El nuevo CEO de Peugeot expone plan de negocios

Peugeot Citroen debe cambiar su cultura para alcanzar la rentabilidad, aseguró su nuevo CEO, mientras ayer exponía los planes para elevar agresivamente las fuentes de recursos chinos y recortar los sobrantes de sus operaciones deficitarias en Francia.
Peugeot, la segunda automotriz más grande de Europa en términos de ventas, acordó un rescate financiero por 3.000 millones de euros en el que los gobiernos chino y francés tomaron participaciones para apuntalar el debilitado balance de la compañía.
La cultura de ganancias de la compañía no está muy desarrollada. Generar dinero no está en el corazón de la compañía, aseguró Carlos Tavares, ex alto ejecutivo de la rival francesa Renault y su socia Nissan, desde el Salón del Automóvil en Ginebra.
Tavares antes se negó a descartar el cierre de plantas y despidos en Francia después de 2016, año en que vence un acuerdo firmado con los sindicatos para elevar la inversión en el país; y aseguró que espera superar las metas generales de recorte de costos. No soy el tipo de persona que se detiene ante un objetivo sólo porque lo alcanzó, dijo refiriéndose a las metas de ahorro de 1.500 millones de euros, agregando que dependiendo de los resultados en Europa, habrá o no más restructuración y despidos.
Peugeot perdió 2.300 millones de euros en 2013 y tiene un flujo de caja negativo de 426 millones de euros. La automotriz apunta a dejar de quemar liquidez a partir de 2016. Ya anunció la reducción de más de 10.000 puestos de trabajo en los próximos tres años y detuvo la producción en su planta Aulnay cercana a París.
El mes pasado, la automotriz estatal china Dongfeng y el estado francés acordaron adquirir una participación de 14% en Peugeot. La familia Peugeot perdió el control de la compañía que fundó en 1889.
La automotriz francesa planea construir un nuevo centro conjunto de ingeniería con Dongfeng, que trabajará en el diseño de determinados componentes y productos que permita a ambas compañía hacer compras conjuntas en China, lo cual bajará los costos.
El grupo planea también triplicar sus ventas en China para 2016 a 1,5 millones, una misión que Tavares describió como un gran desafío porque el mercado automotriz chino es el más competitivo del mundo. Tavares asumió el control operativo de la compañía a mediados de febrero y tomará el cargo de CEO el 31 de marzo en lugar de Philippe Varin.

Las más leídas de Financial Times

Destacadas de hoy

Noticias de tu interés