

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, elevó este miércoles el enfrentamiento con el Partido Popular y Vox a raíz de la denominada Ley de nietos y los acusó de querer quitar el derecho al voto a miles de ciudadanos españoles.
“No hay que temer el voto, señor Feijóo, hay que temer a quien se lo quiere quitar, que son ustedes y la ultraderecha de Vox”, afirmó Sánchez durante su cara a cara con el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en la sesión de control al Gobierno celebrada en el Congreso.
Según informó EFE, el presidente reaccionó así a la decisión del Tribunal Supremo de suspender cautelarmente los efectos electorales para parte de los ciudadanos nacionalizados al amparo de la Ley de nietos.
Sánchez califica de “vergüenza” la suspensión del voto
Durante su intervención, Sánchez aseguró que la suspensión afecta a unos 400.000 españoles y calificó la situación como una “vergüenza”. La cifra es utilizada por el Ejecutivo para referirse al alcance potencial de la decisión judicial.
El presidente también reprochó a Feijóo que, “por tener candidatos de tercera”, el PP pretenda, según sus palabras, establecer ciudadanos “de primera o de segunda”.
Sánchez ya había defendido en los últimos días que quienes obtuvieron la nacionalidad española al amparo de la Ley de Memoria Democrática deben poder ejercer los mismos derechos que el resto de ciudadanos, incluido el derecho al sufragio.
El Gobierno viene cuestionando públicamente la decisión del Supremo, mientras que desde el PP se sostiene que el procedimiento utilizado para reconocer determinadas nacionalidades debe contar con las garantías jurídicas necesarias.
Qué decidió el Supremo sobre la Ley de nietos
El pasado 8 de septiembre, el Tribunal Supremo decidió dejar en suspenso cautelarmente determinadas altas incorporadas al Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) a través de la ley de nietos.
La medida afecta a personas que obtuvieron la nacionalidad mediante esta vía y se mantendrá mientras se resuelve el fondo del asunto, salvo en aquellos casos en los que se acredite el cumplimiento de las condiciones vinculadas a la descendencia de españoles exiliados.
La controversia gira alrededor de la aplicación de la Ley de Memoria Democrática y de la interpretación utilizada para reconocer la nacionalidad a determinados descendientes de españoles en el extranjero.
Desde el Ejecutivo sostienen que estos ciudadanos adquirieron legalmente la nacionalidad y defienden que deben conservar los mismos derechos políticos. El PP, por su parte, ha cuestionado la forma en la que se aplicaron determinadas disposiciones y ha defendido la intervención judicial.
Feijóo centra sus críticas en la situación de Ceuta
Por su parte, Feijóo centró buena parte de su intervención en la situación de Ceuta y no abordó directamente la decisión judicial sobre la Ley de nietos durante su enfrentamiento con Sánchez.
El líder del PP reprochó al presidente que el Gobierno incrementara en 657 personas la plantilla de las oficinas consulares para tramitar nuevas nacionalidades y destinará otras 550 al proceso de regularización. Mientras tanto, para la situación de Ceuta, se asignaron 50 personas y 20 ordenadores.

Feijóo utilizó esta comparación para cuestionar las prioridades del Ejecutivo y reclamar una mayor capacidad administrativa para responder a la crisis migratoria en la ciudad autónoma.
Sánchez respondió asegurando que Ceuta “va a salir reforzada” de la situación y volvió a llevar el debate hacia la Ley de Memoria Democrática y el derecho al voto de los españoles nacionalizados mediante esta normativa.










