Inversiones día uno

A la espera de las medidas de Caputo, los traders huyen de la inflación

El mercado espera un shock cambiario inicial y un crawling peg posterior para los primeros meses del 2024. Recomiendan bonos CER para tener mejor cobertura ante la mayor nominalidad.

En esta noticia

Entre las medidas más esperadas por el mercado se encuentran la cambiaria, con el objetivo de que pasará con el tipo de cambio oficial. Esto es, a qué nivel operará y cuál será el futuro de la política cambiaria. Se espera un shock cambiario y más devaluación en los próximos meses.

Viento de cola global en el arranque de la presidencia MileiInversiones en ON de energía y agro: la recomendación para los primeros meses de Milei

 Devaluación de shock

Debido al fuerte atraso cambiario y a la brecha por encima del 160%, el mercado sabe que dentro de las primeras medidas del flamante presidente, Javier Milei, se vendrá un shock devaluatorio.

El mercado espera un dólar oficial en niveles de $ 770, lo cual implica una devaluación de 112%. Si se llegase a dar esa devaluación, la brecha todavía seguiría existiendo, aunque caería a niveles de 34%.

A la vez, pese a la devaluación, se espera que el cepo continúe, siendo este un aliado del Gobierno hasta tanto no se solucione el problema de las Leliq.

Los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI), agregaron que el mercado de futuros volvió a recalibrar al alza su expectativa de tipo de cambio para fin de diciembre y espera una devaluación brusca.

"La posición de diciembre se ubica en $770, implicando una suba directa de 111,8%. Los $ 770 del futuro de diciembre equivalen a $ 708 de hoy traído a valor presente con la tasa de LELIQ. Considerando que el CCL finalizó en $ 950, el mercado de futuros opera con una brecha implícita de 34% para fin de diciembre. Por lo tanto, el consenso de mercado es una fuerte devaluación que no derivaría en una salida del cepo antes de fin de año", dijeron.

El equipo económico sabe que tiene que devaluar para ganar competitividad y poder acumular reservas, a la vez que es necesario achicar la brecha para que la economía funcione.

Sin embargo, también existe el temor de que un salto cambiario de estas magnitudes provoque una aceleración todavía mayor en la inflación por culpa del traslado a precios.

Por ello es que existe la posibilidad de que la devaluación sea finalmente menor y que el salto cambiario inicial venga acompañado luego de una política de devaluaciones diarias, es decir, un crawling peg.

Por lo tanto, y mirando la curva de dólar futuro, luego de la devaluación inicial a $ 770, el mercado especula hoy con que, en lo sucesivo, seguirán dándose nuevas subas en el tipo de cambio oficial.

Para enero se espera que el dólar salte a $ 873 (+13% versus diciembre), y que luego suba a $ 958 para febrero (+10% versus enero).

El dólar por encima de los $ 1000 llegaría en marzo, ya que se espera que el tipo de cambio salte a $ 1040 en ese mes, subiendo 8,5%, y escalando a $1130 en abril, es decir, una suba mensual del 8,6%.

Por lo tanto, el mercado espera un shock cambiario y un crawling peg del 9% en promedio para los meses siguientes.

Juan Pedro Mazza, estratega de Cohen, espera que la devaluación para los primeros meses del 2024 se ubique debajo de la inflación, aunque con números elevados.

"El ajuste cambiario tendrá un alto traslado a precios y posiblemente veamos datos de inflación mensual por encima del 20% durante el primer trimestre del 2024. A modo de ancla nominal, esperamos que una devaluación por debajo de la inflación durante el 2024", dijo.

Concretamente, Mazza advirtió que desde Cohen proyectan una devaluación mensual promedio de 14% en el primer trimestre, 10% en el segundo trimestre, 7% en el tercer trimestre y 5% en el cuarto trimestre", detalló.

Los inversores se preparan para una doble devaluación, lo que implica un shock inicial y nuevas subas del dólar posteriores.

Adrián Yarde Buller, economista jefe y estratega de Facimex Valores, detalló que el equipo económico consideró que la magnitud de los desequilibrios justificaba pensar en "escenarios de transición sin unificación cambiaria, con controles de capitales y esquemas de desdoblamiento con devaluaciones fiscales que permitan acelerar el ajuste fiscal".

"Esto sugiere que podría haber un "doble salto" cambiario. En las primeras semanas de gobierno podría haber una primera devaluación que lleve la brecha a niveles mucho más manejables, pero sin unificación de inmediato. A partir de ahí, se buscaría que la señal fiscal y la eliminación de los pasivos remunerados generen una apreciación importante de los dólares financieros", señaló. 

Además, agregó que, "allanando el terreno para una segunda devaluación que termine la unificación cambiaria, probablemente en la antesala de la entrada de divisas por la cosecha gruesa".

Temor a un crawling peg

El temor a un salto mayor en el tipo de cambio oficial se explica por las chances de que una devaluación desmedida conduzca una inflación posterior aún mayor.

La inflación del 22% de agosto provocó una inflación los meses siguientes del 27%. Por lo tanto, hoy la economía camina con un traslado a precios sustancial y el temor es que eso vuelva a ocurrir con la actual devaluación.

Sin embargo, el limitante también radica en que una inflación menor a la esperada, impida la corrección de los desequilibrios cambiarios y la acumulación de reservas.

Lucas Decoud, Analista Renta Fija Grupo IEB, considera que si se adopta inicialmente una política cambiaria gradualista que lleve el tipo de cambio a niveles de $ 650 se corre el riesgo de no convencer al mercado y que se generen mayores presiones cambiarias.

Según Decoud, esto implicaría que la brecha continúe siendo alta, aumente la nominalidad y se pierda rápidamente la competitividad ganada obligando a realizar un segundo ajuste brusco del tipo de cambio oficial en los meses posteriores.

"Esta estrategia podría intentarse con el objetivo de morigerar la inflación que ya de por si será alta en los primeros meses dado el reacomodamiento de precios pendiente. Si bien en términos históricos este tipo de cambio resulta consistente con la acumulación de reservas y la estabilidad cambiaria dado la situación actual critica en términos de reservas y los grandes desbalances monetarios probablemente sea necesario un tipo de cambio mayor", advirtió.

En ese sentido, Decoud agregó que si la política cambiaria muestra ser de shock llevando el tipo de cambio oficial a valores cercanos a $800, esto podría achicar la brecha rápidamente y permitir recomponer reservas.

"En este escenario la inflación seguirá siendo muy alta y requerirá al igual que en el primer caso un crawling peg posterior al salto inicial que permita que el tipo de cambio real multilateral no se atrase con una devaluación mensual que siga la inflación. De esta forma no se erosionaría la competitividad del sector externo necesaria para el ingreso de divisas", sostuvo.

Oportunidades en pesos

Si bien una posible devaluación podría provocar un mayor atractivo en los bonos dólar linked, el mercado ve que estos bonos tienen un potencial alcista menor, y por ello, ante los riesgos de una mayor inflación, el mercado ve con mejores ojos a la deuda que ajusta por CER.

Decoud agregó que dada la fuerte compresión de tasas que tuvieron los bonos dólar linked en las últimas semanas operando actualmente con paridades en torno al 170%, el upside potencial para estos activos es limitado en caso de que la devaluación no sea lo suficientemente grande.

"Frente a esto asumiendo una devaluación real de 30% para los primeros meses del año como pricea la curva de deuda en pesos preferimos posicionarnos en bonos CER con vencimientos que operen a partir de la segunda mitad del 2024. Dado el diferencial de tasas entre el tramo medio y largo de la curva CER para aquellos dispuestos a asumir mayor riesgo duration y teniendo en cuenta la menor liquidez vemos valor en los bonos CER largos como el TX26", dijo Decoud.


Por su parte, Yarde Buller afirmó que la esperada aceleración de la nominalidad estimuló la demanda de cobertura, aunque la compresión fue excesiva, por lo que ve que es un buen momento para posicionarse en instrumentos CER de corta duration.

Además, agregó que con un horizonte de muy corto plazo, recomienda mantener altas posiciones de liquidez a la espera de definiciones es una estrategia más que válida.

"Minimizamos duration en CER, manteniendo cobertura inflacionaria a la espera de un reacomodamiento. Priorizamos el Boncer de marzo 2024 (TX24) y el Boncer de julio 2024 (T2X4), buscando captar la esperada aceleración inflacionaria entre diciembre-febrero sin asumir un excesivo riesgo duration", dijo.

Temas relacionados
Más noticias de dólar

Las más leídas de Finanzas y Mercados

Destacadas de hoy

Cotizaciones

Noticias de tu interés

Compartí tus comentarios

¿Querés dejar tu opinión? Registrate para comentar este artículo.