

Digi España anunció su salida a Bolsa con un precio inicial de la acción de 5,60 euros. La compañía de telecomunicaciones rumana colocará hasta 330 millones de euros. La oferta implica, tras la ampliación de capital, una capitalización bursátil de unos 1.662 millones una vez completada la operación.
La oferta está pendiente de la aprobación por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) del folleto y se prevé que comience a cotizar apenas reciba la autorización del órgano regulador que, se especula, no tardará en llegar.
La compañía rumana protagonizará la segunda salida a Bolsa de calado del mercado español tras TSK que lo hizo el pasado 13 de mayo.
Tal y como se anunció el 29 de junio de 2026, la oferta consistirá en un tramo primario de acciones de nueva emisión por un importe total de aproximadamente 150 millones de euros, de los que unos 134 millones de euros de ingresos netos se destinarán principalmente a financiar en parte las iniciativas de crecimiento de la operadora, incluidas posibles inversiones estratégicas y de capital.
Asimismo, la oferta incluirá una venta de acciones ya existentes (tramo secundario) por aproximadamente 137 millones de euros por parte de Digi Romania, accionista vendedor y único de la empresa, cuyo accionista de control es Digi Communications NV.
La salida a Bolsa incluirá también una opción de sobreadjudicación habitual del tramo secundario equivalente al 15% del tamaño base de la operación.
El porcentaje de participación de Digi Romania
Así, y una vez completada la oferta, la empresa destacó que, incluido el eventual ejercicio de dicha opción de sobreadjudicación, Digi Romania mantendrá una participación de al menos aproximadamente el 80% en la Sociedad.
La empresa afirmó que la operación cuenta con el respaldo de un inversor institucional, Global Portfolio Investments (Grupo Mayoral), sociedad de inversión de la familia Domínguez de la Maza que firmó un compromiso vinculante para invertir 100 millones de euros, por un valor total de los fondos propios, previos a la operación, de hasta 1.700 millones de euros.
Por otra parte, del folleto se desprende que la operadora low cost no tiene previsto repartir dividendo en sus primeros años como empresa cotizada, ya que sus recursos se destinarán a acelerar el crecimiento de la compañía, que tiene ambiciosos planes de despliegue de fibra y red móvil.
Las posibles inversiones asumidas por Digi
Además de reforzar la solidez financiera de Digi, la compañía busca consolidar el plan industrial a largo plazo, conservando el control de la entidad.
El pasado día 29, cuando la operadora anunció su intención de salir a Bolsa, el consejero delegado de DIGI Spain, Marius Varzaru, recordó que el modelo de negocio de la teleco pasa por ofrecer conectividad de calidad, a precios muy competitivos que se apoya en la inversión en redes propias como motor de crecimiento.
“Estamos invirtiendo para ampliar la cobertura y las capacidades de la fibra y para acelerar el despliegue de la red móvil propia”, para luego añadir que cotizar en Bolsa “nos brindaría la oportunidad de contar con una fuente de capital adicional a aquellas que hasta el momento nos permitieron financiar nuestro crecimiento: capital propio y financiación bancaria”, dijo ese 29 de junio.
Así las cosas, en el folleto la empresa brinda más detalles del destino del dinero. En concreto, entre las inversiones a realizar, Digi señaló la ampliación de la SMART Footprint con nuevos despliegues de redes de fibra hasta el hogar (FTTH) y el despliegue de su red móvil, tanto mediante compartición de red (RAN sharing) como con red móvil propia.
Con todo, el cuarto operador móvil del mercado español aseguró que las inversiones se llevarán a cabo manteniendo un nivel de endeudamiento prudente.
Compromisos asumidos por la alta dirección
Digi España, Digi Romania y determinados miembros de la alta dirección de la operadora se comprometerán a determinados acuerdos de permanencia (lock-up) con las entidades aseguradoras durante un periodo que va desde la fecha de firma del contrato de aseguramiento hasta 180 días naturales desde la admisión (en el caso de Digi Romania y su filial española) y 360 días desde la admisión, en el caso del equipo de alta dirección.
El objetivo de la organización: crecimiento a dos dígitos
En 2025, la filial española alcanzó ingresos de 929 millones de euros, con un crecimiento medio anual cercano al 20% desde 2023, y un Ebitda ajustado de unos 175 millones.
El impulso continuó en 2026: en el primer trimestre los ingresos crecieron un 16,4% interanual, hasta 252,2 millones de euros, con avances tanto en móvil (138,8 millones, un 8,1% más) como en fija que llegó hasta los 110 millones, esto es un incremento del 25,9%.
En tanto, el Ebitda ajustado fue de 50,6 millones, con un margen en torno al 20%, y la compañía registró su mejor trimestre histórico en altas netas de móvil pospago y de banda ancha fija.
Para este ejercicio, la operadora prevé unos ingresos de entre 1.040 y 1.085 millones de euros, un margen Ebitda ajustado en la franja baja del 20% y una inversión cercana a los 400 millones.
A medio plazo, la compañía aspira a crecer a un ritmo de doble dígito y a elevar su margen de Ebitda ajustado por encima del 30%.
Digi España cuenta con más de 11.700 empleados propios, donde todas las actividades de la cadena de valor se asumen con empleados contratados directamente por el operador.
También la distribución es mayoritariamente propia, con unos 2.500 promotores en plantilla y alrededor del 85% de las ventas de pospago se realiza a través de canales comerciales pertenecientes a la empresa.













