niveles debajo del 30%.

Las paridades han regresado a niveles vistos antes de la primera oferta de deuda de Guzmán a los acreedores privados, en medio del proceso de reestructuración de deuda por u$s 65.000 millones durante 2020.

Desde entonces, la pendiente de la curva se empinó sustancialmente hacia el lado negativo, con la deuda ley local rindiendo cerca de 38% y la ley internacional rindiendo en torno al 30% en el tramo corto.

Todos estos datos reflejan la desconfianza del mercado respecto de la capacidad de pago del Gobierno respecto de su deuda.

El contexto luce adverso para los bonos a nivel global, con los rendimientos de la deuda estadounidense desplazándose al alza en un escenario de ajuste monetario por parte de los bancos centrales.

Sin embargo, también pesan sobre los bonos argentinos cuestiones locales y la profundización de los desequilibrios macroeconómicos.

Aun así, en un escenario en donde los inversores comienzan a ver atractivo en la dolarización de carteras, analistas advierten que los bonos locales se encuentran en un buen punto de entrada.

Adrián Yarde Buller, economista jefe y estratega de Facimex Valores, señaló que el deterioro del escenario global y el riesgo de incumplimiento de las metas trimestrales pactadas con el FMI impactaron sobre las paridades de los bonos Globales, que fueron sobre castigados en relación a sus pares de los países emergentes desde fines de abril.

Sin embargo, cree que en estos niveles de paridad podría haber una oportunidad.

"Las paridades retrocedieron a la zona de 28% a 36%, niveles en los que deberíamos encontrar mayor soporte técnico teniendo en cuenta los recuperos históricos en reestructuraciones emergentes (30% a 35%) y un programa con el FMI que limita el margen para seguir profundizando los desequilibrios", comentó.

A modo de estrategia, para Yarde Buller es momento de re balancear las posiciones de renta fija en dólares sumando algo de exposición a soberanos en detrimento de provinciales y corporativos, que comprimieron sensiblemente en las últimas semanas.

"El GD41 es nuestra alternativa preferida ya que su cupón aumentará de 2,5% a 3,5% en julio, llevando la current yield a la zona de 10,6% con una paridad todavía baja, en 33,4%. El GD38 puede ser un complemento interesante para no concentrar plenamente la exposición en el GD41, mientras los demás Globales no lucen demasiado atractivos. Para posiciones en provinciales, la preferencia pasa por BUEAIR 27 y Mendoza 2029", recomendó.

Se amlpía el spread

En momentos en que el mercado teme sobre la deuda, una estrategia defensiva típica por parte de los inversores es la de posicionarse en bonos de ley internacional en detrimento de los bonos con ley local. Es decir, buscan refugio en títulos deuda cuya legislación recae en la justicia de Nueva York,

El inversor busca cierta protección legal comprando bonos con jurisdicción en las cortes de Estados Unidos. Por ello es que se suele observar una mayor tasa en los bonos de ley local y un menor rendimiento en los de ley internacional, generado una típica ampliación de spread por legislación.

Los analistas de Cohen también ven valor en los bonos argentinos en estos niveles ya que consideran que hay un excesivo castigo, sobre todo a la hora de hacer un análisis de spread por legislación.

El diferencial de tasa por legislación se amplió durante el ultimo selloff, proceso típico de ajuste durante escenarios de estrés de la deuda y en la que los inversores prefieren pasarse a bonos con legislación internacional, en lugar de la local.

Según los analistas de Cohen, el spread actual entre las cotizaciones de los bonos GD30 y AL30 se amplió a zonas de máximos históricos y ven una oportunidad.

"Si bien nos ubicamos por debajo del máximo alcanzado en noviembre de 2021 (16,9%), el valor actual luce atractivo teniendo en cuenta el potencial de ajuste en relación a su mediana (7,1%). Creemos que, en la actualidad, el castigo por legislación es desmedido considerando que los escenarios de reestructuración empiezan a tomar protagonismo hacia 2024 y 2025", dijeron.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, advierte que aun en escenarios de reestructuración dura, algunos Globales ofrecen un potencial upside en dólares.

"Si bien las condiciones financieras globales han empeorado y ponen cierto techo al upside de los bonos argentinos en dólares, estimamos que hay atractivo para perfiles con apetito por el riesgo en GD35 y GD41, con retorno total más que interesante aún en escenarios de una nueva reestructuración", sostuvo.

Por último, se observa que en el corto plazo, la deuda más larga se despegó en el margen respecto de los vencimientos más cortos.

Por ello es que Franco considera que podría haber oportunidades en los bonos del tramo corto y medio dentro de la curva soberana local.

"Dentro de la curva de Globales vemos valor de corto plazo en pasar desde GD35 y GD41 hacia GD30 y o desde GD35 hacia GD41, dados los ratios históricos entre precios desde el canje. Creemos que tanto AL30 como GD30 tendrían considerable upside de ganar probabilidad su pago de amortización en 2024, por lo que ciertos inversores podrían ver atractivo en ellos", explicó el especialista.