

Las tensiones entre Estados Unidos y España dieron un inesperado giro en el marco de la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara. Después de varios días de duras críticas contra el Gobierno de Pedro Sánchez por el gasto en defensa y la falta de apoyo a la ofensiva estadounidense contra Irán, el presidente Donald Trump aseguró que España “se redimió por completo” tras acceder a una importante solicitud de pago de la OTAN.
La declaración sorprendió porque llegó apenas horas después de que el mandatario calificara a España como “una causa perdida” y amenazara con cortar las relaciones comerciales con el país europeo.
Trump pasa de las críticas al elogio para España
A bordo del Air Force One, durante su regreso a Washington, Trump sorprendió al asegurar que España había cambiado su actitud frente a la Alianza Atlántica.
“Debo decir que tuve problemas con España, y aún los tengo, pero hoy España se redimió por completo”, afirmó el mandatario estadounidense. Además, destacó que el país ibérico fue “muy generoso” al aceptar una “importante solicitud de pago” vinculada a la OTAN, aunque evitó dar detalles concretos sobre el acuerdo alcanzado.
Las declaraciones contrastaron con su discurso previo, en el que había cuestionado el compromiso español con la organización militar y su negativa a respaldar plenamente algunas de las iniciativas impulsadas por Washington.
La dura ofensiva verbal contra el gobierno de Pedro Sánchez
Horas antes, Trump había cargado con fuerza contra el Gobierno español durante una comparecencia junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
“España es un socio pésimo en la OTAN. No participan, no pagan. No quiero tener nada que ver con España”, afirmó. Incluso pidió cortar “todo el comercio con España, incluidas las visitas”, al considerar que el país europeo se mostraba hostil hacia Estados Unidos.
El presidente norteamericano también aseguró que España “no tiene remedio” y llegó a calificarla como “una causa perdida”. Según Trump, Madrid se ha beneficiado durante años de los esfuerzos de otros socios de la alianza sin contribuir al mismo nivel en materia de defensa.

El gasto militar y el conflicto de fondo
El principal foco de disputa continúa siendo el gasto en defensa. Trump ha presionado a los aliados para que alcancen el objetivo de destinar el 5 % de su producto interno bruto a inversiones militares.
Sin embargo, el Gobierno de Pedro Sánchez considera que ese porcentaje no es necesario para cumplir con las capacidades exigidas por la OTAN. España defiende que ha consolidado una inversión equivalente al 2 % de su PIB y sostiene que cumple con sus compromisos dentro de la alianza.
Trump también criticó a España por no haber respaldado su postura respecto a Irán. Aunque posteriormente rebajó el tono, insistió en que el país “se portó muy mal” durante ese episodio.
La respuesta de Pedro Sánchez
Desde Ankara, Sánchez optó por restar dramatismo a los ataques procedentes de Washington. El jefe del Gobierno español reveló que mantuvo una conversación informal con Trump que transcurrió “sin tirantez” y con “absoluta cordialidad”.
Según explicó, ambos hablaron de asuntos distendidos como el Mundial de fútbol y el golf, sin abordar los desencuentros políticos que dominaron el debate público durante la cumbre.
Además, el Ejecutivo español recordó que Estados Unidos no puede romper unilateralmente sus relaciones comerciales con España, ya que la política comercial se negocia con la Unión Europea en su conjunto.












