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Mientras las acciones locales y los ADR argentinos lograron sostener una rueda positiva, los bonos en dólares continuaron bajo presión y el riesgo país volvió a ubicarse por encima de los 620 puntos, dado que avanzó 11 puntos (1,8%) y cerró en 622 unidades, frente a las 611 del cierre previo. La suba se produjo pese a que los bonos lograron recortar parte de las pérdidas que mostraban durante la rueda y en una jornada en la que el BCRA compró dólares con fuerza.
Para Leonardo Svirsky, operador de Becerra Bursátil, el mercado argentino “está complicado y los bonos continúan siendo uno de los principales focos de tensión”. Destacó que algunos títulos llegaron a caer entre 0,40% y 0,50% durante la jornada y luego recortaron parte de esas pérdidas hacia el cierre. Señaló que el panorama político agrega presión sobre los activos argentinos.
A su vez, señaló que el panorama político agrega presión sobre los activos argentinos. “Hay mucho ruido” y el escenario político “no ayuda en nada”, sostuvo, al referirse también a la actividad del Congreso como uno de los elementos que pueden estar influyendo sobre el mercado.
Bonos argentinos: el mercado espera una recuperación que todavía no llega
La deuda soberana volvió a operar con mayoría de bajas. Entre los Globales, el GD30 cayó 0,24% en dólares, mientras que el GD35 mostró una variación cercana a cero. Otros títulos también terminaron con pérdidas, en una rueda en la que el riesgo país volvió a avanzar.
La evolución de los bonos contrasta con algunos datos que, desde la mirada de los operadores, deberían contribuir a mejorar el clima financiero. Svirsky considera que el mercado está castigando a los activos argentinos de manera excesiva y que los bonos deberían comenzar a recuperar terreno.
“Ya me parece que está exagerando demasiado”, afirmó el operador, en referencia a la presión que vienen soportando los títulos argentinos. Y es que considera que hay señales positivas que deberían favorecer un repunte.

Uno de los argumentos que utiliza para sostener esa mirada es el comportamiento del Banco Central. Según los últimos datos oficiales difundidos por el organismo, las reservas internacionales volvieron a superar los u$s 50.000 millones este jueves 15 de octubre, aumentaron u$s 318 millones, hasta u$s 50.040 millones.
En el mercado oficial, el Central compró u$s182 millones y ya lleva 13 jornadas consecutivas de embolsos. Captó u$s 914 millones en lo que va del mes y u$s 15.482 millones en el año.
La evolución de las reservas suma así una señal relevante en una jornada en la que, pese a las compras del Central, los bonos continuaron bajo presión y el riesgo país volvió a subir.
Acciones argentinas al alza
El comportamiento de las acciones fue bastante más favorable que el de los bonos. En Wall Street, la mayoría de los ADR argentinos cerró con ganancias.
Grupo Supervielle subió 4,71%, BBVA Argentina avanzó 3,44% y Grupo Financiero Galicia ganó 2,59%. También terminaron en positivo Loma Negra, Central Puerto, Telecom Argentina y Edenor.
Entre las bajas se destacaron YPF, con una caída de 2,18%, Pampa Energía, que perdió 0,33%, y Transportadora de Gas del Sur, que retrocedió 0,15%.
En el mercado local, el S&P Merval avanzó 0,82%, aunque la rueda mostró una fuerte dispersión entre los distintos papeles.
La lectura de Svirsky apunta precisamente a esa diferencia. “Lo que es bancos, un poco para arriba; después el resto, te diría, neutro o para abajo”, describió. También destacó que YPF terminó la rueda con una baja.
De esta manera, el rebote de las acciones no alcanza todavía para modificar el panorama de los activos argentinos en su conjunto. La renta variable muestra mayor capacidad de recuperación, pero la deuda soberana continúa siendo el segmento más castigado.
Wall Street cambia de liderazgo
El comportamiento de los mercados argentinos se produjo además en una jornada en la que Wall Street mostró señales de rotación entre sectores.
Según un análisis de Guardian Capital, mientras las acciones vinculadas con inteligencia artificial y los semiconductores absorben el impacto del último dato de inflación de Estados Unidos, el resto del mercado registra una recuperación más fuerte.
El S&P 500 equal-weight avanzó más de 1% durante la jornada y acumula una suba cercana al 3% en octubre, mientras que el sector de semiconductores registra una caída del 11% en el mismo período.
Guardian Capital señaló que se acelera una rotación desde los grandes ganadores del año hacia otros sectores del mercado. El movimiento reduce parcialmente la concentración que había adquirido Wall Street alrededor de las compañías relacionadas con inteligencia artificial.
Para los activos emergentes, sin embargo, el contexto continúa siendo exigente. La inflación estadounidense volvió a alimentar las dudas sobre cuánto tiempo deberá mantener la Reserva Federal las tasas en niveles elevados, un factor que suele afectar con mayor intensidad a los mercados considerados de mayor riesgo.
Svirsky también puso el foco en este escenario internacional. “Sigo viendo volatilidad”, señaló, y mencionó los movimientos del petróleo y el desempeño de los índices estadounidenses como factores a seguir.
A eso se suma la incertidumbre alrededor de la próxima decisión de la Fed. El mercado mantiene expectativas sobre si habrá o no un movimiento de tasas. “El consenso dice que no, pero el mercado es el mercado, y la Fed es la Fed”, planteó el operador.
Riesgo país: la señal que todavía preocupa al mercado
La combinación de estos factores deja una señal mixta para los activos argentinos. Por un lado, las acciones consiguieron recuperar terreno y los bancos mostraron subas importantes. Por otro, los bonos siguen sin encontrar un piso firme y el riesgo país volvió a subir.
Para Svirsky, además, el mercado local todavía está condicionado por el escenario político. “Hay mucho ruido todavía, político acá en la Argentina”, resumió.
El desafío para los próximos días será determinar si el rebote de las acciones puede extenderse hacia la deuda soberana. Si los bonos no logran acompañar la recuperación de la renta variable, el riesgo país continuará siendo la principal señal de alerta sobre la percepción que tienen los inversores respecto de Argentina.
Por ahora, el BCRA suma dólares, las acciones muestran capacidad de rebote, pero los bonos siguen bajo presión. Esa combinación explica por qué el mercado todavía no logra traducir las señales positivas de algunos activos en una mejora generalizada del riesgo argentino.

Por Pilar Wolffelt
Editora de Finanzas y Mercados
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