Durante la defensa de las medidas en el Congreso, Bustinduy había advertido de que votar en contra suponía “traicionar a su pueblo para servir la única causa y la única bandera del rentismo”. El ministro sostuvo que los decretos buscaban equilibrar la situación en materia de vivienda y facilitar el acceso a este derecho para la población trabajadora.
En su intervención ante el Congreso, el ministro afirmó que el debate no respondía únicamente a la aritmética parlamentaria. “Lo de hoy es un conflicto de clase”, sostuvo, antes de acusar a determinados sectores de defender los intereses de una “oligarquía internacional” vinculada, según su planteamiento, a las rentas derivadas de la vivienda.
Bustinduy también pidió a los diputados críticos que explicaran públicamente con quién se habían reunido y quién los había contactado durante las últimas semanas. Además, denunció una campaña de presión por parte de los lobbies inmobiliarios y afirmó: “Ustedes no defienden a los españoles, ustedes defienden a los ricos”.
El ministro también había advertido de que quienes rechazaran las medidas tendrían que asumir su decisión ante sus electores. “Van a cometer un error político del que se van a arrepentir”, afirmó durante el debate, al sostener que la ciudadanía tendría memoria sobre la posición adoptada por cada grupo.
¿Qué pasó con los decretos de vivienda tras la votación?
El Congreso rechazó este viernes los dos decretos ley de vivienda, por lo que las medidas no superaron el trámite de convalidación parlamentaria. Tras conocer el resultado, Bustinduy calificó de “incomprensible” y “desastrosa” la decisión de Junts de votar en contra y aseguró que esta postura “les lleva a la desaparición de su espacio político”.
El ministro también apuntó contra el PP, Vox y Junts, a quienes acusó de haber actuado “como el brazo político del rentismo y contra su electorado y su base social”. Además, sostuvo que los tres partidos “pagarán su error en las urnas”, una valoración política expresada por el propio Bustinduy tras la votación.
Tras el rechazo de las normas, el ministro llamó a las organizaciones sociales que han convocado movilizaciones para este sábado en distintas partes de España en defensa del derecho a la vivienda a mantener sus protestas.
“Ninguna resignación, que nadie baje los brazos”, reclamó, y aseguró que nunca había existido una distancia tan “sideral” entre las demandas expresadas en la calle y el resultado de la votación en el Congreso.