Entrevista

Macron: "El enemigo del multilateralismo es la lentitud y la ineficacia"

El presidente de Francia pide, además, una acción común contra la "globalización del odio" que circula por las redes sociales

Para Emmanuel Macron, no haber podido vacunar con rapidez en todo el mundo pone de manifiesto que es necesario contar con una cooperación internacional más productiva en todos los ámbitos, desde las pandemias hasta el cambio climático; y que la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca tras cuatro años de Donald Trump ofrece una oportunidad.

"El enemigo del multilateralismo en estos momentos, ahora que volvemos a tener un compromiso por parte de Estados Unidos, es la lentitud y la ineficacia", afirmó el presidente francés a Financial Times.

Antes de participar de una videoconferencia entre los líderes del G7 este viernes -la primera reunión multilateral entre Biden y sus pares europeos-, Macron expuso la típica agenda internacional ambiciosa apuntada a mejorar el suministro de vacunas occidentales a África, reactivar a la ONU y a la Organización Mundial del Comercio volviendo a un compromiso con China y Rusia, combatir el cambio climático y controlar "la globalización del odio" a través de las redes sociales.

Francia no firmará el acuerdo UE-Mercosur en sus términos actuales

"Concebimos nuevas formas de multilateralismo para el mundo más complicado de estos últimos años marcado por nuevas tensiones geopolíticas y la falta de cooperación de algunas grandes potencias", dijo. "Ahora, para mí, la clave es el multilateralismo que produce resultados".

Macron mencionó una serie de pruebas, como la cooperación en materia de impuestos digitales y los compromisos de trabajar con organizaciones internacionales que medirían la participación de Estados Unidos y la voluntad de China de renovar la cooperación internacional.

En materia de clima, por ejemplo, esto significa "resultados, no sólo promesas: neutralidad de carbono para 2050, nuevos compromisos con objetivos para 2030 y el diseño de una agenda muy específica y concreta", señaló.

Macron agregó que es optimista en cuanto a la resolución del conflicto comercial entre Estados Unidos y la UE en el que Trump impuso aranceles a Francia y otros aliados europeos, que la administración Biden aún no revirtió.

"Creo que sería extremadamente incoherente si no fuéramos capaces de llegar a un acuerdo porque así no se construye un multilateralismo eficaz", afirmó. Pero luego agregó que es optimista porque "creo en la coherencia entre las acciones y palabras, y pienso que ese es el espíritu de esta administración".

China y la Unión Europea firman un acuerdo de inversión que eliminará barreras

Otro elemento que debe tener este multilateralismo es un nuevo compromiso con las instituciones que fueron "bloqueadas colectivamente", y una reforma de las mismas.

Las principales economías deben trabajar en el seno de la OMC para que ésta pueda "reinventar el comercio del siglo XXI", respetando los compromisos sociales y medioambientales y resolviendo los conflictos con mayor rapidez, dijo Macron. Agregó que "quizás una forma de pacificar las relaciones con China" sea contar con una nueva versión de la OMC".

Mientras tanto, el Consejo de Seguridad de la ONU "ya no funciona" como medio para resolver las grandes crisis regionales, dijo. Sus miembros permanentes estaban "locos" cuando permitieron que fuera desplazado por formatos regionales rivales. El Consejo recuperado podría ser una forma de evitar una escalada en las tensiones entre Estados Unidos y China, pero Macron no está seguro de que China vaya a cooperar.

Francia, el Reino Unido y Rusia -los otros tres miembros permanentes- están a favor de un nuevo compromiso para "crear una nueva zona de cooperación con China si ésta lo desea", señaló. "Y es una incógnita. Si China en los próximos seis meses no quiere cooperar con estas estructuras, es porque eligió" qué hacer.

China es un rival sistémico en términos de valores y derechos humanos. Cuando se trata de abusos contra la población uigur, o en Hong Kong, dijo, "debemos seguir intentando mantener, si me permiten decirlo, una claridad absoluta en cuanto a la condena y la presión constructiva para intentar comprometer a China, mostrando que se está perjudicando a sí misma".

Macron dijo que, en sus recientes conversaciones con Biden y su vicepresidenta, Kamala Harris, le llamó la atención que dedicaran un tercio del tiempo a hablar de las amenazas a la democracia, tanto las provenientes de sistemas autocráticos rivales como a nivel interno.  El líder francés espera que su firme compromiso con la defensa de los valores democráticos se traduzca en una cooperación transatlántica apuntada a regular a las grandes empresas tecnológicas.

"Estas grandes redes, estoy convencido, claramente permitieron que se acelere la innovación y la transparencia, lo cual es bueno. Es una innovación formidable, pero al mismo tiempo es la globalización de las emociones. Es la globalización del odio. También es la globalización de lo peor".

Con el crecimiento de las grandes plataformas tecnológicas "creamos por primera vez un espacio público, un ágora donde no hay reglas".

En cuanto al proyecto de ley de la UE para frenar a las plataformas de las grandes tecnologías, publicado a fines del año pasado, Macron respaldó las normas de competencia más estrictas, los planes para un acuerdo internacional sobre fiscalidad digital y la mayor regulación de los contenidos.

"No soy de los que piensan que habría que castigarlos por obtener una renta de la innovación", dijo. Lo que no es aceptable es la situación que genera ganancias para las firmas dominantes y, por tanto, un exceso de beneficios que se convierte en ilegítimo, continuó.

La UE seguirá con sus propias medidas antimonopolio, dijo, "pero también tenemos que unir las agendas de competencia de Estados Unidos y Europa".

En cuanto a los impuestos que pagan las grandes compañías tecnológicas, Macron apuesta a las negociaciones internacionales a través de la OCDE, las cuales se estancaron durante la administración Trump. El respaldo estadounidense al proceso es "exactamente la prueba" de la cooperación transatlántica en materia de regulación, dijo.

Macron defendió su concepción de que Europa haga valer un mayor control sobre su defensa y seguridad, diciendo que es "positivo para Estados Unidos y que Estados Unidos hoy está detrás de eso".

"Soy un defensor de la soberanía europea, de la autonomía estratégica, no porque esté en contra de la OTAN o porque dude de nuestros amigos norteamericanos, sino porque tengo claro cuál es el estado del mundo, porque creo que hay que repartir la carga de manera justa y que Europa no puede delegar su protección y la protección de sus alrededores a EE.UU. y por eso tenemos que hacerlo juntos."

También señaló que la OTAN aún debe reinventarse. "Nadie puede decirme que la OTAN actual es una estructura que, en sus cimientos, sigue siendo apropiada. Se fundó para hacer frente al Pacto de Varsovia. Ya no existe el Pacto de Varsovia".

Macron también defendió su hasta ahora infructuoso intento, desde 2017, de reavivar las relaciones con Moscú. Ni Rusia ni Occidente han digerido el fin del comunismo, aseguró. "Seguimos a veces luchando contra una ideología o una organización que ya no existe, que tiene una lógica geopolítica que ya no existe y que sigue fracturando Europa".

Y concluyó: "Tenemos que aceptar que lleva tiempo y que seguirá habiendo desilusiones."

Traducción: Mariana Oriolo

Tags relacionados
Noticias del día

Compartí tus comentarios