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El mercado de Obligaciones Negociables (ON) volvió a mostrar este jueves un buen nivel de actividad. Banco Provincia e IRSA colocaron en conjunto el equivalente a u$s 150 millones en el mercado local, en operaciones que registraron una sólida demanda y tasas por debajo del 5%, lo que representa un nivel muy bajo.

Por un lado, Banco Provincia adjudicó el equivalente a u$s 100 millones entre los tramos en pesos y dólares y así superó ampliamente las expectativas iniciales, que rondaban los u$s 70 millones. La entidad consiguió financiamiento en dólares a una tasa del 4,25%, mientras que el tramo en moneda local cerró a TAMAR más 4%.

En tanto, IRSA captó u$s 50 millones a una tasa del 3,75%, una de las más bajas obtenidas por una compañía argentina en los últimos meses. La colocación registró una demanda superior al monto ofrecido y derivó en un prorrateo de 60,0614% para quienes licitaron al rendimiento de corte.

Una tendencia que crece

Las dos operaciones se inscriben dentro de una tendencia que avanza desde el año pasado y que muestra a las ON como una de las principales fuentes de financiamiento para las empresas argentinas.

En un contexto en el que el crédito bancario está limitado para buena parte del sector privado y las tasas son altas, el mercado de capitales gana protagonismo como canal para captar fondos, refinanciar pasivos e impulsar nuevos proyectos.

Para Gastón Lentini, especialista financiero y fundador de “El Doctor de Tus Finanzas”, las compañías aprovechan un contexto más favorable para acceder al mercado.

Fuente: Shutterstock
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“Me parece que las empresas del mercado nacional están aprovechando la estabilidad del tipo de cambio y la estabilidad del riesgo país para conseguir financiamiento a tasas muy bajas. Pueden obtener financiación para nuevos proyectos o para cubrir deudas anteriores a buenas tasas”, señaló.

El especialista destacó además el impacto que estas colocaciones tienen sobre el frente cambiario.

“Para el Gobierno esto es una bendición, ya que las empresas venden los dólares al Banco Central y se hacen de los pesos necesarios para operar. Eso contribuye a la acumulación de reservas que ayer alcanzó los u$s 10.000 millones, la meta establecida para todo 2026”, explicó.

¿Convienen las ON?

Sin embargo, Lentini advirtió que el atractivo para los inversores depende del rendimiento ofrecido por cada emisión. “Nosotros no recomendamos tomar este tipo de emisiones que rindan menos de 6%, ya que consideramos que hay otros instrumentos que tienen la misma rentabilidad con un riesgo menor”, sostuvo.

Aun así, consideró positiva la profundización del mercado de deuda corporativa. “Creo que lo que ocurre es bueno, más allá de las diferencias entre las dos Argentinas que hoy podemos ver: la de la minería y el petróleo, por un lado, y la de la industria, textiles y construcción, por el otro”, concluyó.

Según Leonardo Anzalone, director del Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC), el fenómeno ya se transformó en una tendencia estructural dentro del sistema financiero local.

“El mercado de obligaciones negociables sigue mostrando un fuerte dinamismo y consolida una tendencia que ya se había observado durante 2025. Las empresas continúan encontrando en el mercado de capitales una fuente de financiamiento cada vez más relevante, mientras que los inversores mantienen el interés por instrumentos corporativos”, señaló.

“Además de financiar inversión o refinanciar pasivos, muchas de estas emisiones terminan generando ingreso de divisas al mercado local, por lo que también se transformaron en un factor a seguir dentro de la dinámica cambiaria”, agregó.

Más selectividad Menos tolerancia a mayor riesgo

Sin embargo, una de las características que distingue al actual ciclo de emisiones es que el mercado aparece más sectorizado que en años anteriores.

Durante los últimos meses, compañías como YPF, Pampa Energía, Pan American Energy (PAE), Vista Energy, Telecom, Genneia y Central Puerto también recurrieron al mercado para extender vencimientos, refinanciar deuda y obtener recursos para sus planes de inversión.

Lo que se observa es que el sector energético concentra buena parte de las emisiones recientes. Las inversiones asociadas a Vaca Muerta, la expansión de la infraestructura de transporte de gas y petróleo, los proyectos de generación eléctrica y el creciente interés por el negocio minero explican gran parte de la demanda de financiamiento observada en el mercado.

Y es que el apetito de los inversores se concentra principalmente en compañías vinculadas a sectores con capacidad de generar divisas, perspectivas de crecimiento y flujos de ingresos más previsibles. Energía, petróleo, gas y minería encabezan ese proceso.

También los bancos salen a emitir en un contexto en el que apuntan a que la mora en el crédito se resuelva de a poco y los balances mejoren de cara al segundo semestre. De hecho, en los próximos días, saldrá Galicia al mercado.

La selectividad responde, en gran medida, a una cuestión de riesgo. El mercado muestra una creciente diferenciación entre sectores vinculados a la generación de divisas y otros más dependientes de la demanda interna, como la industria, el sector textil o la construcción.

Esa brecha también se refleja en el acceso al financiamiento y en las condiciones que cada empresa consigue al momento de emitir deuda.